Mi experiencia con el método de organización KonMari

Hace un par de semanas terminé de organizar mis cosas según el método KonMari, del que os hablé en este post justo cuando iba a empezar a ponerlo en práctica. He pensado que sería buena idea contaros mi experiencia, por si alguien está a punto de empezar o si tenéis dudas de si es adecuado para vosotras :)

Para que esta entrada no sea interminable, voy a suponer que sabéis más o menos en qué consiste este sistema de organización (por eso recomiendo encarecidamente que leas el post mencionado arriba, donde explico todo).

EL PROCESO

La meta era poner en orden todas mis cosas. Al no vivir sola este trabajo se reduce, puesto que mis pertenencias están localizadas en dos habitaciones de casa (dormitorio/estudio y cuarto de baño). Cuando digo poner en orden realmente estoy yendo mucho más allá. De natural soy muy ordenada, así que era más encontrar una forma mejor de tener mis cosas organizadas y deshacerme de una vez por todas de lo que no quiero o no necesito.

Seguí las premisas básicas del método KonMari: empezando por la ropa, siguiendo por libros y papeles y terminando por el resto de cosas varias (tras los libros y papeles, pasé al material craft, una gran parte de las cosas que tengo debido a mi trabajo). TODOS los objetos pasaron por mis manos. Y con todos me hice la misma pregunta antes de decidir si me los quedaba o no: ¿esto me produce auténtica alegría?

En el libro se recomienda empezar y no parar hasta que termines. No quiere decir que lo hagas en un día, porque sería imposible, pero sí que intentes hacerlo seguido. Ordenar mis cosas me llevó una semana, compaginado con el trabajo y la vida social, etc. Y más o menos le dediqué unas tres o cuatro horas cada día.

A pesar de que este año he hecho limpieza intensiva para quedarme sólo con lo imprescindible, al terminar tenía tres bolsas de basura llenas de cosas para tirar, más el equivalente a una bolsa con cosas para regalar. Si esto lo multiplicamos por lo que supondría ordenar toda una casa… nos sale una cantidad sorprendente de cosas que no necesitamos. Nada mal :D

PROS

– Creo que una de las claves del éxito de este método es la de tocar todo lo que tienes. Cada papel, cada ovillo de lana, cada prenda, cada objeto de decoración… todo pasó por mis manos como he dicho. Y eso hace que te des cuenta de lo que retienes por sentimentalismo y de lo que necesitas de verdad en tu vida.

– Es muy liberador. Mi vida ahora cabe en un espacio más reducido que una habitación y eso me hace pensar en lo fácil que sería poder viajar con tan poco, trasladar toda tu vida de una ciudad a otra en unas pocas cajas (y lo verdaderamente imprescindible en una mochila).

– Te hace consciente de las cosas que son importantes de verdad. Porque al tocarlo todo ves que en realidad no son los objetos, si no las experiencias que te recuerdan. El mundo gira alrededor del consumismo, pero puedes elegir no ser partícipe de ello.

– Para poder hacer este método de organización no necesitas comprar ningún sistema de almacenaje extra. Se aprovecha lo que tienes en casa.

CONTRAS

– Es complicado guardar la ropa como indica el método si no tienes cajones en tu armario. Yo no pude doblarla como dice el libro, porque simplemente en mi armario no iba a ser efectivo. Lo que me hace recordar que siempre es necesario adaptar las cosas a nuestro propio estilo de vida.

– Creo que si eres una persona muy sentimental con tendencia a guardar miles de recuerdos, es posible que necesites la ayuda de alguien para decidir lo que se queda y lo que no.

– Dependiendo del volumen de objetos que tengas y del tiempo que puedas dedicar a organizar tus cosas, puede ser un proceso largo. En el primer momento de revisar cada cosa, todo debe estar a la vista y en el suelo, así que al principio verás más desorden que orden.

