Por qué deberías abrazar las emociones negativas

Imagen de Wade Morgen.

Imagen de Wade Morgen.

De un tiempo a esta parte no dejo de observar la proliferación de mensajes cargados de positivismo en las redes sociales, la televisión, etc. Que si “hoy va a ser un día genial”, que “no malgastes tu tiempo en enfadarte” y cosas así. Yo huyo de estos mensajes como si me persiguiera el Diablo, pero me fascina que mucha gente los haya adoptado como su mantra diario. Porque señores, es una gran estafa. Y no me refiero a una estafa en la que alguien se queda nuestro dinero, me refiero a una estafa a nivel emocional, que es mucho peor.

¿Quién ha inventado eso de que tener emociones negativas es malo? ¿De dónde sale que siempre tenemos que ser felices? Me preocupa mucho que haya personas por ahí intentando deshacerse de sus emociones negativas a toda costa. Personas que no quieren sentir enfado, rabia o envidia en ningún momento de su vida. Que aspiran a vivir con una sonrisa permanente. Estas emociones forman parte de nosotros de una manera natural, como la alegría, pero muchas veces nos empeñamos en ocultarlas. Las emociones no son buenas ni malas, somos nosotros los que les hemos puesto etiquetas.

Me ha venido a la mente un artículo súper interesante que habla sobre este tema (en inglés) y que viene a decir justo lo que yo opino acerca de las emociones negativas: son una GRAN oportunidad para aprender sobre nosotros mismos.

Seamos realistas. No se puede evitar sentir enfado en algún momento, quién diga lo contrario miente (y si lo evitas constantemente acabarás muy frustrado). ¿Pero cómo actuamos ante esos sentimientos? La mayoría de ocasiones tratamos de “olvidarlo”, pensando que no está bien enfadarse, que es algo malo. En lugar de aceptarlo, luchamos ferozmente para evitar sentirnos así, lo que nos deja exhaustos y con una sensación de fracaso increíble. Lo cual es lógico, ya que intentamos acabar con algo normal (y sano) que está dentro de nosotros… En vez de hacer eso, de luchar, ¿por qué no aprovechar para preguntarnos por qué nos sentimos así? Analizar estas emociones nos puede enseñar mucho sobre nosotros mismos.

Aprovecha esas emociones para mejorar como persona, para avanzar y crecer. ¿Sientes envidia por el éxito de alguien? Muy bien, pues analiza qué podrías hacer tu para mejorar en tu trabajo/a nivel personal, etc. ¿Un amigo te ha ofendido? ¡Dilo! Tienes derecho a enfadarte, pero reflexiona e intenta ver si tu amigo tiene algo de razón en lo que te ha dicho. ¿Llevas un día de perros? Tranquila, el día solo tiene 24 horas.

No eres una mala persona por tener estas emociones, eres una persona sana y normal. Enfadarse, ofenderse, tener envidia… no es perder un valioso tiempo de tu vida. Que nadie te convenza de lo contrario. Y basta ya de esos mensajes mega positivos y buenrollistas, que al igual que las modelos en la moda, no representan la realidad.

¡Que tengáis un buen fin de semana (con enfados o no)!

  • Meeel - BRAVO. No es nada malo sentir emociones negativas, lo perjudicial puede ser cómo nos enfrentamos a ellas. Y como dices nos dan una información valiosa sobre nosotros mismos y nos ayuda a mejorar como personas. Otra vez BRAVOResponderCancelar

    • Gemma - Que eso me lo diga alguien como tu me pone así :DDD

      Eso que has dicho es muy importante: lo perjudicial puede ser cómo nos enfrentamos a ellas, no que sintamos esas cosas.ResponderCancelar

