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sobre-las-cosas-importantes

El lunes me salté el post que tenía programado (¡cuánto tiempo hacía que no me saltaba una entrada!). En realidad quería escribir lo que estoy tecleando ahora, pero no sabía por dónde empezar. Reflexioné, pensé, le di vueltas al asunto… y acabé hecha un lío, yo solita.

Algunas sabéis que estamos pasando por un momento delicado con un amigo. Esta situación me ha hecho cambiar y pensar mucho acerca de la vida. Prácticamente es un tema que no consigo apartar de mi día a día, por más que lo intente, a menudo me encuentro meditando sobre el sentido de las cosas. Es extraño como algo te puede impactar de una forma tan profunda, haciendo que todo quede del revés. Y ya sé que cada uno debe encontrar el propósito de su vida. Ya sé que hay que aprovechar cada minuto, que la vida es corta. Son cosas que decimos todo el tiempo. Pero una cosa es repetirlo como un loro y otra muy diferente, hacerlo. Porque cuando te ves en una situación así, de verdad que cambias. Cuando lo ves tan cerca no hay otra opción, es en ese momento cuando todas esas palabras que oímos a diario empiezan a calarte.

Pues bien, si ya estaba en pleno momento trascendental, el viernes sucedió algo más. Cuando volvía del paseo con Romeo y Vader, nos atropellaron. En mi calle, a unos metros de la puerta de casa. Un conductor que iba a más de setenta en una calle de apenas 100 metros, donde hay un colegio y un parque. Yo ni lo vi. Iba tan rápido que sólo tuve tiempo de escuchar el motor cuando me di cuenta de que iba a atropellar a mis perros. Sabía que no los iba a ver, por la altura que tienen, y que no iba a frenar. No sé cómo llegué a la conclusión de que la única forma de que frenara era poniéndome delante de él. Y funcionó. Frenó, pero al ir a esa velocidad nos atropelló igualmente. Golpeó a Romeo en la cara, Vader salió volando hasta la otra punta de la calle y a mí me dio en un costado. Por increíble que parezca, estamos bien. Por suerte.

Esto es otracosamás que se añade a mi estado reflexivo. ¿De verdad hice eso por mis perros? ¿Me jugué la vida de esa manera? En ese momento sólo podía pensar en que si no conseguía que frenara, si los atropellaba a esa velocidad, los dos iban a morir. Y algo dentro de mi me hizo actuar, protegerlos. Por encima de mi propia seguridad.

Estoy más convencida que nunca de que lo único que importa en esta vida es el amor. Es lo que mueve el mundo, el amor en todas sus formas. Ama las cosas que haces, a los que te rodean, a tus amigos, a tus mascotas… Suena algo hippie, pero no lo es. Somos capaces de hacer grandes cosas por amor.

He necesitado unos días para asimilar lo que había pasado, era como si todo se hubiera quedado en pausa. Estaba bien, es más, ni siquiera he llorado en ningún momento y en general he estado tranquila, pero cada vez que cerraba los ojos no podía dejar de ver a Vader, atropellado, saliendo por los aires. No dejaba de repetir esa escena. Ahora me quedo simplemente con que estamos bien y ya se me ha pasado esa sensación de estar medio paralizada.

Te propongo que hoy hagas una cosa: escoge a alguien a quien quieras, puede ser un amigo, una mascota, un familiar… Y haz algo que demuestre lo importante que es para ti. Dale un beso, dile algo que le alegre el día, llévale a dar un paseo o a tomar un café. Otro día ya salvaremos el mundo ;)

  • amvelandia - Me dejas sin palabras y con muchos pensamientos revoloteando la cabeza. Me alegro que estéis bien, y entiendo perfectamente el instinto que sacó “lo más tú” inmediatamente, cuando era necesario para salvarlos.
    Te mando un abrazo enorme.ResponderCancelar

    • Gemma - ¡Gracias! estamos bien, al final la que más se hizo fui yo, jajaja. Esa noche estuve en vela observando a Vader, me parecía milagroso que no se hubiera hecho nada. Tan pequeñito y peludo…ResponderCancelar