RESUMIENDO

¿Recomiendo este método de organización? SÍ. Conozco varias técnicas de organización y “purga” de cosas innecesarias y me parece que Marie Kondo ha sabido combinar lo más efectivo de cada una. Por supuesto, no te va a solucionar la vida mágicamente, pero está claro que cuando pones tus cosas en orden, también estás ordenando tu mente y tus ideas (si no me crees, prueba a organizar un par de cajones cuando te sientas confundida). Como he dicho, me siento súper liberada.

Hay dos cosas que para mí han marcado un antes y un después con este método:

– Saber que cada objeto tiene su lugar. Como todo tiene un sitio asignado, ya no hay posibilidad de dar paso al desorden. Simplemente lo retornas a su lugar cuando acabas de usarlo. Y cada grupo de objetos está junto: toda la ropa en el armario, los zapatos en tal sitio, los cuadernos en otro…

– Al llegar a casa, vacías el contenido de tu bolso o mochila en una bandeja, caja o cesta. Antes me pasaba un buen rato buscando en qué bolso había dejado tal o cual cosa para poder meterla en el bolso que me iba a llevar antes de salir. Al final todo estaba esparcido y era muy frustrante. Ahora cojo las cosas que necesito llevarme de la bandeja y las meto en el bolso. No más no saber en qué bolso metí las gafas de sol o el paquete de pañuelos :D

Quería añadir unas cuantas fotos del resultado final, pero lo he dejado para la segunda parte de este post. Y es que ahora estoy en la parte del proceso de decidir dónde va cada cosa. Casi todo tiene su lugar asignado, pero resulta que tengo bastantes huecos vacíos en las estanterías. Curiosamente no tengo unas ganas enormes de llenarlas, por eso estoy pensando detenidamente qué colocar en cada lugar :P

La llegada del mes de septiembre y la vuelta a la rutina puede ser un momento perfecto para empezar a organizar todas tus pertenencias, me encantaría saber si os habéis animado con este método y cómo lo habéis adaptado a vuestras necesidades.

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  • Elena - Uff! La verdad es que este método a mí se me haría muy cuesta arriba. Soy de las que lo guardan todo y como encima sí que soy independiente pues no se trata sólo de una habitación sino de tooooda la casa. Sería terriblemente largo y duro, creo yo. Pero la verdad es que me has animado a hacer algo, aunque no sea exactamente con este método, con todas las cosas que sé que me sobran, especialmente papeles.

    Un saludo.ReplyCancel

    • Gemma - ¡Pues yo ojalá hubiera tenido que hacerlo en toda la casa! Pero no me han dejado porque ya conocen mi facilidad para deshacerme de cosas, jajaja. Anímate y empieza con esos papeles y ya verás como luego todo es distinto ;)ReplyCancel

  • Helena - Ay!! estoy deseando que el libro caiga en mis manos, aunque ya he empezado un poco en esto a través de lo que nos has ido contando de este método.

    Yo siempre he tenido épocas en las que el cuerpo me pedía “hacer limpieza” y podía pasarme las horas muertas desmantelando mis cosas para luego seleccionar las que quería, las que iba a tirar y finalmente, colocarlas.

    Desde que vivo sola, estos ataques me dan más a menudo, porque al tener toda una casa para mí (y mi chico), el volumen de trastos y posesiones se multiplica (antes era más fácil cuando vivía con mi madre y sólo tenía que meterme con mi habitación).

    Así que podría decirse que llevo muchos meses obsesionada con todo este tema. y ahora tú, además, me has abierto un mundo de posibilidades con Marie Kondo, el armario cápsula (mi tarea pendiente…).

    Por el momento, he tirado como 10 bolsones de ropa (MADRE MÍA LO QUE SE PUEDE ACUMULAR EN “POR SI ACASOS…”), un montón de zapatos, he vaciado medio baúl de bolsos que nunca me he llegado ni siquiera a poner (muchos aún con la etiqueta puesta), he hecho hueco tirando papeles, cacharritos y cosas inservibles. Y como bien dices, es que te sientes tan liberada….