  • Meeel - Bah ni que yo fuera aquí nadie. Si tienes razón hay que dártela. Aunque claro, todo no es o blanco o negro, pero creo que lo que quieres transmitir queda claro ;) hay que aprender a manejar las emociones y no por enfadarte, sentir ira o tristeza te convierte automáticamente en mala persona, antisocial o depresiva. Es normal y que todos tenemos derecho a tener un día cruzado…no todo es bonito y al fin y al cabo cuando nos planteamos cómo somos como personas casi siempre recordamos esos momentos tristes, desagradables y duros que nos han forjado. Y ahí el parrafón ;)ResponderCancelar

  • Laura - Tengo un bebé de cinco meses y estoy cansada de que la gente le diga “por eso no se llora”. Lo que para nosotros es una tontería,bueno,más bien algo que entendemos y superamos,para él es un gran problema.
    Parece que desde pequeños es más fácil enseñarnos a ocultar o reprimir nuestros sentimientos que a enfrentarnos a ellos…así nos va cuando crecemos.ResponderCancelar

    • Gemma - Esa actitud con los niños pequeños me sabe muy mal. Soy Educadora Infantil y he visto cómo les regañan por cosas como echar de menos a sus padres, querer un juguete de otro niño… creo que se puede enseñar sin tener que mortificarles por sentirse mal. Para ellos debe ser muy complicado expresar ciertas cosas cuando no tienen todo el vocabulario/habilidades para hacerlo desarrollado. Pobretes.ResponderCancelar

  • Blanca - BePunt - Me ha gustado mucho! A mi me gustan las frases buen rolleras, pero también sé enfadarme, ofenderme y aunque últimamente lo hago a menudo, por situaciones… intento sacar lo positivo de ello, aprendiendo, como tu dices.

    Me gusta saber que no está mal que me enfade de vez en cuando. ;)

    Gracias Gemma! Feliz día!ResponderCancelar

  • Straja - Yo creo que el éxito sería encontrar el equilibrio entre las dos cosas, las emociones positivas y negativas. Por desgracia yo tengo más de las segundas que de las primeras, y siento que no llego a alcanzar la felicidad por ellas.ResponderCancelar

    • Gemma - Uf, alcanzar la felicidad es complicado, no estoy segura de si ser completamente feliz es algo “posible” en esta vida. Creo que hay muchas cosas que nos lo impiden y que son intrínsecas a la vida humana… PERO intentarlo está genial, ánimo :)ResponderCancelar

  • Lanukas - Como se suele decir por aquí, puede que vaya a “pixar fora de test”, pero mira por dónde, llevo días pensando en esas “emociones negativas” y la gestión posterior que se les da sobretodo en las redes sociales… me entristecen profundamente según que comentarios en polémicas derivadas de esas emociones, que por otro lado es de lo más normal sentirlas! Pero en la mano de cada uno está en saber canalizarlas para bien o para mal.
    Y sobre el tema de la felicidad, creo que el problema está en cuando te lo planteas como un objetivo a alcanzar, la felicidad es vivir el día a día momentos sin agobios, enfados o envidias y saber gestionar precisamente las emociones, ojo! que no es fácil! La fuente de la felicidad está dentro de ti, a lo mejor no me se explicar, pero yo desde que me lo planteé así me di cuenta que era feliz!
    Ale! ya he soltado mi momento filosófico! XDDDResponderCancelar

    • Gemma - Creo que te he entendido, jajaja. Igualmente, espero que se entienda bien el post, porque tampoco me quería extender mucho hablando de datos y estudios y lo he intentado “resumir” para no volver loco al personal. Pero sí, últimamente me lo planteo como dices tu, que uno mismo puede ser feliz haciendo una buena gestión de todo tipo de emociones.ResponderCancelar

  • Esther - Soy de las que están angustiadas, tristes, decepcionadas, enfadadas… si, ¡lo soy! Y sabes que lo digo, todo! lo que me sienta mal, lo que me ofende, lo que me entristece, porque sé que así puede solucionarse, porque hacer ver que soy happy total, ¡no sirve de nada! gracias, gracias, gracias por estar ahí y llamar las cosas por su nombre ;)ResponderCancelar

  • Paula - ¡Qué buen post, Gemma! Totalmente de acuerdo. Yo también me pongo de mala leche con tanto mensaje de buen rollo…

    Creo que ser positivo no es malo, pero en cambio sí que lo es intentar silenciar los sentimientos que nos surgen espontáneamente. ¡Y culpabilizar a los que tienen más tendencia a sentirse de un modo que de otro!