  • Cecilia Cano - Hola Gemma, me alegro mucho que estés bien y que sólo haya sido un gran susto, también me alegro que a tus perros no le haya pasado nada.
    Esta semana pasada, he estado diciendo estas mismas palabras a una amiga que ha tenido un accidente y afortunadamente no le ha pasado nada, pero de milagro!, todo ha sido un susto. A ella también le ha pasado como a ti, ha necesitado tiempo para asimilarlo y ha estado muy aturdida por lo que le ha pasado.
    Siempre que pasan estas cosas valoramos más la vida, nos damos cuenta que el tiempo que tenemos es prestado, no es para siempre y hay que aprovecharlo muy bien. No puedo estar más de acuerdo contigo en que la mejor forma es a través del amor, porque al final es lo único que cuenta y por lo que creo que estamos aquí, para amar.
    Gracias por recordármelo, porque hoy me había levantado con el pie izquierdo.
    Muy sabias tus palabras. Y mucho ánimo para asimilar lo que has pasado, todo tiene una lección.
    A ser felices, amar mucho, disfrutar de las cosas, del día a día, reir mucho y vivir!!!ResponderCancelar

    • Gemma - Gracias Cecilia. Espero que tu amiga esté bien, aunque sólo haya sido un susto. ¿Sabes lo que más me cuesta de todo? Que es complicado hacer entender a los demás lo que significan estas cosas cuando a ellos no les ha pasado nada parecido. Siento que las palabras a veces no expresan todo lo que me gustaría, pero me vale con que hoy te hayan llegado lo suficiente como para cambiar tu día :)ResponderCancelar

  • Carmen G - Gemma, lo de amar a todos no es hippie. Hace poco estuve en el templo budista de Sintra (cerca de Lisboa, que es donde vivo) en una charla que precisamente iba sobre eso que ellos llaman “el amor universal” y, básicamente, lo que decían es eso, que tenemos que querernos menos en primera persona y pensar más en nuestro amor a los demás. Besos y ánimo.ResponderCancelar

    • Gemma - Oh, no tenía ni idea de que hubiera un templo budista en Sintra, que sepas que me lo apunto para poder ir cuando finalmente viaje a Portugal. Un abrazote.ResponderCancelar

  • Naroa - pufff!!! tengo que reconocer que empecé a seguir tu blog por los diy pero estos post me encantan, estas reflexiones que dan vueltas por la cabeza millones de veces y tú sabes ponerle palabras como nadie.
    sobre la primera parte, hay hechos que nos recuerdan esas frases tan oídas como la vida es corta pero que seguramente sólo afrontamos de verdad ante ciertas circunstancias que nos lo ponen ante las narices. Crean una huella, una pequeña cicatriz que seguirá contigo siempre, seguramente en muchos momentos el día a día, el sentido común social, etc. lo tape y te dejes llevar por la rutina, pero muchas otras la recordarás y dirás que leches luego ya veremos las consecuencias.
    La segunda parte, madre mia, que susto! menos mal que no os ha pasado nada. Yo tengo un perro, Sua, un poco atolondrado, y algún susto nos ha dado, pero ninguno así, no sé como hubiera reaccionado yo…pero me alegro que os encontréis bien. y el hilo en general me ha recordado algo, yo estudié en un colegio religioso, y un año nos llevaron de convivencias. Tengo que decir que no recuerdo mucho, más que la juerga nocturna y una sola actividad. Se trataba de pensar en el transcurso de tu vida (16 años teniamos…) y ver que hechos te habían marcado en cierto momento, es curioso, lo que puedes sacar, una tontería puede dejarte una marca y te seguirá siempre. Y aunque muchas veces se nos olvide CARPE DIEM.ResponderCancelar

    • Gemma - Seguro, segurísimo que tú hubieras reaccionado de forma parecida :)

      Al final estamos hechos de esas pequeñas cicatrices que dices, aunque luego no todos los días podamos vivir aferradas a ellas (ya sabes, la vida…), pero sí que nos marcan, y mucho.ResponderCancelar

  • Ariadna - Uuuaaaauuuu Gemma!