    Y todavía me queda bastante, así que espero ansiosa leer tu segunda parte y, por supuesto, hacerme de una vez con el libro. :)ReplyCancel

    • Gemma - Aún habiendo hecho armario cápsula para la temporada de verano, tiré ropa y demás al vaciar el armario, para que veas… siempre hay algo de más, aunque nos parezca que no (bueno, en teoría después de hacer esto ya no habrá nada que sobre). A mi también me pasaba eso de tener épocas en las que me volvía loca ordenando y tirando, pero es que llegó un punto en el que empecé a pensar que iba a tener que estar así toda la vida. Y noooo, no quieroooo. Así que ahora ya está todo en orden y la cosa es no traer a casa nada que no sea absolutamente necesario :DReplyCancel

  • Bea - ¡Ojala pudiera aplicarlo! Pero vivo en una casa grande con mi marido y mis tres hijos pequeños, y a dia de hoy emplear tres horas ¡diarias! en una actividad que requiera concentración fuera del trabajo me resulta imposible. De todas formas, me ha gustado la entrada, ni siquiera sabía que habia libros escritos sobre técnicas de ordenaciónReplyCancel

    • Gemma - Bea, no lo descartes tan rápido, que este método es para todo el mundo. Los clientes de esta chica son personas de todo tipo y con toda clase de vida :)

      Está claro que podría llevarte más tiempo, pero no es un factor importante. Cada uno ha de hacerlo a su ritmo, pero sí, tiene que ser en todas tus cosas o en toda la casa para que sea efectivo, si se va haciendo por temporadas nunca se termina de hacer a fondo y no sirve igual.ReplyCancel

  • Rosa - Me hice con el libro después de leer tu post (y varios otros después) y estoy casi acabando su lectura, aunque ya he empezado con la purga de la ropa, libros, cds y documentos.

    Me quedo con varias ideas:
    – Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
    – Centrarte en lo que quieres conservar, no en tirar por tirar.
    – Ordenar por grupos, sacar todas las cosas de un grupo y ser consciente de la cantidad de cosas que acumulas y tocarlas una a una antes de descartar
    – Despedirse y agradecer antes de deshacerte de las cosas y comprender por qué te deshaces de ellas. Me ha dado muchísima tranquilidad y ha reducido a cero el sentimiento de culpabilidad.
    – La manera de doblar para mí ha sido perfecta porque tengo cajones y he reducido el espacio de almacenaje.

    Yo también vivo con mis padres y he aprovechado que se encontraban fuera para empezar y que no influyeran en mis decisiones…y como tú, ojalá pudiera haberlo hecho en toda la casa, porque es completamente liberador.

    Realmente se lo recomiendo a todo el mundo. Muchas gracias por el descubrimiento.ReplyCancel

    • Gemma - Rosa, ¡qué bien! Has hecho un buen resumen de lo que es el método en sí, me alegro mucho de que te esté funcionando y de que te esté haciendo sentir más libre, creo que es lo mejor de todo :DReplyCancel

  • Petite Blasa - No he leído el libro pero, por lo que nos has contado en estos dos posts, creo que es un método que encajaría muy bien con mi manera de ordenar y ver las cosas. Ahora mismo no me lo planteo, porque vivo con mis padres y aquí tenemos las cosas muy esparcidas (en mi cuarto hay cosas suyas, por ejemplo); pero tengo clarísimo que si algún día me independizo intentaré reducir el “equipaje” todo lo posible.ReplyCancel

    • Gemma - ¿Y si por ejemplo pones todas sus cosas (que estén en tu cuarto) juntas? Me refiero a por ejemplo dejar un espacio en tu armario para las cosas de tus padres, así realmente estarías cumpliendo con lo del método, al tener todo lo de una misma categoría en un solo lugar :)ReplyCancel

