Pan con refresco de malta y semillas de sésamo

pan-refresco-malta-sesamo

Lo sé, seguramente los más puristas se estén echando las manos a la cabeza sólo con leer el título del post, pero os prometo que esta receta de pan merece la pena :)

Me gusta experimentar cuando hago pan. Pruebo distintas harinas, distintos líquidos, añado semillas… Lo que más me gusta es cambiar el agua o parte de ella por otros líquidos. Por ejemplo, es habitual que utilice el agua de cocer verduras, cuando hago judías verdes cuelo el líquido y lo utilizo en vez del agua. ¡Y el pan sale mucho más rico! Otra cosa que también me gusta hacer es sustituir una parte de la harina por patata cocida, que da como resultado un pan súper esponjoso.

En fin, todo esto para deciros que hace un par de meses cuando estaba en el súper vi unas botellitas en las que no me había fijado antes. Refresco de malta, eso decía. Yo no bebo refrescos a no ser que sean cosas “raras”, jajaja, en ese caso lo pruebo todo. Me traje una botella y me encantó el sabor. Y mientras me la bebía pensé que era ideal para usar con el pan. Tiene azúcar (maravilloso alimento para la levadura) y malta, lo que le va a proporcionar al pan un sabor muy muy especial.

Pan de refresco de malta y semillas de sésamo
Pan de refresco de malta y semillas de sésamo

INGREDIENTES

– 500 g de harina de fuerza de trigo ó harina para hacer pan.
– 275 g de agua tibia.
– 50 g de refresco de malta a temperatura ambiente.
– 1 sobre de levadura de panadería seca.
– 1 1/2 cucharadita de café de sal.
– 2 cucharadas soperas de semillas de sésamo.

PREPARACIÓN

1. Ponemos la harina en un cuenco y hacemos un hueco en el centro.

2. Calienta el agua y la malta en un cazo hasta que esté tibia. Retira del fuego y disuelve la levadura en ella.

3. Añade el agua a la harina y mezcla bien con la ayuda de una cuchara de madera o con la mano. Deja reposar 5 minutos.

4. Ahora añade la sal y las semillas de sésamo a la mezcla y haz un par de plegados de la masa para que todo se integre bien. Pasados 10 minutos vuelve a repetir los plegados. Forma una bola con la masa y colócala en un bol untado con aceite. Cubre el bol con film transparente y mételo en la nevera.

5. Al día siguiente (o pasados dos días si quieres), saca el bol de la nevera y deja que la masa recupere la temperatura normal, dejándola 1 hora fuera del frigorífico. Espolvorea un poco de harina sobre la encimera y coloca la masa sobre ella. Con cuidado, desgasa con las manos y luego pliégala o dale la forma deseada.

En el caso del pan de las fotos, formé una bola y le añadí un poco de tensión, luego la coloqué dentro de un molde rectangular, pero puedes darle forma de hogaza o dividirla en dos para hacer un par de barras.

Pan de refresco de malta y semillas de sésamo

6. Deja reposar el pan hasta que casi haya doblado su tamaño (dependiendo de la temperatura de tu cocina pueden ser 45 minutos o más de una hora), tapado con un trapo de tela para que no se seque la masa. Mientras tanto, precalienta el horno a 240º, con un recipiente lleno de agua dentro para crear vapor.

7. Hornea el pan durante unos 50 minutos. Pasados los primeros 10 minutos, retira la bandeja con agua y baja la temperatura a 220º.

Cuando falten 10 minutos para terminar el horneado, saca el pan del molde y colócalo directamente sobre la bandeja del horno, sobre uno de sus lados. A los 5 minutos, dale la vuelta y termina de hornearlo sobre el otro lado. Esto hará que el interior del pan termine de hacerse por completo y evitará que al sacarlo del molde el pan no pueda aguantar el peso de la parte superior y se aplaste.

Saca el pan del horno y deja que se enfríe por completo sobre una rejilla antes de cortarlo.

Pan de refresco de malta y semillas de sésamo

Merece mucho la pena hacer este pan, también podéis probar con otro tipo de refresco (yo jamás bebería Coca-Cola, pero he estado buscando por la red y hay gente que ha hecho pan con ella). El sabor que le da la malta es delicioso ¡y cómo huele!

Espero que probéis esta receta y me contéis vuestra experiencia :)

  • Esther - ¡Madre mía que pintaza! En casa no somos muy de pan, pero nos tendremos que poner a probar porque ya no está picando el gusanillo. Parece que lo huelo desde aquí!ResponderCancelar

  • Roville - wow! desde hace tiempo veo tus fotos en IG, de los panes que haces y la verdad son increibles! tienes una mano mágica! Yo todavia nunca hice panes, y creo que me voy a anotar esta receta para competir con mi querido ;P que él es el encargado de que yo engorde comiendo sus panes! :D

    un abrazo!ResponderCancelar

    • Gemma - ¡Deberías hacer una sección en tu blog con las recetas de tu chico! Yo quiero probar :DResponderCancelar

  • Yos - Se ve delicicioso, lastima que por ahora no puedo consumir pan. Lo anotaré para comerlo en algunos meses : )ResponderCancelar

    • Gemma - Pues no se cómo lo consigues, Yos, yo no puedo, jajajaja.ResponderCancelar

  • Laura - Mmmmmmm!!! Con las ganas que tengo de hacer pan y nunca encuentro el momento! Tengo que ponerme ya… Qué pintaza!!!ResponderCancelar

  • Marta - Y yo con mi triste baguette (del súper) de ayer esperando al desayuno…

    Tiene una pinta estupenda y si sabe igual que aparenta debe de ser un vicio, de esos panes que empiezas y no puedes parar.ResponderCancelar