    Me alegro mogollón saber que estáis los tres bien, eso lo primero de todo. Menudo susto, el cuerpo se te queda fatal después de un suceso como ese. Así que ahora a recuperarse!!

    Te voy a decir más de esas palabras que siempre se dicen, pero que son necesarias.

    En la vida se le debe dar importancia a las cosas que realmente son importantes, así que saltarse un post o no es igual. Lo importante es estar con tu gente, disfrutar, valorar las cosas que tienen valor.. vivimos tiempos difíciles para poder concentrarnos en esas cosas, porque tenemos demasiada información, queremos estar metidas en todas partes, etc, etc.. así que sin más rollos.. ¡VIVA EL AMOR!

    Cuidaros muchos y besitos!ResponderCancelar

    • Gemma - ¡Muchas gracias, Ariadna! Estamos los tres bien, lo de Vader, en serio que nos ha flipado porque literalmente voló como cinco metros. El pobre es de color crema y cuando lo recogí del suelo estaba completamente negro del asfalto (nada que no arreglara un baño), ¡pero ni tan siquiera se quedó dolorido! Romeo iba atado y aunque también se llevó un golpe, quedó a mi lado.

      ¡Hay que dejarse de tontadas del primer mundo y disfrutar de las cosas pequeñitas!ResponderCancelar

  • Srta. Cacahueta - Me alegro de que esteis bien los 3! Que susto tan grande… es muy triste que tengamos que vernos al límite para reaccionar, pero lamentablemente el ser humano es así. Vivimos pensando que todo le va a pasar al vecino, como si tuvieramos la exclusividad de la inmortalidad, y cuando nos toca de cerca empezamos a valorar todo lo que tenemos. Hoy seguro que tus palabras valen para que nos paremos a reflexionar sobre nuestra vida, a mi por lo menos me ha valido. Hoy pienso hacer algo especial con mi pequeñaja porque es lo mejor que nos ha pasado en la vida y sin ella nada tendría sentido. Un beso enorme guapa! Y gracias… muchas gracias! ResponderCancelar

    • Gemma - Jo, pues sí, parece como que nada nos va a pasar a nosotros y ya ves, en realidad los peligros y las cosas malas siempre están ahí y podemos ser a los que les toque. Me alegra saber que leer esto, que al final son solo pensamientos revueltos, hará que tu día sea mejor :)ResponderCancelar