  • Mirin - Qué gracia!! Hace tres días que he acabado el libro y estoy con un ansia de empezar a ponerlo todo patas arriba!! Pero es un problemón cuando no vives solo. En mi caso cuando se lo conté a mi marido me miró con cara de: “Tu estás loca?? Esto requeriría un montón de tiempo que con 2 niños pequeños no tenemos. Por no hablar de que ellos acaban por desordenarlo todo!!!” Pero bueno, llegamos finalmente a un acuerdo y en setiembre empezamos, aunque va a haber cosas suyas o de los niños que tendremos que negociar.

    Ya contaré también mi experiencia en el blog!!
    Muchas gracias Gemma!!ReplyCancel

    • Gemma - Cuando hayas terminado y publiques en tu blog la experiencia, ¡no te olvides de decírmelo para que pueda leerla!ReplyCancel

    • Bea - Leyendo este comentario me siento tan identificada… Necesito poner orden en mi casa/vida y cuando Gemma publicó estos posts pensé que era justo lo que NECESITO, pero también tengo dos peques muy peques, +trabajo etc! Me he dado de plazo hasta enero, y tengo reservado el libro para su lanzamiento el 10/09. Mis armarios si no me van a engullir un día jijijijiReplyCancel

  • Rosa Ma - Hola Gemma
    Pués si, después de leer tu post del armario me decidí a hacer algo con mis armarios y después de leer el post del metodo de Marie Kondo ya me puse por lo menos en el tema de organizarlos y es lo que he hecho este verano (aparte de alguna que otra cosa).
    Cuando en setiembre salga el libre en castellano (que he leido que sale) me lo compro y ha ver si lo pongo en práctica en toda la casa, aunque creo que me va a costar ya que soy muy sentimental con cada uno de los objectos, libros y Cds que tengo, pero lo voy a intentar.
    También aprovecho para decirte que he hecho mencion de tu blog en el mio ya que yo he explicado mi experiéncia en mi blog y no me parecia justo no dar mi fuente de inspiración que eres tu.
    Gracias por tus consejos y por compartir con tod@as nosatr@s tus experiencias.ReplyCancel

    • Gemma - Mmmm, pues pensaba que ya había salido en castellano, una chica de Twitter lo tiene y eso sí, me dijo que la traducción era muy mala :( Antes de comprarlo lee un poco a ver si es así o si la han cambiado.

      ¡Y muchas gracias por la mención! No era necesario, que esto no me lo he inventado yo :) pero gracias. Voy corriendo a leerlo.ReplyCancel

      • MaríaIsabel - Cierto, yo lo he leído en castellano pero la traducción es un pelín mala. Pero se entiende bastante bien.ReplyCancel

  • bertorulez - Me flipa esta forma de ordenar, como nos lo has contado y como me has enganchado a seguir este metodo. Estoy deseando el siguiente post y ver como ha quedado todo.
    Actualmente estoy en un proceso de mudanza en el cual el armario capsula me lo ha hecho la mar de sencillo y bueno… decirte que de lo demás solo me he traido el pc, las cosas de aseo, mi agenda y mis lanas… Actualmente no se como vivo así ya que yo era de aquellos que tenian la habitación empantanada de cosas pero puedo decir que ahora soy inmensamente feliz ^^ReplyCancel

    • Gemma - Es que el armario cápsula es lo mejor de lo mejor, jajaja. Me da una alegría abrir el armario cada mañana y no pensar apenas en qué me pongo… ¡porque todo me gusta! Tengo pendiente también hacer un post sobre cómo ha sido este primer armario cápsula y lo que he aprendido de él (que ahora mismo hay que hacer otro).

