Viviendo con ansiedad y depresión – Parte I

Imagen de kndynt2099.

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Lee la segunda parte aquí y la tercera aquí.

Una de cada cuatro personas (el 25% de la población) sufre un trastorno mental a lo largo de su vida. Las enfermedades mentales representan el 12,5% de todas las patologías, un porcentaje superior al del cáncer y los trastornos cardiovasculares. El 22% de la población padece episodios de ansiedad y depresión en algún momento de su vida, y son estas las principales causas de incapacidad en todo el mundo y la cuarta parte de las visitas a los centros sanitarios.

Yo soy una de esas personas. Los últimos tres años de mi vida han sido muy difíciles, he pasado por un trastorno de depresión mayor y de ansiedad. La depresión desapareció, pero sigo luchando contra la ansiedad. Se que hay muchos como yo, más de uno me estará leyendo, y por eso he decidido contar mi experiencia, para dar a conocer este tipo de enfermedades (muchas me dijisteis que teníais interés en que os hablara de ello) y también para que los que tienen estos problemas no se sientan como bichos raros. No pretendo hacer un estudio sobre la ansiedad y la depresión, no soy médico, todo lo que leáis será puramente mi experiencia personal, mi punto de vista sobre lo que he vivido, pensado, las cosas que me han ayudado, las que no…

6 de Junio de 2011. Era un sábado normal, me levanté, hice el desayuno y empecé con mi rutina diaria. A media mañana tuve un ataque de ansiedad. Los había tenido antes, llevaba meses con ellos, pero eran algo que podía controlar. No le había hablado de ello a nadie, creía que era por el estrés del trabajo y que pasarían. Pero aquel día no se pasó. El corazón me latía a mil por hora, no podía respirar y me temblaba todo el cuerpo. No podía dejar de llorar. Era capaz de ver que me pasaba algo grave, que yo no sola no podía con ello. Tuve que llamar a mi padre al trabajo para que viniera corriendo a llevarme al médico (yo era incapaz de hacer absolutamente NADA). Y allí estaba, en la consulta de urgencias, con dos médicos sorprendidos que me tomaban el pulso e intentaban que dejara de llorar. Con 25 años, nadie podía comprender que estuviera tan triste, que toda yo fuera tristeza. Me hicieron muchas preguntas que apenas pude responder, me inyectaron un calmante y me remitieron al departamento de salud mental. Por supuesto, me dieron la baja laboral inmediatamente, estaba claro que no podía volver a mi trabajo rodeada de niños.

Qué duro es escuchar estas palabras. Ay, lo cambian todo. De repente te preguntas si estás loca, te asaltan mil dudas y temores. Empiezas a ser víctima de los prejuicios que llevas oyendo toda la vida sobre las personas con enfermedades mentales. Y tienes miedo. Es como si tu vida estuviera a punto de sufrir un gran cambio que no puedes controlar, todo resbala hacia un abismo y no puedes hacer nada. Me preguntaba: ¿cómo he llegado a esto? Lo peor de todo es que ese día sentí muchísima vergüenza, tener que contar lo que me había estado sucediendo me avergonzaba, me hacía sentir pequeñita. Yo, que controlaba cada uno de los aspectos de mi vida, en perfecto orden, y esto se me había ido de las manos. Aquel día no pude mirar a nadie a los ojos. Creía que había defraudado a mi familia, que era una perdedora. Con el tiempo me daría cuenta de que no podía estar más equivocada, pero sí, es completamente normal sentirse así en plena crisis.

Ese mismo lunes descubrí cómo era el departamento de Salud Mental. Hablé con la enfermera encargada, que me dijo que era una estúpida y una inmadura, que no podía pasarme el día llorando y que era poco más que un despojo para la sociedad (sí señores, esta mujer debe ser de esas “maravillas” que pululan por la Seguridad Social). Me humilló, me insultó y me hizo sentir aún peor. Si sufres una enfermedad mental, prepárate para encontrarte con gente así, gente ignorante. Por suerte la visita con el psiquiatra fue todo lo contrario, salí mucho más tranquila y con un diagnóstico: trastorno de depresión mayor y ansiedad. En mi caso la medicación en esta primera etapa fue imprescindible, había que encontrar una manera de “hacer parar” a mi cabeza y a mi cuerpo, tenía que tranquilizarme y dejar de tener 5 ó 6 ataques de ansiedad al día. Tenía que dejar de llorar (que era básicamente lo que hacía, además de dormir la mayor parte del tiempo).

Estuve casi un mes sin levantarme de la cama y del sofá. En esas semanas pasé de pesar 50kg. a quedarme en 42,3kg. a pesar de que comía (porque me obligaban en casa, yo no tenía hambre). El tiempo que pasaba despierta no podía dejar de pensar en morirme. No tenía intención de suicidarme, nunca he tenido ideas suicidas, simplemente quería morirme sin más, desaparecer. Era la mejor solución a mis problemas, por lo menos lo único que podía aliviarme. No le encontraba sentido a la vida, total, al final todos vamos a morir, ¿no? ¿Entonces para qué sufrir durante tantos años? Me sentía sola, no había consuelo para mi. La existencia era algo inútil y sin sentido. Pasé a sentir algo peor que tristeza: nada. Mi vida social, hasta entonces bastante animada, desapareció. Porque cuando tienes depresión o ansiedad la gente te da de lado. Nadie llamó, ni tan siquiera mi jefe. Solo dos de mis amigos (a los que daré siempre las gracias) permanecieron a mi lado y venían a casa a verme. Fue duro y difícil. Lo peor que me ha ocurrido hasta ahora en mi vida, pero las cosas empezaron a cambiar. Lentamente, después de ese primer mes, empecé a recuperarme. Y como ya me he extendido bastante para ser la primera entrada sobre este tema, es lo que os contaré en el próximo post de esta serie.

Me gustaría mucho que vierais este vídeo, sobretodo a partir del minuto 17, para entender un poco más cómo es encontrarse en esta situación. Si tienes alguno de los síntomas que tenía yo, si no puedes dejar de darle vueltas a las cosas, si has dejado de “sentir” para pasar a la apatía total, PIDE AYUDA. Una vez que has caído en la depresión o en la ansiedad las cosas no mejoran por sí solas, solo van a peor. No tengas miedo ni vergüenza, hay más gente de la que tu crees que está pasando por lo mismo, no estás sola.