  • Mónica - Guau, como me gusta leer tus post reflexivos… Aunque muy pocas veces me animo a dejarte comentarios que sepas que te leo y que me gusta mucho lo que escribes y cómo lo escribes. Casi puedo decirte que subscribo tus palabras al 100%. Añadiré dos experiencias propias que me han impactado profundamente…
    Hace años escuché una estrevista en televisión a una pseudofamosa hija de un famoso que acababa de fallecer. Quienes eran… poco importa, pero sus palabras las recuerdo perfectamente y créeme que intento ponerlas en practica. Le preguntaron qué echaba de menos de su padre. Empezó contando que su padre era muy cariñoso y que siempre le pedía besos pero que ella, con su edad y su carácter, siempre le decía que era un pesado y que la dejase en paz. Ahora lo tenía claro. Lo que más echaba de menos era poder darle a su padre los besos que le pedía y que ella no le había dado cuando sí podía hacerlo. Esto me hizo reflexionar mucho y procuro besar, abrazar, decir cosas bonitas… a la gente que quiero mucho más de lo que lo hacía antes. A mis hijos los inundo!!!!!!!!!!!
    Nunca sabemos cuando será la última vez y aquí enlazo con otra de las experiencias que me ha impactado profundamente.
    El 19 de enero de 2013 (día del cumpleaños de mi marido) me desperté de madrugada con ganas de ir al médico. Por qué??? Aún no lo tengo claro. Hacía 5 meses que había sido mami por segunda vez, tenía una hija de 3 años y había vuelto esa semana al trabajo después de la baja maternal. A las 5 de la mañana decidí que tenía que llamar a mis padres para que se quedasen con mis peques para poder ir al médico acompañada de mi marido. Estaba resfriada, mucho, y todos me decían que era normal pero aún así movilicé a mi entorno y me fui al médico. No voy a extenderme en detalles pero a las 12h caí en coma. Una meningitis bacteriana grave que pudo haberme llevado al otro barrio o dejarme con secuelas. Acabé aislada, en coma, intubada…. Durante 3 largos días para mi familia ,con un futuro incierto para mi. Pero desperté!!! Dicen que mala hierba nunca muere!!!! Y sin secuelas físicas aunque sí, y muchas, psicológicas. A la confusión inicial de dónde estoy, que hago yo aquí en una habitación empapelada con fotos de mis hijos, sola… se sumo el miedo, la ansiedad, el terror de que la vida puede cambiar en un minuto. Yo me había acostado bien, solo resfriada, y casi una semana más tarde me entero de que podía haber muerto y lo que me salvó fue querer ir al médico!!!!!! Y si no hubiese ido???? Y si los míos me convencen para esperar a más tarde?????? Casualidades, coincidencias, presentimientos… que sé yo. Y con dos niños pequeños. Y un marido que es un amor. Y unos padres jóvenes que sólo me tienen a mi (soy hija única)…. He tardado dos años en procesar todo esto. Algo así como estrés postraumático, lo llaman. En vez de pensar en la suerte que había tenido sólo estaba obsesionada con enfermedades, virus…
    Cuando escuchamos noticias ajenas siempre parece que a nosotros estas cosas no nos podrían pasar pero pasan y soy una persona normal, doctora en bioquímica y biología molecular y que se dedica a la investigación de enfermedades raras en unos de los mejores hospitales de mi ciudad. Pero siempre piensas que a mi eso no me puede pasar. Pero pasa.
    Con tratamiento y ayuda psicológica ahora sí puedo decirlo y sentirlo. Carpe diem!!!!!!!!!!!! Aunque cuando la ansiedad se apodera de mi me cuesta un poco… je, je, je.
    Hay que entender y asumir que estamos de paso en este mundo y hay que vivir nuestra vida lo mejor que podamos. Está en nuestras manos marcar nuestro camino. Yo estoy intentando hacer mejor mi mundo enseñando a mis hijos a amar y ser amados. Y soy feliz, a mi manera. O eso creo…ResponderCancelar

    • Gemma - MUCHAS gracias por aportar tus experiencias a este post. De verdad, he leído cada palabra con atención, he vuelto a releer tu comentario, para poder recordarlo. De nuevo, gracias :DResponderCancelar

  • Vicky AzAr - Me alegra que los tres estéis bien vaya susto! Y por lo que dices que nos has llorado…. A veces viene muy bien para soltar el lastre que llevamos. Un abrazoResponderCancelar

    • Gemma - Y tanto que viene bien, ¡no sabes lo llorona que soy yo! Que un día me dicen una mala contestación y se me saltan las lágrimas, jajaja. Pero bueno, si no he llorado ya, ¿para qué voy a llorar ahora? :PResponderCancelar

  • Yoss - Wao me ha llegado tu post hoy + que nunca. Especialmente ahorita, un beso. Y desde mi corazón te mandaba buena energía a ti y a tus perritos después del accidente.

