Reflexiones tras un año de bullet journal + Traveler’s Notebook

Reflexiones tras un año de bullet journal en un Traveler's Notebook

Con el fin del 2016 se cumplió un año desde que pasé mi bullet journale a un Traveler’s Notebook. Y solo puedo decir… ¡que estoy encantada! Creo que he encontrado la herramienta ideal para organizarme :)

No es lo mismo utilizar un cuaderno cualquiera, que sabes que dejarás de ver en cuanto lo termines, que disfrutar cada día del tacto de una cubierta de cuero. En serio, esto ha marcado la diferencia. No hay nada más bonito para mí, y por tanto motivador a la hora de usarlo, que estar a gusto con el formato que utilizas, sea de la marca, color o tamaño que sea. Ahora miro las libretas de otra forma, como si fueran algo demasiado “simple” para llevarlas tal cual.

No puedo asegurar que haya encontrado mi formato (el tamaño) definitivo, porque sinceramente creo que esto es algo que puede ser más versátil dependiendo de la necesidad del momento, o por temporadas. Es más, digo mucho que quiero pasar del tamaño Regular a un A6 y no lo digo en broma, pero eso será en otro momento. Por ahora seguiré en el tamaño en el que estoy hasta que haya preparado una cubierta A6 tal y como la quiero.

Este último año integrando el sistema bullet journal en un Traveler’s Notebook ha sido todo un año de descubrimientos y de aprendizaje, ha habido muchas cosas que quiero resaltar y documentar, y creo que pueden ser útiles para alguna de vosotras si estáis pensando dar el salto a este sistema.

Lo que he aprendido después de este primer año…



Hay vida mucho más allá del tamaño A5. Estoy más que aburrida de escuchar a todo el mundo “yo necesito mucho sitio para escribir, por eso tengo un cuaderno A5”, y puedo decir que en la mayoría de los casos no es una afirmación cierta. Yo también lo pensaba, creía que sería una chica A5 para toda la vida. Cuando me cambié al tamaño Regular temí sentirme limitada, pero en vez de eso solo me he encontrado ventajas. Simplemente se trata de probar. No es necesario que compres cuadernos del tamaño que quieres probar para probarlos. Dobla o recorta unas hojas al tamaño deseado y durante un par de días haz tu bullet journal en ellas. Así puedes probar todos los tamaños que quieras sin necesidad de arriesgar.

Al final, siempre es el negro. Cuando empecé mi bullet journal en 2016 me hice con todos los colores posibles de bolígrafos, y planeaba utilizarlos para mil cosas en mi cuaderno. La realidad es que nunca llegué a usarlos. O no me daba tiempo, o no era cómodo ir cambiando y pensando qué color usar, o simplemente no era necesario. El único color que uso salvo excepciones es el negro, más rojo y verde para cuestiones de contabilidad. Eso y un par de subrayadores. Los 16 colores de Pilot Coleto, ahí están muertos de risa esperando que alguien los quiera.

Mi idea inicial de llevar un recambio para todo mi bullet journal no funcionó. Sí, es el método original (que SIEMPRE defenderé y recomendaré a quien empieza), pero llegados a este punto, necesito modificarlo para que me funcione como yo quiero. En 2016 llevé un recambio grueso como bullet journal y este año he decidido que es mejor separar en recambios más finos. No me resultaba nada práctico tener juntas cosas de trabajo con cosas personales como el registro diario, aunque con el índice lo pueda encontrar todo, en mi mente simplemente no encajaba. Os enseñaré dentro de poco mi configuración de este año, pero he decidido tener un recambio para el registro diario, otro para colecciones personales + registro futuro y mensual, y uno exclusivamente para el trabajo. No he cambiado nada del sistema original salvo la distribución. Nota: los cuadernos y recambios gruesos se vuelven aún más gruesos al ser usados, y por tanto incómodos de llevar y de usar.

Me gusta la flexibilidad de poder quitar y poner recambios si lo necesito. Si uno de los recambios se termina, pongo otro nuevo en su lugar. Hay algunos que renovaré a menudo, otros que me durarán todo el año. Si salgo de viaje puedo cambiar los recambios de mi día a día por otros para art journal o para hacer un cuaderno de viaje. Simple y efectivo.

Creo sinceramente que necesitas pasar un año con un formato determinado y un sistema concreto para poder entender qué funciona y qué no. Por ejemplo, ahora ya sé cuáles son mis colecciones imprescindibles, esas que sí o sí estarán conmigo de ahora en adelante sea cuál sea mi bullet journal.

Conoce tu papel. Incluso cuadernos distintos dentro de una misma marca pueden tener papeles diferentes. No confíes solo en el grosor para determinar su calidad.