      Me alegro mucho, mucho, Berto. No hay nada como tener un cuarto ordenado, sea con el método que sea.ReplyCancel

  • MaríaIsabel - Hola Gemma. Soy una de tantas lectoras que te sigue por bloglovin pero que no comenta, pero con esto no podía dejar de darte las gracias por ser una inspiración. Leí tu anterior post sobre el método y me leí el libro. Y justo hoy, después de 3 días y 15 bolsas de basura he acabado de poner en orden mi habitación y mi mente (sí, como oyes, he tirado 15 bolsas solo de mi habitación, hasta yo he alucinado con lo que soy capaz de almacenar).
    Te puedo decir que duermo más tranquila y madrugo con ganas de hacer cosas (antes odiaba madrugar, mucho). Ahora tengo mucho más claro lo que quiero hacer durante el día y rindo mucho más. Creo que antes el desorden (yo sí que era de las desordenadas) me servía de excusa para no hacer otras actividades. Y además, me siento más liberada (es que 15 bolsas era mucho peso jajaja).
    No sé cómo avanzará el tema, si tendré efecto rebote y en nada esto volverá a ser una granja, pero me quedo con la frase que me ha dicho una amiga: “alguien que se decide a tirar tantas cosas y poner en orden su habitación es porque algo ha cambiado en su mente”. Y sí, ahora tengo las cosas mucho más claras, y todo lo que hay en mi habitación sí que me define, totalmente, lo que me hace conocerme mucho mejor y perseguir con más fuerzas mis metas.
    Muchas gracias por el descubrimiento :)
    ¡Un abrazote!ReplyCancel

    • Gemma - Guauuuu, ¿15 bolsas? ¡Eso es todo un logro! Enhorabuena :D

      Yo también he notado ese aumento de ganas y de productividad después de organizarlo todo, así que debe estar relacionado, jijiji. Ya verás como no hay efecto rebote si cumples con lo de que cada cosa debe tener su lugar.

      ¡Enhorabuena otra vez! Me ha encantado que te animaras a comentar.ReplyCancel

  • Libertad - Hola Gema, yo llevo tiempo pensando en hacerlo con mi habitación en casa de mis padres.

    Al principio resulta un poco doloroso porque te evoca multitud de recuerdos.

    Hacerlo resulta muy saludable para tu mente.

    Voy a ver si ya doy el paso y me vuelvo más práctica que sentimental.

    Un beso.ReplyCancel

  • SaraTH - Gracias Gemma por tu opinión. Voy a comenzar a leerme el libro y a ponerlo en marcha, porque me vendría muy bien.

    Me quedo con ganas de leer la segunda parte :)

    BesosReplyCancel

10 buenos hábitos para añadir a tu rutina

No soy una persona con hábitos súper sanos. Ni me gusta salir a correr (lo siento, nunca seré una runner), ni podría dejar de comer pan o carne. La comida más copiosa del día para mi es la cena, porque si ceno ligero luego me despierto a las tres de la mañana con la tripa rugiendo, literalmente. Y no lo hago a diario, pero de vez en cuando voy a un sitio de comida rápida.

A pesar de todo eso llevo un estilo de vida bastante saludable, en parte porque “he nacido así”. Por ejemplo: nunca tomo refrescos con gas porque no me gustan, tampoco me vuelven loca los dulces ni el chocolate, y desde pequeña estoy acostumbrada a comer siempre de cuchara, así que me encantan las verduras y legumbres. Todo eso ayuda.

Como ya estoy más cerca de los treinta que de los veinte, este año he intentado hacer pequeños cambios para cuidarme un poquito más. Nada demasiado significativo, aunque estoy segura de que todos estos buenos hábitos que he ido incorporando durante meses me han hecho estar más sana:

1. Levantarme más temprano. Antes me levantaba a las 9, ahora lo hago una hora antes. Mantengo la hora incluso los fines de semana y los días en los que no trabajo (es más, muchos fines de semana me levanto prontísimo porque tengo cosas que hacer). Y todavía me gustaría bajar una hora más. He notado que madrugar de forma habitual me ayuda a empezar mejor el día y a tener la sensación de que he aprovechado bien el tiempo.