En fin, espero que os haya resultado interesante, y si no, solo tenéis que decirlo y cancelo esta serie de post :)

  • Tamara Marfil - Un ole muy grande por ti Gemma! No sólo me interesa este tema sino que creo que es muy necesario que se empiece a desestigmatizar a las enfermedades mentales. Son enfermedades como otra cualquiera y no son culpa de la persona que las padece. El rechazo hace aún más difícil la recuperación.
    En concreto el tema depresión y ansiedad cada vez está más extendido, creo que en parte por la vida que nos hacen vivir de prisas, exigencias, estrés, etc.
    Yo misma tuve depresión y ansiedad en mi época de universidad, bastante graves y con tendencias suicidas, motivo por el cual tuve que dejar los estudios. Afortunadamente estoy recuperada totalmente de ambas, después de la medicación y las terapias necesarias. Quiero mandarte a ti y a todo el las sufra muchos ánimos, deciros que se puede superar con los tratamientos y el apoyo necesarios y muchos esfuerzos, aunque no es fácil y requiere su tiempo.
    Hace mucho que te leo y es la primera vez que he querido romper el silencio para darte las gracias por abrirte porque creo que puede ayudar a muchas personas que lo padecen y a ser más comprensivos a las personas que las rodean.
    UN ABRAZO MUY FUERTE :)ResponderCancelar

    • Gemma - Muchas gracias por este comentario Tamara :) No podría estar más de acuerdo contigo: son enfermedades estigmatizadas y que se suelen esconder por miedo al qué dirán. Es muy muy difícil recuperarse, pero sí, se pueden superar o en todo caso, convivir con ellas de manera que no nos impidan llevar una vida normal, que creo que es a lo que la mayoría de nosotros aspiramos, recuperar esa vida.

      Siento mucho tu caso, debió ser una época muy dura y me alegro de corazón de que estés completamente recuperada, no podrías haber dicho nada que me pusiera más contenta. ¡Un beso enorme!ResponderCancelar

  • PRISCILLA - Ay Gemma, como te entiendo. Lo mio no fue ni mucho menos como tu caso, pero el día que tuve el ataque de ansiedad (gracias que sólo me ha pasado una vez)fue el peor día de mi vida. Acababa de ser madre por primera vez hacía unos 6 meses, y estaba en la fase final de mis oposiciones, supongo que todo eso se me juntó. Lo peor, es que yo me encontraba perfectamente, ni triste, ni nerviosa, ni nada. Y una buena mañana, se me empezó a dormir una parte de mi cuerpo, hasta que me quedé totalmente inmovil, me asusté muchisimo, mi pequeña dormía, y toda mi preocupación, era que se despertara y no la pudiera atender, con lo cual me ponía peor. Antes de quedarme inmovil, pude avisar a mi marido. Me llevaron a urgencias, y a partir de ahí… me pasó de todo. Primero no era capaz de hablar, mi cabeza iba por un lado y mi boca por otro, no se me entendía. Después no oía, y por último perdí el conocimiento. Estuve así un día, solo despertaba cada dos horas, para darle el pecho a mi hija (lo que es el instinto de una madre…), pero de forma inconsciente. Sólo reconocía a mi marido. Al día siguiente me dieron el alta, con una medicación, me dijeron que había sufrido un ataque de ansiedad. Durante los siguientes días, me daban pero muy leves, se me dormía parte del cuerpo. y poco a poco fue pasando. Pero fueron los peores días de mi vida. Animo, a todos los que están pasando por algo parecido. Un besoResponderCancelar

  • BegoÑa - Ole, ole y ole! Valiente!!
    Me ha encantado tu entrada de hoy. Me ha gustado la sinceridad con que has contado tu enfermedad. Y me ha gustado que hables de la depresión y la ansiedad.
    Tuve mi primera crisis de ansiedad hace cuatro años, seguida de una fuerte depresión. Aún sigo con medicación y con crisis de ansiedad, aunque ya las controlo mejor.
    Así que, te comprendo perfectamente. Aunque mi edad casi doble la tuya..
    ¿Sabes cuando tuve un momento de euforia, de no depresión ni ansiedad? Cuando me operaron de cáncer de ovarios y me dijeron que estaba curada. Duró unos meses, pero me sentí fenomenal. Había conseguido superar una dura prueba de la vida!
    Mi doctora siempre me recuerda que los fuertes sufrimos depresión, porque creemos que podemos con todas las cargas, las nuestras y las de los que están alrededor.
    Así que, sientete la persona más fuerte del mundo. Has pasado una depresion y has conseguido superarla.
    Muuuucho ánimo en el camino y muuucho cariño, Gemma
    Un beso grande!!
    BegoÑaResponderCancelar

  • Rocio - Hola Gemma, yo la verdad es que no he pasado por eso, pero me encanta que compartas tu experiencia porque puede ayudar a mucha gente, ademas de concienciar a la gente de que lo ultimo que se debe hacer en estos casos es dar de lado a alguien que se siente así, porque casi que la estas empujando a que se sienta peor.
    Creo que has sido super valiente, no solo por contarlo sino por ir superandolo poco a poco, y que conste que estas palabras de cariño te las digo de verdad.
    Espero que puedas ayudar a mucha gente.
    Un besazo enooooormeResponderCancelar

  • Paula - Ay, guapa, cómo me gusta que nos cuentes esto! No me gusta que lo hayas pasado, claro, pero me encanta que te asomes aquí y nos cuentes cómo lo has vivido tú.

    Sinceramente yo creo que muchos tenemos trastornos de este tipo y no tenemos ni idea. Yo tuve una época de tener que tomar ansiolíticos y no me di cuenta. Creo que cuanto más tiras p’alante, cuanto más te echas las cosas a la espalda y sigues avanzando, más problemas tienes y no te das cuenta. Crees que llegas a todo, crees que tú puedes y te da cosa decirle a los demás que ya no puedes más, te da vergüenza, crees que eso te hace fracasar.