    Besos.ResponderCancelar

    • Gemma - Mil gracias Yoss, que sepas que pienso mucho mucho en ti y también te mando un beso.ResponderCancelar

  • Petite Blasa - Qué reflexión más bonita. El otro día, mientras revisaba Twitter, leí que os habían atropellado y me asusté un montón, pero luego ya vi más tweets en los que decías que estabais bien. ¡Menudo susto para vosotros! La muerte es algo en lo que hasta hace poco no pensaba nunca, pero cada vez le doy más vueltas: me voy a morir algún día y lo que más me perturba es pensar que puedo morir siendo consciente de que estoy muriendo, de que el mundo para mí se acaba. No sé explicarlo, pero es una idea que me inquieta.ResponderCancelar

    • Gemma - Buah, Tania, te entiendo mucho. Yo empecé a pensar en la muerte “gracias” a mi profesor de Ética del instituto. Y siempre he pensado exactamente lo mismo que tú, llegó un punto en el que me acostaba y de repente me venía a la mente esa idea. Me ponía súper nerviosa, hasta me tenía que levantar muchas veces. Suena a que estamos piradas, pero no, recuerdo que pensaba: mira a toda esa gente por la calle, tan tranquilos, ¿es que no se dan cuenta de que van a morir un día?

      Creo que al principio pensar en la muerte es bastante traumático, porque no hay nada que podamos hacer, está fuera de nuestro control. Y por otro lado, creo que a los seres humanos no se les enseña a asumir que el mundo puede continuar sin nosotros, que podemos dejar de existir (no creas que yo lo tengo asumido).ResponderCancelar

      • Amaia - Me he sentido totalmente identificada con este comentario. Yo empecé a pensar en la muerte de muy pequeña o mejor dicho, como yo lo llamo, sentir “la nada”. Me creaba una angustia enorme y a día de hoy tengo que ponerle freno. Cuando me viene esa idea o esa sensación la paro y pienso en otra cosa. Yo pensaba lo mismo que tú del resto de la gente: “Pero míralos, ¿por qué no están angustiados? ¿no se enteran?” Eres la segunda persona a la que se lo cuento porque sé que no me va a mirar con cara de “qué me estás contando”. La primera fue mi pareja.
        Me alegro de que los tres estéis bien y que ya haya pasado el susto. Un abrazo.ResponderCancelar

  • Maite ParafernaliaBlog - Menudo susto nena. No me había enterado. Me alegro muchísimo de que estéis los 3 bien y que al final solo haya sido eso, un susto. Desde luego hay momentos en la vida que parece que todo viene de repente, pero por lo menos nos quedaremos con que nos permiten crecer.

    Un besazo enorme.ResponderCancelar

    • Gemma - Gracias guapa, ya ves, hay épocas en las que se junta todo, qué le vamos a hacer. Alegrémonos porque no haya sido más que un susto.ResponderCancelar

  • Melma - Jo Gemma! Te leía y lo iba flipando ¡Menos mal que estáis bien y se ha quedado en un susto! Grande, ya te digo! Pero un susto…

    Yo habría hecho lo mismo… Pero no creo que sea sólo por el amor… es porque hay algo dentro que te tira a hacerlo. Eso se tiene o no se tiene. Hay personas que se paralizan y personas que se tiran de cabeza jejeje
    Yo siempre me digo que estoy paranoica y un poco ida porque cuando voy por la calle con las peques y tenemos que cruzar o doblar una esquina voy pensando en qué pasaría si viniera un coche rápido y no frenara…
    Los conductores nunca son conscientes de lo difícil que es parar un coche a tiempo y lo mucho que dependen nuestras vidas de que ellos lo hagan bien.

    Pero no podemos vivir con miedo :) Mi madre siempre me dice una frase muy significativa “¿Y si sales de casa y te cae una maceta en la cabeza y te mueres?”
    Pues eso, la vida es incierta y hay que vivirla hasta que nos caiga esa maceta jejeje

    Me ha gustado mucho tu reflexión.
    Mil besos y ánimo! Que te mimen mucho y mimes mucho a Vader y a Romeo.ResponderCancelar

    • Gemma - Jajajaja, ¡todas las madres dicen la misma frase! De verdad, hay un gen especial o algo para esto (terminarás diciéndolo tú también).