    Porque eso también es importante… saber que uno es más o menos irritable, más o menos gruñón, más o menos celoso… Como tú dices nos ayuda a conocernos y a trabajar para sentirnos mejor. Todas las emociones son buenas, tenerlas dentro es estar vivo. Y ser feliz a perpetuidad, sin que nada te incomode, te moleste o te ofenda tiene que ser, además de agotador, tremendamente aburrido.

    Besos!ResponderCancelar

  • Nika - Pues claro que si, tienes toda la razon, guardarse las cosas es fatal, a la larga uno estalla y es mucho peor!!
    Lo importante es ser uno mismo y no coartarse!!
    Buen fin de semana!
    NikaResponderCancelar

  • bieLa - Tienes razón, muchas veces intento evadirme con cosas positivas porque me he vuelto una persona tremendamente negativa. Es una manera de evadirse y apartar el problema/situación/sentimiento a un lado, intentando convencerte con algo positivo de que sentir así, es hacerse daño a uno mismo y realmente lo que haces es no enfrentarte al problema y hacer totalmente lo contrario a lo que anhelas. En fin, yo me entiendo. Pero me has hecho reflexionar!
    Que tengáis un feliz fin de semana.
    Salud a todas!ResponderCancelar

  • Noia Land - Hay una cosa que es cierta. Parece que nos aterran las emociones extremas. Prueba a a llorar o a reírte a carcajadas por la calle, seguro que alguien te mira de modo reprobatorio. Hace tres años perdí a mi amigo más querido y, como es natural estaba muy muy triste. Recuerdo que mi familia me propuso visitar a un profesional para tratar mi “depresión”. Tuve que ponerme muy seria para hacerles entender, que no estaba deprimida, que simplemente estaba triste. Y que tenía derecho a estarlo y era algo bueno, porque si no sientes el dolor ¿cómo vas superarlo?.

    Por otro lado, como sociedad, a veces me da la sensación de que vivimos en un estado de enfado permanente y que magnificamos las emociones negativas. En los informativos, los programas de la tele, en la radio o en los periódicos el cantidad de noticias negativas y de personas que gritan ganan por goleada a todas las cosas buenas que también ocurren. Y creo que esa corriente de la que hablas de personas que tratan de difundir un mensaje positivo (en la que a veces me incluyo sin fanatismo) cumplen un cometido. Estoy totalmente de acuerdo en que hay que admitir y darle un espacio a toda clase de sentimientos, es algo sano y bueno. Pero es muy fácil caer en una espiral de negatividad y hay que encontrar mecanismos para salir del enfado.ResponderCancelar

  • María Jesús - Respeto tu opinión, pero me parece absurdo. En la vida hay que ser positivo y pensar en positivo, para estar sano mental y físicamente. Que una persona sea optimista y feliz no implica que no se enfade, se fruste o sienta pena en un momento dado. Pero los mensajes positivos ayudan a seguir adelante, levantarse tras las caídas y tomar los errores como lecciones. Esas frases “absurdas” a las que haces referencia, pueden parecer insignificante, pero a mucha gente le ayudan a ver la luz después del túnel. Es cuestión de psicología, nada más. Y si te molesta la gente que intenta ser feliz y positiva, no te preocupes… el mundo está lleno de gente amargada que echan la culpa de todas sus miserias al resto del mundo, cuando el único responsable es él mismo por tener una actitud negativaResponderCancelar