    Creo que está bien que lo hablemos, creo que es genial que hayas abierto esta ventanita, porque realmente no está bien. No estamos bien cuando nos sentimos agobiados, tenemos miedo, estamos de mal humor o tristes, no podemos dormir o no queremos hacer otra cosa que dormir… Ya va siendo hora de desestigmatizar todo esto y de hablar sinceramente de lo que nos pasa o de lo que le pasa a la gente a nuestro alrededor.

    Eres muy valiente, bonita! Un beso bien gordo!ResponderCancelar

  • Gemma - Priscilla y Begoña, vosotras dos os merecéis una medalla por las cosas que habéis pasado, comparado con eso, ¡lo mío es nada y menos! Que sepáis que os admiro mucho en estos instantes :D

    Y a ti, Rocío, pues qué te voy a decir, ya sabes que para mi eres una de las personas más dulces que conozco y eso que no nos conocemos demasiado, pero estoy segura de que tu serías un fantástico apoyo en el caso de alguien que lo estuviera pasando mal :*ResponderCancelar

  • Roville - Gemma! gracias por compartir esto, y por tu sinceridad, yo sè algo de lo que hablas y te super entiendo, porque si bien creo que todos pasamos por un estado de depresion en la vida el tema de la ansiedad es mas complicado de controlar…yo tengo a mi compañero de vida que sufre de eso, ahora más controlada pero lamentablmente la sigue llevando…Y es frustrante porque no poder dominar algo tan invisible es hasta doloroso, yo al principio me enojaba mucho con él, en mi gran ignorancia no entendía porque no podía estar bien, más allá de que tenemos muchas cosas por resolver, o nos gustaria vivir de tal manera etc…es dificil de comprender que una persona que tiene todas las capacidades para llevarse el mundo por delante, se enferme asi y es real que no se comprende hasta que no se vive en carne propia…!

    te abrazo fuerte!ResponderCancelar

  • Sole Silbando - Hoy es uno de esos días en los que me gustaría traspasar la pantalla para darte un gran abrazo.
    Es de una valentía fuera de lo común lo que acabas de hacer. No por la temática en concreto, sino porque abrirse así en canal requiere muchísima valentía, y lo más importante, mucha fuerza interior.
    Yo soy de las que creo que hablar y contar este tipo de cosas ayuda a que caigan muchos muros mentales. Te felicito y aplaudo con todo el amor del mundo.
    fdo: otra ansiosa :)ResponderCancelar

  • Elisa - Hola Gemma.
    Hace tiempo que te sigo y me encanta tu página. No suelo escribir comentarios, pero esta vez tenía que hacerlo.
    Antes de nada darte las gracias por intentar derribar el secretismo que hay entorno a la depresión y la ansiedad.
    Me parece muy valiente por tu parte contar tu experiencia y hacernos ver nos puede afectar a cualquiera. Que nadie piense que se trata de una tontería, una chiquillada o cuento.
    Yo no puedo hablar de ello en primera persona, pero soy consciente de cómo puede llegar a transformarte.
    Cuídate mucho. Mucho ánimo.
    Un beso.ResponderCancelar

  • Straja - No tengo iconos para ello, pero leyendo este post sólo se me ocurre una cosa: aplaudir. Aplaudir por lo valiente que has sido al publicar esto, aplaudir por como te has enfrentado a la enfermedad, aplaudir por intentar con esto ayudar a la gente.

    No veas como te comprendo en como ve la sociedad este tipo de enfermedad. Por suerte, no ha sido en mi caso, pero si en familia muy muy cercana, y sé la cara que pone la gente cuando mencionas la palabra “psicólogo” y no digamos “psiquiatra”, yo creo que ya visualizo en su imaginación a alguien con la camisa de seguridad y echando babas por la boca. Y no, la gente está muy equivocada, es más, si fueran más al psicólogo, al psiquiatra, o lo que haga falta para enfrentarte a tus pensamientos y miedos más profundos, seguramente habría bastante menos casos como los que se imaginan en sus mentes.

    Un besote guapa.ResponderCancelar

  • Gemma - Chicas, yo ahora me río bastante del tema, quiero decir, que el que no lo entienda o crea que somos locos, pues allá él (mejor para mi, así me dejan tranquila, jajaja), pero es verdad que hasta que no lo vives en persona o tienes a alguien cerca que lo padece, no te haces una idea de lo mucho que te incapacita. Para todo, personal y laboralmente.

    Hay que hablar más de ello, como si fuera otra enfermedad más, no veo a ningún diabético o persona con cáncer avergonzarse de lo que le ocurre, pues esto es lo mismo.

    Eso sí, lo más importante de todo es no rendirse nunca, creo que es lo que me ha quedado grabado a fuego después de todo este tiempo: NO TE RINDAS. Sigue luchando y luchando, pelea…ResponderCancelar

  • Olivia - Hola Gemma,

    dentro de unos días se cumple el primer aniversario de mi día X. Al igual que tú sufría de ansiedad que yo creía bajo control. Hasta que un día camino al trabajo tuve que bajarme del autobús porque me ahogaba. Pero aun en la calle sentía como si alguien me agarraba del cuello. Llegué a la oficina, encendí el ordenador y me puse a llorar. No podía parar y acabé llamando a mi hermana que vino a recogerme. Estuve 3 semanas de baja durante las cuales no hice nada, es como si hubiese perdido esos días. Al igual que tú me sentí incomprendida y avergonzada…volver al trabajo me costó horrores! Aun sigo en tratamiento pero estoy mucho mejor. Hasta que alguien no pasa por ésto no sabe lo que és!
    Mil besos xxxxxx

    OliviaResponderCancelar

    • Gemma - Te entiendo bien… ya lo contaré más adelante, pero digamos que tras un año perfecta, volví a tener una recaída y esta vez fue con agorafobia. Como tu, aún estoy en proceso de recuperarme del todo, ¡te mando muchísimos ánimos desde aquí!ResponderCancelar