      La gente va como loca, se lo dije al conductor, que si en vez de perros hubiera sido un niño… vamos, ni lo hubiera visto. Yo creo que no es paranoia, hay que andar con mucho cuidadito hoy en día, no sé si en tu ciudad será como aquí, pero tela. ¡Un besito!ResponderCancelar

  • V - Jo, vaya comos siento lo de vuestro atropello, y bueno aunqeu leo que estais bien, espero de verdad que no lo esteis, vaya susto pasarías. Tienes razón, el amor es lo que hace que nos movilicemos por los demás, y si que hasta que no pasan cosas fuertes que te hagan reaccionar, parece que la vida es eterna. A mí nunca me ha pasado algo así, pero si lo he visto en mi entorno (y no precisamente muy cercano) pero desde hace tiempo decidí que no iba a esperar que me pasara algo que me marcara para dedicarme a vivir, en lugar de ver pasar la vida, y no me refiero a dejar todo y dedicarme a recorrer el mundo (ójala fuera capaz) pero si a que a pesar de tener mi rutina, ser capaz de disfrutar de un café, de la lluvia, de la gente, de las novedades, de las cosas de siempre, a quejarme menos….
    Y como en otro comentario que haceis, pienso igual, no estamos preparados para la muerte, ni para la nuestra ni para la de otras personas, no sé como, pero se debería cambiar el planteamiento, no sé explicarlo, pero que no fuera algo que nos generara tanto miedo.ResponderCancelar

  • debocados - Jopé Gemma, ¡¡me has dejado patidifusa!! No tenía ni idea de lo que os había pasado. Me pongo en tu piel y habría hecho exactamente lo mismo. De hecho lo hice (pero de diferente manera), me interpuse entre un mastín y Bourbon y termine toda magullada y con cardenales pero volvería a hacerlo una y otra vez, a un a riesgo de llevarme un buen mordisco fíjate, pues me parecería poco sufrimiento en comparación con la pérdida de Bourbon, que para mí hoy por hoy forma parte de mi familia y es parte de mi vida.
    Me alegro infinito de que esteis bien los 3, y espero fervientemente que el sinvergüenza del coche se llevara lo suyo. Ya sé que en esos momentos uno no se para a pensar en eso porque lo importante es el estado de los suyos, pero ya me ha pasado alguna cosa parecida y la experiencia me ha enseñado que hay que denunciar esos actos. A o mejor no llega a nada, pero si por un tiempo se le quitan las ganas de ir a esas velocidades o le ponen una buena multa, por lo menos a lo mejor alguién se libra de volver a ser atropellado. Con un poquito que pusiéramos cada uno en que las cosas fueran mejor este mudo cambiaría considerablemente.

    Un abrazo enorme para los tres y recuerdos de Bourboncete también :DResponderCancelar

  • Elena - Menudo susto!!! Te entiendo perfectamente… y comparto tu acción. Sin amor no somos nada… es lo que nos hace ser personas.
    Muchos animos a los tres!ResponderCancelar

  • Helena - Ufff, me he quedado impresionada. Sólo de pensar que a mi Ringo le pasara algo así, me muero.

    Me alegro de que estéis los 3 bien y mucho ánimo con todo. La verdad es que lo que dices es tan cierto…. Deberíamos pararnos más a menudo a pensar en estas cosas, sin esperar a que pase nada para hacerlo.

    Besos!!ResponderCancelar

  • Roville - Oh querida Gemma, me alegra saber que estas bien y tus pequeños compañeros tambien!
    Ojalá toda esta “mala racha” pase pronto…yo creo que a veces estas situaciones se nos presentan en determinado momento de la vida para hacernos reflexionar…aunque sea tan dificil encontrar soluciones o respuestas, a veces esta bueno detenerse y tomarse otros tiempos…más relajados!

