Receta de crema para café o té (sin leche)

Crema para café o té (sin leche)

Mi rutina con el café y el té es bastante simple: por las mañanas, un café con leche (vegetal, ya sabéis que no bebo leche de vaca) y por la tarde una taza de té bien caliente, no importa si es invierno o verano. Solo sustituyo la taza de té por otra de café en la tarde si me pilla fuera de casa y el sitio al que voy no tiene té. Eso es todo.

Hace unos meses apareció en mi casa un paquetito con mini dosis de crema de leche para añadir al café y hacerlo más cremoso. Y lo probé. Y obviamente me gustó, ¿a quién no le gusta el café algo más cremoso y con el extra de saber que te estás dando un capricho? Y bueno, solo puedo decir que desde aquel momento, cada tarde ansiaba ese pequeño extra de la crema en el té, y a veces también por la mañana en el café del desayuno. Porque yo por las tardes a veces me bebo mi té y me quedo con ganas de añadirle leche, pero no lo hago porque me llena demasiado. O simplemente por la mañana lo que busco es más cremosidad en un café que ya está rico de por sí.Pero (todo tiene un pero) lo de empezar a tomar crema de leche no me convencía: viene de la vaca y además es todo grasa. Nada saludable.

Así que me puse a investigar y vi que esto ya estaba inventado. Que la crema para café no es algo que se me haya ocurrido a mí de repente, y que se puede encontrar en las tiendas en formato polvo bajo el nombre de “coffee creamer”. Y de nuevo, más peros: esos polvos tienen de todo, y no precisamente sano. Que si leche en polvo, que si grasas, que si conservantes, que si estabilizantes… de todo menos crema, así que también descarté esa opción. Yo ya me veía ansiando de por vida ese saborcito y esa textura que me alegraba las tardes.

¡Y llegué a las cremas de leche caseras y veganas! Algo que en realidad es tan fácil de hacer, y no había pensado que podía tener su equivalente vegetal :D

Que conste que yo no soy vegana ni vegetariana, pero sí es cierto que tengo una cruzada contra la leche de vaca y además soy intolerante, así que no la bebo. Esta receta se puede alterar al gusto e incluso se puede hacer con leche animal si lo preferís. Es cuestión de que probéis. Por supuesto, no es imprescindible tener crema de leche en casa, pero os aseguro que esto os va a cambiar la manera de beber café y té.

INGREDIENTES

– 1 lata de leche de coco, a poder ser baja en grasa o light. NO me refiero a la bebida de coco que es como la de soja, tiene que ser leche de coco de la que viene en lata, normalmente está en la sección de alimentos asiáticos. Puedes sustituir la leche de coco por leche de vaca, pero tendrás que hervirla primero (y te perderás todas las propiedades de la leche de coco).

– Cacao en polvo desgrasado. Cacao puro, yo utilizo uno bio que ya visteis aquí, en polvo. No vale ni Nesquik ni nada similar.

– Azúcar o edulcorante. Yo no lo usé porque ya me parece que la mezcla de la crema queda bastante dulce, pero es cuestión de gustos.

– Canela, jengibre, anís estrellado o cualquier otra especia que os guste

– Un bote o botella con tapa o un envase con cierre hermético que pueda meterse en la nevera.

PREPARACIÓN

Crema para café o té vegana y casera

Agita bien (y cuando digo bien, es MUY bien) la lata de leche de coco y viértela en un bol grande. Si has escogido la opción con leche de vaca, colócala en un cazo grande a fuego medio hasta que hierva, removiendo con frecuencia para que no se pegue.

Crema para café o té vegana y casera

Empieza a añadir los ingredientes que prefieras. Lo primero será añadir el azúcar o edulcorante al gusto, mézclalo bien con una cuchara hasta que se disuelva. Luego añade el cacao en polvo. Para una lata de leche de coco de 400 ml basta con añadir una cucharada de cacao, pero como he dicho, todo depende de vuestro gusto. A mí me gusta que el café quede más cremoso y notar un poco el resto de sabores como el cacao y las especias, pero sin perder el sabor del café.

Crema para café o té vegana y casera

Continúa añadiendo las especias. Mis favoritas son la canela y el jengibre, recuerda que son muy potentes, ¡añade solo una pizca y ve rectificando después!

Crema para café o té vegana y casera

Por último, utiliza unas varillas o dale un golpe en la batidora para que todo se mezcle bien.