    • Gemma - Es diferente ser positivo y aprender a aceptar las emociones negativas como algo normal y bueno, son dos cosas distintas. No por enfadarse o sentir algo “malo” se está echando la culpa al resto del mundo (menos aún si estás aprendiendo el porqué de esas emociones). Igual que no se está amargado ni en los mundos de Yuppi por ninguna de las dos cosas, es decir, por sentirse bien o mal. No hay que irse a los extremos, porque la idea sobre la que va esto no es esa. Quiero decir, que este post no está diciendo que haya que vivir amargado, simplemente que hay que aprender de las emociones negativas y aceptarlas como parte de uno mismo. Eso es lo que te hace aprender de los errores.ResponderCancelar

  • 123hecho - Igual este comentario va un poco tarde pero la semana pasada no tuve tiempo para responder y me pareció tan interesante. Creo que la clave está en lo dicho por Noia Land, sentirse triste, enfadada, etc. es sano y normal el problema es que a veces es muy sencillo “regodearse” en este sentimiento y hundirse en él. Es decir, sólo centrarse en sentirse así, sin intentar afrontarlo (el aprender cosas de ti de hecho lo considero positivo). Los mensajes positivos o buenrollistas yo sólo me lo tomo como un recordatorio que sí que hay cosas negativas en cada día a afrontar pero no hay que olvidar que también hay cosas positivas. En una época que fue algo triste para mi, alguien me dijo que sobrevivía y no vivía, y eso es exactamente lo que quiero evitar en mi día a día por eso mi “hoy va a ser un gran día”: llena de cosas nuevas (buenas y malas) que vivir.ResponderCancelar

  • Maite ParafernaliaBlog - Yo también llego tarde a comentar, pero lo tenia pendiente. También estoy de acuerdo en que es muy bueno aprender a tener días malos, épocas malas, reconocer la tristeza y el enfado y sobre todo a prender a lidiar con ello. Desde luego son emociones que te ensenan un montón de uno mismo. Y es cierto que quizás hay una ola de buen rollismo. Por un lado creo que es positivo porque con la que esta cayendo… por otro lado pienso que es la manera de quitarle importancia y de hacer que no pensemos demasiado en todos los problemas que nos rodean y así no nos quejemos. Supongo que todo depende de desde donde venga el mensaje. Ya sabes los brotes verdes….

    Pero eso si, como decían por arriba también hay gente que solo ve las cosas en negro. Gente negativa y para la que todos son problemas. Y puestos a elegir pues prefiero mil veces rodearme de gente positiva. Porque que de la negativa es mejor huir, acaban chupándote la energía.

    Porque creo que no esta reñido el ser una persona positiva con ser consciente de las sensaciones malas. La gente positiva no es que nunca este triste o enfadada, es que decide que hay que intentar ver el vaso medio lleno y no dejarse arrastrar por esas sensaciones. tan solo darles la importancia que se merecen.

    Jajaja. me he enrollado como las persianas, pero me ha gustado mucho tu post. Así nos hace pensar a todos un poco.
    Besitos.ResponderCancelar

  • mj - Hola Gemma!! acabo de leerlo y no puedo evitar comentarte. Yo soy una persona muy positiva y optimista, y por cada cosa mala que me ocurre, trato de mirar el lado positivo.

    De hecho, el año 2014 no comenzó muy bien porque mi yaya no estaba muy bien que digamos, las navidades no fueron del todo perfectas y después de Reyes estuvo ingresada en el hospital, la detectaron demencia senil, una enfermedad degenerativa y lleva prácticamente desde finales de enero creo, en una residencia. El mes de enero fue horrible en muchos sentidos, y me dije a mi misma que tendrían que llegar tiempos mejores y así ha sido, aunque con algunos altibajos, que claro, sin ellos, la vida sería aburrida jaja.

    Siento mi parrafada,
    un abrazo!!ResponderCancelar