2. Dejar de tomar azúcar. Ya he dicho que no soy muy de dulces, pero he ido un paso más y ya ni tan siquiera añado azúcar al café. Tampoco uso edulcorantes. Cuando voy al súper me fijo y busco productos sin. Aunque me he vuelto un poco radical con el azúcar, si un día me apetece un croissant, me lo como, que tampoco hemos venido a este mundo para sufrir :P

3. Voy a todos los sitios andando o en bici. Y he vuelto a recuperar la costumbre de hacer como mínimo 15 km semanales con la bicicleta.

4. Limitar el tiempo que paso frente al ordenador. Ahora, todo el trabajo de ordenador lo hago por las mañanas y cuando es la hora de comer, lo apago hasta el día siguiente. Las tardes son para el trabajo creativo, como tejer, diseñar nuevos cursos, etc. No os podéis imaginar lo que ha supuesto esto para mi creatividad…

5. Beber un vaso de agua antes de acostarme y otro nada más levantarme. Por las mañanas bebo un vaso de agua tibia con el zumo de medio limón recién exprimido, en ayunas. Me costó un poco convertirlo en rutina, pero ahora me resulta extraño no hacerlo en cuanto salto de la cama (si queréis puedo hacer un post sobre esto del agua con limón). Por la noche, lo último que hago antes de acostarme es ir a la cocina y beber un buen vaso de agua.

6. No comer frente al ordenador. Es lo que tiene trabajar en casa, que coges muchas malas costumbres, en parte porque te pasas el día sola. Antes acababa de trabajar y comía sentada en el ordenador, viendo series o mirando Pinterest. Pero eso no es comer. Ni dejar de trabajar. Ahora como en el salón, me preparo toda la mesa y veo las noticias.

7. Alejar el drama de mi vida. Estoy muy orgullosa de este buen hábito. Seguro que tienes personas que atraen y generan drama en tu vida. Personas negativas que no hacen más que quejarse y lamentarse constantemente de la mala suerte que tienen (pero no hacen nada para cambiar las cosas que no les gustan). A mi esta clase de personas me deja sin energía y me hace entrar en un círculo de negatividad agotador. Por eso este año he dejado de tener personas así cerca de mí. Live a life without drama.

8. Acostarme temprano. Porque dormir poco no es sano y el cuerpo y la mente necesitan descanso. No es lo mismo dormir ocho horas acostándote a las tres de la mañana que a las doce de la noche, no señor. Salvo si estoy fuera con amigos o de vacaciones, a las doce estoy en la cama, lista para leer un rato antes de tener dulces sueños :D

9. He incorporado a mi dieta alimentos saludables. Me he vuelto una fanática del aguacate y del pan integral o con semillas. Todos los días de lunes a viernes, sin excepción, tomo un yogur blanco desnatado sin azúcar con una ración de muesli como postre. Y a media mañana, varias piezas de fruta.

10. Me esfuerzo por crear rutinas que me hagan sentir bien. Tanto por las noches como para empezar el día con ganas, me he dado cuenta de que crear rutinas es esencial (hablaré de esto en detalle pronto) También para ser más feliz. Cada noche apunto tres cosas de ese día por las que estoy agradecida y procuro reservar espacios para descansar, sobre todo mentalmente.

Como veis, son pequeñas cosas que parecen no hacer una gran diferencia. Pero lo cierto es que sí la hacen. No son costumbres difíciles de conseguir, aunque requiere tiempo integrarlas en el día a día. Lo mejor de todos estos buenos hábitos es que puedes escoger cualquiera de ellos y empezar hoy mismo. Simplemente con seguir uno o dos ya estarás haciendo algo bueno para ti :)

¿Cuáles son vuestros hábitos saludables sin los que ya no podéis vivir? Siempre estoy buscando nuevas metas para sentirme (y ser) mejor. Feliz fin de semana.