  • Disfrutando la treintena - Hola Gemma!!! Que valiente hablar sobre este tema, me parece genial porque como bien dices, hay mucha ignorancia y falta de comprensión en relación a las enfermedades mentales. Yo he pasado dos procesos depresivos en mi vida, una hace unos nueve años y la última hace unos meses. Las dos veces fue como consecuéncia de rupturas sentimentales y entiendo a la perfección todo los sentimientos que describes. Se hace muy duro y sólo la gente que a pasado por la experiencia es capaz de comprender lo mucho que se sufre. Esta última vez, pasé semanas enteras llorando sin parar. No importa si estás en tu casa, sola, con gente, en la calle… no lo puedes controlar en absoluto, la ansiedad te aprisiona el pecho, nada tiene sentido y lo único que quieres es desaparecer, como bien dices, para dejar todo ese sufrimiento. Por suerte ahora estoy remontando y cada vez me siento más fuerte. Seguiré de cerca la historia. Un besito guapaResponderCancelar

  • merche - Hola neni!! no sabía nada, yo empecé con mi depresión ansiosa un año antes q tu. Te entiendo prefectamente, te sientes una inutil, sin fuerza ni ganas de comer ni de vivir. Yo tenía a mi hija con tres años que no paraba de preguntarme: mama te vas a morir? no te mueras mucho sólo un poco vale?. Entoces no paraba de llorar y temblar.
    También empecé como tu con temblores y palapitaciones, no podía parar, es horrible.

    Es muy importante lo que dices, cuando una persona note algún síntoma por pequeño q sea que acuda al médico. Si se diagnostica a tiempo puede que se evite la medicación.

    Creo que eres muy valiente para contar esto, porque es verdad, hay muchas personas que te dan de lado y te sientes inutil y un desperdicio.

    Pero también hay otra como en tu caso, que te apoya incondicionalmente y te ayudan aunque no puedan entender lo que te pasa.

    Mil besos

    MercheResponderCancelar

    • Gemma - Para que veas el secretismo que hay con esto, Merche. Tú y yo, que nos conocemos bien y ni sabíamos que las dos hemos pasado por esto…ResponderCancelar

  • Nm - Felicidades por este post! Llevo casi dos años como tú y me he visto totalmente identificada con todas y cada una de tus palabras. La única diferencia es que yo empecé con ello al quedarme sin trabajo y no ver salida para esta situación… Yo, que siempre había tenido todo bajo control! Pero no te preocupes, las dos saldremos, tiempos mejores vendrán! :-)ResponderCancelar

  • Melma - Ais Gemma! Qué duro ha sido leerte! Porque nunca piensas que estas cosillas le puedan pasar a alguien tan joven y tan linda como tú. No me puedo ni imaginar por lo que pasaste y pasas… Yo viví la ansiedad y las depresiones de mi madre cuando era adolescente y aún así nunca llegas a comprender por todo lo que pasa y sufre esa persona.
    Estoy segura de que esta serie de post ayudarán a mucha gente que te lee y que le ayudarán a darse cuenta de que no están solas.

    Un besazo muy grande!ResponderCancelar

  • Patricia - Pues mira que a mi me dabas la sensación, al seguirte desde hace tiempo, de haber pasado por cosas duras y estar encontrandote a ti misma… Ahora lo entiendo mejor y creo que vas bien encaminada al afrontarlo y declararlo de esta forma tan honesta.
    Soy psicóloga y trabajo en un campo todavía más duro, con esquizofrenia, y la lucha contra el estigma forma parte de mi profesión y de mi vida. Y si, nos puede pasar a todos, somos limitados y a veces hay desencuentros entre lo que queremos abarcar y controlar y nuestro cuerpo, que nos da señales de alarma para que dejemos de castigarlo. El problema se complica cuando nos queremos proteger de esas señales y evitarlas y se genera un problema mayor. Con algunas pautas y apoyo terapéutico y de tu gente se puede salir de las situaciones más duras.
    Ánimo a todos los que pasáis/pasamos por esto alguna vez. Y a seguir luchando!!ResponderCancelar

    • Gemma - Patricia si te contara… creo que solo soy valiente a medias, porque hay algo que me gustaría poder contar abiertamente pero no me atrevo a hacerlo porque podría perjudicar a mi familia.

      Siempre he mirado a mi psicóloga y al psiquiatra que tenía con respeto y fascinación, ¿cómo podéis ser lo suficientemente fuertes para aguantar todo lo que escucháis a diario? Para mi que estáis hechos de otra pasta, un beso muy grande.ResponderCancelar

  • Lanukas - Acabo de leer enterito tu post y todos sus comentarios y me quedo de piedra, porque a veces pienso que estoy mal y cuando lees estas cosas ves que lo tuyo son tonterías. Yo por suerte no he pasado por ninguna depresión pero creo que hablar de ello te hace dar un paso de gigante para superarlo, sobretodo porque como muchos decís hay mucho secretismo y vergüenza al respecto. Si además esta serie de posts que hoy has iniciado, pueden ayudar a alguien será lo mejor que habrás podido hacer. Hoy es de esos días que iría para darte un abrazo que te cortaría la respiración!
    Gracias por compartirlo.
    Besotes!ResponderCancelar

  • arimen - Sólo 4 lineas para felicitarte, te tengo en mi feedly por tus ideas y manualidades, y leer esta entrada hoy me ha sorprendido. Creo que tienes razón en que la depresión y los ataques de ansiedad están mal vistos, muchas veces el desconocimiento hace que despreciemos las cosas. Creo que hoy has dado un paso de gigante y lo que es mejor has abierto una via de ayuda para mucha gente, que igual todavía no tiene claro que puede estar viviendo, que simplemente piense que se está volviendo “loco” o que son “paranoyas”, les acabas de enseñar que no están solos. No eres valiente a medias (aunque no lo hayas contado todo, o haya algo que te retenga), eres una supervaliente!ResponderCancelar

  • SaMtRoNiKa - Ainsss guapi, gracias a ti y a tu experiencia, a haberte conocido y todas las largas charlas que hemos tenido entiendo mejor esta enfermedad, hay poco que no te haya dicho ya, eres frágil y fuerte a la vez, cuanto más te conozco más te admiro.