    un abrazo grande!ResponderCancelar

  • BegoÑa - Ufff Gemma, cómo me alegra que estéis bien los tres!
    Me encantan estos post reflexivos, donde nos cue tas tus experiencias, tu dia a dia, tus inquietudes. Es como si fuéramos amigas de toda la vida y necesitásemos soltar lo que llevamos dentro. Llorar por las penas y alegrarnos por la buena suerte.
    La reflexión de hoy me ha emocionado particularmente….
    Siento que estés pasando un mal momento con lo de tu amigo, porque te entiendo… Hace dos años murió mi hermana pequeña por una metástasis galopante y terrible. Durante un año y medio estuvo luchando contra un cáncer que se extendía por su cuerpo a velocidad de vértigo, contra el malestar de la quimio, contra las dolorosas operaciones y tratamientos experiementales a la que la sometieron, contra distintos tumores que iban apareciendo en diferentes partes de su maltrecho cuerpo. Y JAMÁS perdió la esperanza en la vida, en conseguir unos días más para disfrutar de sus hijas, aún pequeñas… Un día se despertó sin náuseas, sin dolor, sin hinchazón… Fui a verla a casa y se había maquillado, peinado y vestido porque quería salir con su marido. Quería disfrutar de ese momento que la enfermedad le había regalado. Fueron al cine. Estaba pletórica! Al día siguiente se metió en la cama y ya no volvió a salir de ella. Fueron dos meses durísimos. Y nunca, nunca, nunca, perdió la sonrisa y las ganas de vivir. Me dió la mejor lección de vida que he visto nunca.
    Todos tememos a la muerte y ninguno queremos que nos llegue tan pronto. De mi hermana aprendí que aunque sólo te quede un segundo de vida, tienes que vivir, sonreír y luchar. Porque sólo tenemos una vida. Y es lo mejor que tenemos.
    Y la mejor manera de vivirla es amando. A la familia, a los amigos, a los conocidos… Llenando de cariño a las personas que nos rodean llegaremos a vivir felices y con una vida plena.
    Lo que hiciste por tus perros refleja las ganas que tienes de disfrutarlos, del cariño que sientes por ellos. Poner por delante tu cuerpo para salvarlos a ellos fue toda una heroicidad y una muestra de amor tremenda.
    A estas horas ya está toda mi familia en la cama y no puedo achuchar a ninguno, pero simbólicamente, he abrazado a mi hermana pequeña, a la que tanto echo de menos. Hoy, la he querido un poco más, si cabe…
    Gracias por compartir tus momentos. Un beso!ResponderCancelar

  • Sole Silbando - Desde ayer que leí tu post, he estado queriendo escribirte algo, pero nada me parece lo suficientemente “bueno”. No sabía nada sobre la situación de tu amigo y no sé, al leerlo, me paralicé un poco también.
    Ojalá pudiera decirte algo que te pudiera ayudar a llevar las cosas un poco mejor, pero sé de sobra que la carga de uno es la de uno, y las palabras de fuera acompañan, pero no quitan peso.
    Sólo te puedo dar un gran abrazo virtual, muchos mimos para esos dos campeones caninos y toda la energía a tu amigo.
    Mua!ResponderCancelar

  • Bárbara - Ultimamente pienso mucho en el tema de la muerte, estos ultimos meses me he pasado tiempo en el hospital de acompañante y eso me ha despertado la sensación de caducidad.

    Y es una sensación rara porque por un lado te despierta el miedo pero tambien me ha servido de revulsivo para darme cuenta que debo dedicar mas tiempo a lo que me hace feliz y no darle tantas vueltas y tener miedo a hacer ciertas cosas.

    En fin, la vida. En todo su esplendor.

    Me alegro que esteis bien los tres y mucho ánimo para tu amigo. Miralo por el lado bueno, ahora sabes que tienes una bolita peluda con superpoderes :DResponderCancelar

  • blancamoon - Hola, es la primera vez que te escribo, apenas este año descubrí tu blog y me gusta mucho.Me alegro que estés bien y creo que hubiera hecho lo mismo que tú. Tengo dos perros, un cocker spaniel y un chihuahua y los saco a pasear todas las tardes, también voy a tener cuidado cuando lo haga porque luego pasan los coches muy rápido. Oye, ¿y qué sucedió con el conductor, al menos se detuvo para ver si estaban ustedes bien?
    Pues sí, hay momentos difíciles y coincido contigo en que la vida es corta y el tiempo se pasa muy rápido… Me alegro que estén bien, te mando saludos desde la Ciudad de México.ResponderCancelar