Coloca la mezcla en una botella o bote con tapa y guárdalo en la nevera. Puedes utilizarlo hasta 10-12 días después de haberlo preparado. La mezcla de crema se irá espesando en la nevera y cada vez que te apetezca añadir un chorrito al café solo tienes que agitarlo bien antes de usarlo.

Crema para café o té vegana y casera

Esta vez yo le añadí una rama de canela y un par de anises estrellados dentro de la botella, una vez que la mezcla ya estaba lista. Así también va cogiendo el sabor con el paso de los días :P


Cuando vayas a tomar tu café o té solo tienes que añadir un par de cucharadas de la crema en tu taza… y disfrutar. Es como un capricho diario, pero sano. Y puedes añadirle casi cualquier cosa que se te ocurra. Por ejemplo, en esta época del año los americanos le añaden mezcla de especias para calabaza e incluso puré de calabaza. Así que puedes poner tus especias favoritas, quitar el cacao… ¡como quieras! Y sí, también es toda una experiencia en el té ;)

¿Conocíais este tipo de cremas para café?

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  • Raquellogs - ¡Me apunto la receta! Yo tampoco tomo leche de vaca y me viene genial esta receta, porque el té y el café no me los quita nadie jaja. Y echarle un chorrito de esto quedará genial. ¡Gracias!ResponderCancelar

    • Gemma - Jajaja, te entiendo :P

      Esta crema mola mucho, porque está rica y libre de culpabilidad, ya verás como es otra cosa tomar café o téResponderCancelar

  • Carolina - Ansia viva!! En mi bullet journal ya tenía la tarde de “cocinitas” reservada. Tengo que añadirle probar a hacer estoooooo <3ResponderCancelar

    • Gemma - ¡Me ha gustado mucho que me lo mandes por Snapchat! Ya me dirás qué tal te sabe mezclada con el té o con el café. Yo suelo poner dos cucharadas soperas y queda cremoso pero no pesado ni “mata” el sabor de la bebida, que para mí es importante.ResponderCancelar

  • Maite - Yo tb soy de café en desayuno y té en la tarde…y mmmm….me ha entrado el gusanillo de probar esa crema… debe quedar muy rico un té con ella ResponderCancelar

  • Griselda - Veré alguna vez de probarlo.pues a mi si me gusta la crema natural para mi café que hago con agua hervida.es cierto que la leche es mas pesada así que no siempre tomó solo leche sola con chocolino.ey el edulcorante también es malo.no has probado Stevia.es una planta endulzante natural y también se comercializa en botellitas ( líquido). Dicen que el edulcorante no engorde pero esta el hecho de que es por que el cuerpo no lo absorbe. Has oído sobre la kombucha?ResponderCancelar

    • Gemma - Sí, conozco la kombucha y otros fermentados, pero por ahora la verdad es que no tengo mucho interés (me parece que es demasiado trabajo para el resultado). La verdad es que para mí todos los edulcorantes son malos al igual que el azúcar, por eso no los tomo. Tengo el convencimiento de que si para que algo te guste le tienes que añadir azúcar, es que no te gusta como sabe.ResponderCancelar

  • Elena - ¡No tenía ni idea! Conocía las típicas cajitas pequeñas que te ponen en los aviones o algunos hoteles extranjeros, en vez de la leche, para ponerle al té. La verdad es que me he quedado con la curiosidad de probar. Si encuentro la lata de leche de coco, me preparo una yo también. ¡Gracias!ResponderCancelar

    • Gemma - ¡Esas cápsulas son las que me trajeron a mí! Y está muy rico con esa crema y esa leche, pero uf, lees la materia grasa que tiene… y me tira para atrás. Las que venden en polvo llevan todavía más cosas, no lo entiendo :/ResponderCancelar

  • Begoña - Genial!estoy deseando probarlo!tiene una pinta deliciosa! gracias por compartir!ResponderCancelar

    • Gemma - De verdad que sí que está rica, ya por si misma la leche de coco está dulce y sabe muy bien, así que todo lo que le añadas es un plus ;)ResponderCancelar

  • Sole Silbando - Cómo me gustaría a mí quitarme la leche, pero por más que pruebo no consigo que ninguna otra me satisfaga. No consigo acostumbrarme al resto. No me gustan, directamente. Tal vez así… No sé, no sé.ResponderCancelar