    Seguro que te has quedado más aliviada contando esto al mundo, a mi sin duda me gustaría seguir leyendo posts así, por mí y por toda esa gente que está ahí fuera asustada y necesitan sentirse apoyadas, cuanto bien podemos hacer desde casa, verdad? Cada una tenemos nuestros problemillas pero sé que me entiendes cuando te explico los míos y que puedes contar conmigo si es que puedo ayudarte con los tuyos, vale?

    un super beso!!ResponderCancelar

    • Gemma - Marta, las dos tenemos cosas diferentes, pero intento comprenderte en todo lo que puedo, al menos se lo que es sentirse diferente a los demás :) Menudas sesiones de charla nos pegamos las dos, jajajaja.ResponderCancelar

  • Patricia - Gracias por el cumplido guapa, aunque somos de carne y hueso y también sufrimos, no te vayas a creer ;). Pero la vida te curte de diferente manera y te hace desarrollar unas habilidades más que otras. Creo que para ser psicólogo hay que tener tolerancia al dolor para saber acompañar y guiar. Y transmitir confianza y coraje para ayudar a recuperar el timón.
    Respecto a lo que comentas, cada uno debe encontrar su camino y el momento y forma adecuado de hacer las cosas.
    Mucha suerte y fuerza en ese viaje!ResponderCancelar

  • Petite Blasa - Entre leer el post, ver el vídeo y leer los comentarios… llego más de una hora tarde a la biblioteca, pero merece la pena :)
    Fui de las que votó a favor de que contaras tu experiencia cuando lo propusiste por Twitter, porque sabía que iba a ser un post de quitarse el sombrero, y no me equivoqué. Me pareces una valiente por compartir todo esto y sólo puedo darte las GRACIAS.
    Soy la típica persona fuerte (que no indestructible) que se lo traga todo y jamás he ido al médico a que me dieran un diagnóstico, en parte por temor a encontrarme a algún “profesional” desagradable como la enfermera que te atendió a ti. Pero la verdad es que desde mi penúltimo año de instituto (hace unos cinco años) he pasado por épocas difíciles. Todo empezó por una tontería tan grande como que tuve un mal curso académico y se me vino el mundo encima; tanto, que perdí un año en el instituto por culpa de lo descentrada que me encontraba. Sentía que mis amigos no me entendían, que se ponían en mi contra, que hablaban mal de mí a mis espaldas y que querían deshacerse de mí. A partir de ahí todo fue a peor. Pasé uno o dos años prácticamente sola, porque en cuanto manifiestas síntomas depresivos lo primero que hace la gente es darse la vuelta y mirar hacia otro lado. Ya en la universidad, el tema depresión lo he llevado mejor, pero me he inclinado mucho más a la ansiedad; tengo problemas de nervios, de no poder respirar, de irme el corazón a mil, de pasarme horas temblando sin poder controlarlo…
    Estos cinco años han pasado para mí como un tiempo muy largo y muy breve. Muy largo porque se han hecho duros; muy breve porque es como si hubiese estado durmiendo, sin vivir, sin apenas salir de casa, sin relacionarme con otras personas. Me siento totalmente identificada con el párrafo en el que cuentas que no sentías nada, que simplemente querías desaparecer, sin pensar en suicidarte. No sabes cuántas noches (y mañanas y tardes, porque durante épocas lo único que hago es dormir) me he metido en cama, totalmente muerta por dentro, deseando no despertar al día siguiente.
    Lo peor de todo ha sido, y sigue siendo, el sentirme incomprendida, porque nadie entiende que con apenas 18-23 años puedas pasar por un mal momento. Es difícil intentar explicarle a alguien que estás pasando por esto, si sabes que la gente entiende la depresión y la ansiedad como “vicio”. Me alegra saber que no estamos solas; cada comentario de este post es un soplo de aire fresco.
    ¡Gracias otra vez, Gemma! Espero con ansias los siguientes posts :)ResponderCancelar

  • Leyre - Eres una valiente por contarlo, seguro que hay mucha gente que se siente identificada contigo y vas a ayudar a que se sientan mucho mejor.
    Yo el año pasado tuve una epoca en la que tambien me sentia triste sin motivo. Acababa de aprobar la oposicion de maestra y me sentía como vacia. Sabía que no tenia motivos para estarlo, pero no podía evitar sentirme triste y tener ganas de llorar por todo. Y lo peor es que lo pagaba con los mas cercanos, mi madre y mi novio. No sé si llegó a ser depresión, pero al final conseguí salir adelante gracias al deporte. Siempre habia sido muy sedentaria, y la vida de opositora no me ayudo para nada. PEro empzar a correr me ayudo a canalizar la ansiedad. AHora corro 12km y mi obejtivo es correr una media maratón :)

    Estoy deseando que continues con la historia.
    Y lo dicho, eres una valiente!ResponderCancelar

  • Anita's Gatos - Muchas gracias por compartir esto Gemma! Yo tengo mucha ansiedad desde que vine a vivir a esta ciudad. Pasé de tener muchos “amigos” a nada y ahora hacer amistades me es algo demasiado difícil e intimidante. Si no tuviera a mi esposo no se como sobreviviría a mis ataques de ansiedad. Agradezco tener gente como tu en mi vida aunque no nos conozcamos en persona porque ayudas con pedacitos de positivismo :)ResponderCancelar

  • Idoia - Hola Gemma,ya hablé alguina vez contigo de esto y estoy de acuerdo en cada una de tus palabras.Como ya te conté llevo casi 5 años conviviendo con la ansiedad, ansiedad generalizada con pánico y agorafobia, que intentan limitar mi vida cada día…
    Hace año tuve una recaida fuerte, no fue como al principio que terminaba en urgencias con taquicardia y un pánico horrible, pero enfrentarme cada día a 1 hora de bus ha sido una lucha que creía que iba a poder conmigo…al final estoy ganando yo ;) Hace solo un mes que terminé otra de las terapias que he probado, me niego a tomar medicación pq siento que es cm un parche, pero no soluciona mi problema…y mientras pruebo de todo,leo de todo e intento entender pq me ocurre esto…la verdad que todo me ayuda y salvo cosas puntuales que se me resisten estoy consiguiendo mucho,así me gusta verlo!!
    A veces lo peor es la incomprensión cm tu comentas, incluso los que más te quieren a veces son incapaces de entenderte…pq de repente tienes miedo a estar sola, a ir en un transporte público que llevas cogiendo toda la vida…es jodido!!! Enfín, mandarte mucho ánimo y un abrazo enorme :DResponderCancelar