  • Elena - Hola, dices que no has llorado, tranquila ya he llorado yo por ti ;) Cuando he leído lo de Vader no lo he podido evitar y las lágrimas han rodado igualmente.
    Yo no le tengo miedo a la muerte, ni respeto, hace muchos años que asumí que estamos aquí con un tiempo breve y prestado pero es a mi muerte a la que no le temo. La de la gente a la que quiero o la de mis tres gatas… no lo quiero ni pensar.
    Me alegro muchísimo de que los tres estéis bien y también me alegro muchísimo de que haya gente como tú dispuesta a darlo todo por aquellos a los que quiere, humanos o no. Mucha “gente” considera que la vida de un animal es menos importante sólo por ser animal y no humano, qué equivocados están.ResponderCancelar

  • Valentina - Hola Gemma, me quedé ojiplática! Que experiencia mas terrible has vivido! Y me alegro muchísimo de que se ha acabado con solo un susto!
    Espero que lo lleves mejor que el otro día, y que solo podrás pensar en esto como un mal recuerdo. Sin duda tu reflexión es muy apropiada: por amor movemos montañas! Un abrazo guapa!ResponderCancelar

  • Tania - Hola Gemma! Lo primero de todo, me alegro muchísimo de que los tres estéis bien. Según iba leyendo me estaba temiendo lo peor, y es que hace un tiempo, vi cómo un coche atropellaba a un perrito, y aunque iba despacio el desenlace fue fatal. No te puedes imaginar la llantina que me cogí, a pesar de que yo no tenía nada que ver y ni siquiera conocía al perrito, así que supongo que en ese momento que tú viviste tus sentimientos debieron ser como los míos elevados al cubo y no pensaste en otra cosa más que en protegerlos por encima de tu propia seguridad, me parece que fuiste muy valiente.
    Por otro lado, el tema de la muerte… Creo que soy una de esas pocas personas que a pesar de ser consciente que un día voy a morir no es una idea que me asuste demasiado, la verdad. Y no lo digo por decir. El año pasado tuve un problema de salud, que por un momento parecía un infarto, pero que poco a poco se me fue pasando, así que pensé: “Bueno, me voy a la cama a dormir. Si mañana por la mañana me despierto es que no me he muerto y ya pensaré en lo que hacer”. Evidentemente fue otra patología, que después me tuvo en el hospital durante tres semanas con una operación de por medio con anestesia general. Y de nuevo, cuando desperté de la anestesia, pensé que era como si hubiera estado muerta durante tres horas y después hubiera resucitado. No tengo creencias religiosas ni nada por el estilo, estoy convencida de que morirse es como quedarse dormido para no volver a despertar. Y eso me convence del todo de que no hay que tener miedo a la muerte, es algo que debemos aceptar, y al ser conscientes de que eso pasará algún día tener la certeza de que en nuestro día a día lo estamos haciendo lo mejor posible por ser felices y disfrutar de las pequeñas cosas. A mí, al menos eso me basta para poder irme tranquila en cualquier momento.
    Un abrazo muy fuerte.ResponderCancelar

  • Nika Vintage - Me alegra saber que estáis bien! Como te entiendo, a veces hacemos cosas que nos salen y cuando las analizas, es cuando te das cuenta de lo que has hecho, también te digo que es bueno llorar, es una manera de descongestionar, de soltarlo, si el susto lo dejas ahí como un nudo, a veces no es bueno.
    Un beso enorme para los tres y disfruta mucho de ellos!!!
    NikaResponderCancelar

  • Silvia - Dios mío! Me he quedado blanca! Vaya susto! Me alegro muchísimo que los tres estéis bien. Tienes razón al decir que actuaste por amor. Ahora es cuando te debe estar saliendo el susto, espero que con los días se te vaya pasando. Un besazo!ResponderCancelar

  • Seelvana - Ay Gemma, para tus perritos ya salvaste el mundo.
    Gracias por compartir la experiencia ♥ResponderCancelar