Una de las cosas que más me han gustado es ver cómo el cuero va adoptando su propia personalidad con el paso del tiempo. Es un material “vivo”, como yo, como tú. Refleja perfectamente lo vivido durante el tiempo en el que lo usas.

He descubierto que soy más una chica de recortes, sellos y pegatinas que de dibujos y florituras. Mi bullet journal es muy minimalista porque lo considero una herramienta y ha de ser efectivo y práctico. Pero cuando quiero hacer algo más elaborado, confío en estos materiales. El dibujo lo dejo para mi sketchbook.

El pautado de puntos no es el Santo Grial. Dejad de guiaros por las modas y confiad más en vuestros gustos. Los puntos me encantan, son geniales para muchas cosas, pero no te harán tener un bullet journal mejor ni más bonito. No descartes un buen papel o cuaderno simplemente porque no tiene pautado de puntos, hay pautados de cuadros muy sutiles y bonitos también.


Ahora tengo claro que este sistema es para mí. Da igual el tamaño con el que me quede finalmente o si decido usar el sistema original tal cual o modificado, sé que mi bullet journal siempre estará dentro de un Traveler’s Notebook. Este año seguiré experimentando con las cositas que os enseñaré en breve, adaptando el bullet journal a mis necesidades. Veremos si este año encuentro la paz que busco en cuanto al tamaño, por ahora estoy contenta con el Regular, pero nunca se sabe ;)

  • Ruth - Estoy de acuerdo contigo en varios puntos: ver como va cambiando la cubierta de cuero con el paso del tiempo es una gozada, y más cuando se usa tanto (yo la uso de lunes a viernes sin parar). También empecé con los colores para remarcar cosas diferentes, pero ahora ya sólo utilizo el negro, es mucho más cómodo y práctico que andar con mil colores por ahí que luego ni siquiera utilizo. Para decorar y que no sea tan monótono utilizo washitapes y listo!
    Ahora estoy utilizando una moleskine soft cover punteada (que me está encantando) y dos recambios finos de Moleskine tamaño regular y aunque se queda el traveler un poco grueso, de momento me apaño y cuando acabe los dos recambios pequeños ya veré si los incorporo a la Moleskine más gruesa. Pero de momento no voy a hacer ningún cambio, porque me vuelvo loca, jajaja! Y por el momento me está gustando el pautado de puntos, no sé si por la novedad, pero me parece más limpio. Y respecto a las colecciones ya no las incorporo, he podido comprobar en todos estos meses que no las hago ni caso. A ver este año cómo me funcionan estos cambios y si modifico algo más :)ResponderCancelar

    • Gemma - Siiiii,es que una cosa es usar colores… y otra usar todos los colores del universo, jajaja. ¿Cómo utilizas los washi tapes? Porque a mí me encantan y tengo muchos pero creo que soy un poco limitada a la hora de incorporarlos al bujo.

      El Soft Cover es un buenísimo cuaderno, ha sido el que he usado los últimos 7 meses de 2017 y no descarto volver a él si volviera a querer tenerlo todo junto. La verdad es que me ha dado muy buen resultado :)ResponderCancelar

      • Ruth - Cogí el Soft Cover por recomendación de un post tuyo ;) A ver que tal me va, porque quiero quitar los otros recambios y que no me pese tanto, que a este paso acabo con chepa, jajaja!
        Pues no te creas que yo soy muy apañada con los washitapes…los pongo por arriba y debajo de las hojas, los recorto de alguna manera algo más original. Si veo que no sale nada de mi cabeza me inspiro en fotos de instagram y apañado. Últimamente no estoy muy creativa :(ResponderCancelar

  • Montse - Hola Gemma. Yo llevo solo unos meses utilizando el bullet journal, pero de momento me encanta. Mi problema a la hora de organizarme es siempre el mismo: cuando pienso en un nuevo proyecto me emociono y empiezo a tomar notas en papelitos y a hacer planes, pero al final las ideas se diluyen y los papelitos se pierden y puede que acabe olvidándome de esa idea genial. El bullet journal me permite hacer una colección de cada proyecto y así tenerlo todo reunido, para leerlo y releerlo siempre que quiera. Soy muy visual y parece que lo que no tengo escrito deja de existir en mi mente :-). Bueno, que me encanta el bullet journal y tus recomendaciones me ayudan un montón para ir desarrollando mi sistema ideal. De momento uso un cuaderno normal, pero lo del traveller notebook lo tengo que probar porque parece bastante práctico. Muchas gracias y un abrazo.ResponderCancelar

    • Gemma - Coincido totalmente en lo de que si no está escrito es como si no existiera. A mí me pasa igual y además leí no sé dónde que asimilamos mejor las cosas al escribirlas, es como hacer que un pensamiento sea “real” y tangible, y ese simple hecho de anotar hace que empecemos a trabajar en él :)ResponderCancelar