  • irene - ¡Eres una valiente!
    Un abrazo muy fuerte desde AsturiasResponderCancelar

  • Marta G.G. - Como te he dicho antes, me parece muy valiente tu post. Y además, los comentarios lo confirman, muy muy útil para que la gente que se siente en la misma situación lo “normalice” e incluso si no lo tienen diagnosticado puedan pedir ayuda al identificarse con lo que cuentas.
    Mucho mucho ánimo!ResponderCancelar

  • Esther - Te quiero mi niña. Ya sabes qué pienso… Con 19 años estuve postrada en un sofá con tus mismos sentimientos y tu misma sensación, esa nada… ese vacio que se siente y que no te deja articular palabra. Sólo tristeza, nunca más he experimentado esa sensación. A mí también me tocó un médico estúpido que me dijo: depresión, tómate esto. La depresión desapareció, pero ya sabes que la ansiedad 15 años después sigue conmigo. Igual que contigo, por algo estamos conectadas, siempre. Es difícil, es duro, y tú eres una valiente, una valiente que saldrá de todo y ante todo el mundo, porque tú lo vales todo. Porque nada hará que te rindas, nada! Hoy, igual que Amaia, y como muchos días, (más de los que imaginas)también me gustaría estar ahí para abrazarte.ResponderCancelar

  • Gemma - Me gustaría poder responder a todos vuestros comentarios, pero ¡se me van acumulando! A algunas os responderé por email y en privado, pero a todas os digo que ahora que hemos llegado hasta aquí no vamos a tirar la toalla ;)ResponderCancelar

  • V - PUes como el resto de comentarios, me alegra que hayas hecho el post, me parece una muy buena idea que cuentes tu experiencia, porque puedes ayudar a otras personas a “liberarse” de esa carga y contarlo también, también a quien no padece la enfermedad a entenderla y saber más de ella, a conocerla, a ver los sintomas en una misma persona o alguien cercano, porque como bien dices si que es una enfermedad estigmatizada, y a la vez banalizada, porque hemos llegado a un punto en el que se usa la palabra depresión muy a la ligera en mi opinión, un bajón emocional o unos días más tristes no tienen por que ser o desencadenar una depresión, y es lo que debemos diferenciar, por eso es importante conocer las enfermedades mentales, la ignorancia nos hace temerosos de ellas y rechazarlas y hay que entender que es una enfermedad como cualquier otra física. Ole por ti y por contarnos tu experienciaResponderCancelar

  • Olga - Hola,, no he podido leer todo ni tampoco todos los comentarios, porque he empezado a llorar al sentirme tan tan identificada con todo lo que te ha pasado, pero con poco ayuda de mi familia, es muy duro, y cuando recuerdo todo lloro al acordarme de lo mal que lo pasé el primer año y de lo que tuve que hacer para salir, lo mio empezó cuando al fin y después de tanto indagar encontré la prueba definitiva para que mi pareja al fin admitiera que me estaba engañando con otra. Llevaba meses haciéndome chantaje emocional o más bien sufriendo maltratos psicológicos,, que fue lo que me dejó con esa ansiedad tan brutal.
    los amigos te dan la espalda y te lo dicen con toda la cara dura, otros aprovechan para acercarse a ti y cuando les dices que no sientes nada por ellos/as te dan una patada. Mi madre me decía que no tenía ningún motivo para llorar y que me pusiera a trabajar, mis hermanos seguían con su vida y para huir de todo esto cuando estuve un poco mejor hice una especie de alianza con un señor que vivía sólo y que me gustaba, pero sabía que no iba a llegar a nada, porque él no quería una pareja sino no estar sólo los fines de semana,, así que me pareció perfecto el escapar los fines de semana y tener alguien con quien hablar por teléfono entre semana y escuchar palabras bonitas y cariñosas, cuando estuve bastante mejor terminé con esa alianza, para seguir buscando la nueva vida que quería,, la historia por supuesto tiene muchos más detalles y es más larga, pero ahora he dejado de llorar, me siento más tranquila y decir que estoy agradecida a ese señor que me hizo tanto bien, me ayudó con su cariño a casi superar mi enfermedad.

    Saludos y mucha fuerza a todas y todos.ResponderCancelar

  • Naturaleza - Hola Gemma, me ha encantado el post y por supuesto que espero más.
    Me parece genial que te hayas animado a contar tu experiencia porque con ello ayudas a muchas personas.
    Con cosas pequeñas o grandes todos nos sentimos identificad@s.
    Si en algo te puedo ayudar sólo dime.
    Besos,ResponderCancelar

  • Débora Moreno - Precioso post, Gemma! La salud mental es, por desgracia, un gran tema tabú en nuestra sociedad. Se tacha a la persona que sufre, de débil e incapaz de afrontar los problemas. Qué quieres que te diga? Todos a lo largo de nuestra vida, lo mismo que padecemos enfermedades físicas, también podemos sufrir enfermedades mentales. No estamos exentos. Me ha dado pena el trato que te dió la enfermera, no todas nos comportamos así, Gemma. Mucha fuerza y ánimo, que aunque pases por rachas en las que no le ves sentido a la vida, a través de tus creaciones y preciosas fotos, nos enseñas a disfrutar de una vida llena de color! Besos!!ResponderCancelar

  • Nika - Eres una valiente!!! Me parece genial que compartas esto que te ha sucedido sin tapujos ni tabues, es una pena que como la enfermera, todavia la gente no esta concenciada con este tipo de enfermedades.
    Tu con estos post estoy segura que vas a ayudar a un monton de gente!!
    Un beso enorme!
    NikaResponderCancelar

  • Vir (niniakiwi) - Cada vez entiendo mejor a la gente en tu situación. No sé que decirte…
    Afortunadamente ya has pasado la depresión y solo te queda combatir con la ansiedad. Será un trabajo duro y quizás largo pero tú puedes con ello. Muchos besotes y un abrazo fuerte.ResponderCancelar

  • Elena - Yo pasé por algo similar, no tan fuerte, cuando en enero del año pasado tuve el embarazo ectópico y me tuvieron que operar. La gente se empeña en que no estés triste, en que las cosas pasan “porque tienen que pasar” y en que no puedes llorar por algo así. Y pasó que mi tristeza me la guardé, y te guardas todo para que no te digan “que tontería” etc, que al final llega un día que explotas y te pasa algo así. Yo por suerte solo tuve ansiedad y mi chico pudo ayudarme a tiempo, pero pasé unos meses muy malos… Gracias por contar tu experiencia. Un besazo!ResponderCancelar

    • Gemma - Elena, lo peor es guardárselo, muchas veces lo hacemos de forma automática, porque se supone que es así como debe ser… La sociedad te dice que has de ser fuerte, aguantar, no ponerte triste por “tonterías”, pero todo eso es muy subjetivo. Me alegra que encontraras apoyo en tu chico, es una suerte :DResponderCancelar

  • Noa - Gracias Gemma por tu post. No quiero extenderme mucho, pero hoy me siento con fuerzas para contar que hace poco más de un año tuve un ataque de ansiedad bastante grande tras el que acabé en urgencias llorando durante 8 horas, pensando que me moría, y con un sentimiento de culpa/vergüenza horrible. Después de eso vinieron las visitas a urgencias continuas (¡hasta 4 veces en un fin de semana!) hasta que una médica muy amable me explicó que lo mío era ansiedad y que se trataba con medicamentos y terapia. Tardé bastante, pero en cuanto lo asumí, empecé a mejorar. El proceso es lento, se llora mucho, se pasa muy mal y una se siente muy impotente. Además, aunque mi familia quería que estuviera bien, nunca llegaron a comprenderme. Mi madre nunca entendió que tuviera que ir al psicólogo, según ella “si eres fuerte no te hace falta”, lo cual hacía que aumentara mi sentimiento de culpa. Ahora puedo decir, sin temor, que estoy genial, que se puede superar y que para salir se requiere ayuda y mucho trabajo personal. Nadie va a hacer los deberes por ti.ResponderCancelar

  • Ana - Llevo 9 meses de baja por depresión y ansiedad y todavía me siento incomprendida por la mayor parte de mi entorno, es más cuanto mas tiempo pasa mas incomprensión noto. Y si hablamos de los ataques directos que he sufrido en las revisiones de la Mutua ya ni te cuento, “profesionales” que me han machacado en lugar de ayudarme por un puro mercantilismo, mercenarios al servicio de sus superiores al que no le importa si sales de alli teniendo que irte a urgencias….
    y yo en lugar de adelgazar he engordado más de 20 kg…. nada más que decir…
    asi que si, me encanta tu entrada, me siento totalmente identificada y espero leer la siguiente!ResponderCancelar

    • Gemma - Ana, siento mucho escuchar tu historia… yo estuve de baja 8 meses en total, con sus correspondientes revisiones de la mutua y varias inspecciones de la Seguridad Social, al ser una baja tan larga. En mi caso fue gracias a la mutua que encontré una psicóloga buenísima (lo contaré en próximas partes sobre el tema, aún no he llegado ahí) y en la Seguridad Social jamás tuvieron ninguna duda de lo que me ocurría, solo hacía falta verme. Te entiendo cuando dices que todavía te sientes incomprendida, yo creo que cuanto más tiempo pasas con esta enfermedad, menos gente te entiende o te apoya, porque esperan que sea algo que se cura pronto y es al contrario. Mucho ánimo.ResponderCancelar

  • Moira - Hola Gemma,

    Sólo decirte que eres una valiente, y que de verdad creo que es necesario que alguien cuente estas cosas como son, y que la gente que nunca ha pasado por eso lo vea tan bien reflejado.
    Yo sufrí depresión hace ya casi 20 años, en plena adolescencia y, aunque me he visto reflejada en muchísimas de las cosas que has contado, hay una de las frases de tu entrada con la que has clavado una de las peores consecuencias que tuvo ese proceso para mí: “Porque cuando tienes depresión o ansiedad la gente te da de lado” Mi supuestas mejorísimas amigas del instituto (menos una o dos) ese grupo sin el que parece que la vida no existe, me dió de lado. No sabían qué hacer conmigo, ya no era divertida, era un zombie… en fin. Que gracias otra vez por tu valentía, y decirle a todo el mundo que esté en esa situación que al final, con ayuda, se puede salir adelante.
    Un abrazo fuerte.ResponderCancelar

    • Gemma - Vaya que sí, me sorprendió tanto que desaparecieran personas que creía importantes en mi vida… pasaban los días y nadie llamaba, nadie me echaba de menos, parecía que no había existido. Y hace 20 años la experiencia tuvo que ser mil veces peor para ti, si ahora seguimos teniendo prejuicios, por aquel entonces a saber.

      Espero que los demás vean tu ejemplo, que se puede salir adelante y retomar su vida, muchas gracias por contar tu historia.ResponderCancelar

  • Silvia - Qué valiente eres Gemma, tanto por afrontar y superar esta enfermedad, como por explicarlo. Por desgracia es una de esas enfermedades llena de prejuicios y mucho más común de lo que la gente se piensa. Yo no lo he sufrido, pero sí conozco a más de una persona cercana a mí que lo ha vivido y es una enfermedad muy dura. Te envío muchos ánimos y un abrazo muy fuerte! Piensa que siempre hay gente que te quiere a tu alrededor. Un beso!ResponderCancelar

  • Oenopia - Eres una valiente Gemma! Yo también lo viví y, por ignorancia, me llevó a perder muchas cosas. Entre ellas a mi pareja, porque ninguno de los dos, aunque parezca mentira, supo darse cuenta de que algo no iba bien. Llorar, dormir, deseo de desaparecer, verguenza, miedo a la gente, a salir de casa, creer que vas a morir por falta de aire… Después de la ruptura perdí 8 kg en menos de 1 mes y aún no me di cuenta. Fue en una visita rutinaria al médico por un resfriado. Rompí a llorar y salí con el diagnóstico. En mi caso la medicación me ayudó, y en su momento el Reiki también. Creo que cada uno tiene que buscar su camino.
    Os dejo este enlace:
    http://m.youtube.com/watch?v=9dQIbpDUC1o
    Lo único que no me gusta es que simbolizan la enfermedad con un perro! En mi caso es un monstruo verde. Mi perra ha sido y es mi mejor terapia!
    Un abrazo enorme y adelante!!!ResponderCancelar

  • Maite ParafernaliaBlog - Estoy super orgullosa de ti nena. Por ser fuerte, por haber salido de la pesadilla, por ser valiente y contar por aquí todo. Estas cosas son las que sirven para “normalizar” (si es que se puede decir así) este tipo de enfermedades, para ayudar a los que las estan sufriendo y para abrir los ojos al resto. Es increible que después de tanto tiempo siga habiendo tanto tabu con el tema. Que no nos comportemos igual cuando alguien nos dice que tiene diabetes o cancer que cuando nos dicen que tienen depresión.Y de verdad creo que este tipo de post ayudan muchísimo.

    Un besazo enormeResponderCancelar

  • Bárbara - No puedo ponerte ni una coma, Gemma. Yo en las mismas, en mi caso zampando. Así que cuando nos veamos y te de un abrazo seremos el punto y la “i” :P

    Solo puedo añadir una cosa por si alguien lo lee y le sirve. Esta cultura optimista en la que vivimos es un engaño, NADIE es feliz siempre, NADIE puede estar contento siempre, NADIE puede tragar carros y carretas, NADIE. Eso si que es insano, inmaduro y estúpido.

    Uno tiene derecho a sufrir, a enfadarse, a sentir rabia, a pegar un grito y a decirle a alguien “que te jodan”, a sentir que todo va mal y quedarse en el sofá llorando una tarde abrazado a un cojín. Mañana ya nos levantaremos y seguiremos viviendo lo que nos toque vivir. Lo mismo tenemos suerte y es un buen día y lo aprovecharemos a tope.
    Tan válido es lo uno como lo otro.

    Y cuando sientas que no puedas recomponerte solo, en vez de comprar tacitas de mensajes felices y motivadoras, pide ayuda. A la larga te saldrá mas barato.ResponderCancelar

  • Laura - Acabo de leer tu post y los comentarios enteritos y solo puedo aplaudirte y felicitarte por hablar de la depresión y la ansiedad de una manera tan clara, abierta y sincera. No hay duda que testimonios como el tuyo ayudan a personas que están pasando por lo mismo pero también a personas como yo que no lo han sufrido y que pueden entender un poquito más sobre esta enfermedad y abrir su mente. Me quito el sombrero, Gemma! Un abrazo fuerte :)ResponderCancelar

  • PURIFICACION RAMOS - Buenos días y mil gracias por hacer que esta mañana se vuelva diferente! Soy diseñadora y llevo años sufriendo ansiedad. Tengo etapas buenísimas pero otras que no puedo ni dormir sola por el miedo a sufrir otra crisis. No suelo desmoronarme mucho porque creo que hay que vencer para que no se apodere de nosotros/as. Al leerte me inundó un sosiego genial por volver a saber que no estoy sola en ésto. Muchas gracias de nuevo por tu valentía y un abrazo fuerte! Ah, y enhorabuena por tu trabajo, me declaro muy fan :)!ResponderCancelar

    • Gemma - Pues por supuesto que no estás sola, ya ves que hay un montón de personas que andamos con los mismos problemas (más todas las que habrá por ahí que no han leído esto, claro). Haces MUY BIEN al resistir, ya lo he dicho, pero lo repito: lo importante es no dejar de pelear. Si un día estás mal, piensa que no va a durar eternamente, que solo es un día o dos, pero luego vendrá una racha donde te encuentres bien ;)ResponderCancelar

  • marga - Gemma, cuanto bien has hecho contando tu enfermedad. No he tenido esa experiencia, pero ahora se cómo comportarme si alguien cercano la sufriera, estando a su lado.Un besoResponderCancelar

  • Paula - Primero mi apoyo incondicional!!! Un hurra por ti, hace cosa de dos meses que me encontre tu pagina y me encanto, jamas pense que pasaras por algo asi, tu pagina es mas que agradable , creativa . Etc…. No me quiero extender pues no escribo muy bien. Solo que en suramerica tienes un fan por lo bien que das a conocer tu mundo. En mi ciudad y pais es motivo de verguenza y obviamente se esconde lo mas que puedes.ResponderCancelar

  • Angie - Hola, te sigo hace poco en instagram, twitter y aqui. Yo vivo del otro lado del océano. Te envio un abrazo enorme y me ha dado tanta paz leer esto esta noche. Te contare brevemente que te entiendo muchisimo, tuve mi primer “pico de ansiedad” super fuerte el mismo año que tu 2011, lo mas triste es que fue la noche antes de viajar fuera del pais a ver mi familia, se supone que debi haber estado muy feliz y llegue hecha una mierda. Ahora puedo identificar que todo comenzo antes de ese episodio pero uno no presta mucha atención. Yo producto de la ansiedad fui diagnosticada con colon irritable, mucha gente no sabe que la ansiedad y la depresión dejan secuelas en tu cuerpo, baje de peso mucho. Han sido ya tres años en esto, no quiero desanimar a nadie pero hay que aprender a vivir sabiendo que somos mas suceptibles a los cambios, a una simple entrevista de trabajo, etc. Una vez alguien me dijo que nunca tenia que sentir vergüenza, vergüenza debe sentir la gente que no entiende y te señala porque le dices muy tranquilamente que vas al psiquiatra y que 2mg de un ansiolitico te ayudan a llevar el dia a dia. Somos muchos y cuando alguien se atreve publicamente a decir “yo tengo este problema” merece admiración. Gracias por escribir este artículo. Un abrazo enorme con siete horas de diferencia.ResponderCancelar