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  • Maria - Totalmente de acuerdo en todo! Yo soy del mismo parecer y cultivo esas pequeñas rutinas que me hacen sentir mejor. No quiero ser fanática de nada, pero para mi es importante. Sobre todo, como tú comentas, cuando trabajas en casa y no hay muchos factores externos que te marquen el tiempo. Comparto casi todas las rutinas de tu lista, vamos, creo que todas!ReplyCancel

    • Gemma - Wiiii, sé que las dos somos muy fans de acostarnos y levantarnos pronto XDD Me hace sentir un poco abuela a veces, cuando veo a mis amigos trasnochar habitualmente y luego pasarse las mañanas medio zombies, pero la verdad es que si yo hago eso luego me siento muy mal y pierdo los días como si nada.

      Y al trabajar en casa es súper súper importante estar pendiente de hacer cosas buenas para tu salud, porque es como vivir en un mundo paralelo donde la realidad puede ser muy difusa, jajaja. Con jornadas interminables y el agujero negro de internet. Qué te voy a contar…ReplyCancel

      • Carmen Gómez - Yo hago muchas de esas cosas (ahora no voy al gimnasio, pero he adoptado un perro de 8 años que da mimitos y me obliga a pasear). Lo del limón lo hago casi todos los días. Si no es agua con limón, me tomo una infusión o como un pomelo al levantarme.

        Hace unos años trabajaba en casa y tenía una norma estricta: no se enciende el ordenador en pijama! Primero ducha, vestirse (aunque sea un chándal) y desayunar. Parecerá una tontería, pero creo que no se debe mezclar el vivir en un espacio y trabajar en él, porque terminas por no disfrutar de tu hogar y no centrarte en tu trabajo al 100% (eso sí, echo de menos lo de poner la lavadora o ir al súper en los descansos).

        Ah, y me parece perfecta la de alejar el drama de tu vida!ReplyCancel

        • Carmen Gómez - Se me olvidó lo más importante: Genial tu idea de apagar el ordenador por las tardes!!!! Enhorabuena por conseguirlo (porque no debe de ser nada fácil).ReplyCancel

        • Gemma - ¡Pues esos consejos para trabajar desde casa me parecen fantásticos! Muchos también los sigo :D Lo de vestirse y desayunar antes de ponerse delante del ordenador es norma para mi, y menuda diferencia entre empezar la mañana de esa forma y estar ya desde primera hora con el móvil en la cama…ReplyCancel

  • Melma - Me gustan tus costumbres :) Coincidimos en algunas como el vaso de agua tibia con medio limón jejeje
    Este año ha sido un año de cambios grandes y saludables en nuestra alimentación y ha sido una de las cosas que incorporé desde el principio.

    Lo único que no he conseguido todavía es acostarme antes y eso que me levanto muy muy temprano. Pero es que llevo toda mi vida durmiendo muy poquito… Tengo que concienciarme porque dormir bien y las horas recomendadas es muy importante.

    Yo tengo por añadir a mi lista dedicarme al menos media hora a mí que siempre voy corriendo y ni me miro al espejo, y convertir un ratico de ejercicio en algo diario.

    Besos guapa!ReplyCancel

    • Gemma - Es que teniendo niñas, lo del tiempo para una misma debe ser muuuy complicado. Lo que sí mola es que puedes inculcarles esas buenas costumbres a ellas para que el día de mañana sea algo normal en su día a día.

      A mi también me cuesta mucho lo de encontrar un rato para el ejercicio, hay semanas en las que me cuesta mucho organizarme para poder salir con la bici :(ReplyCancel

  • Dayana Marin - Hola! Saludos desde Venezuela! Tu blog me lleva enganchada!
    Me gusto mucho este articulo. Tambien trabajo en casa, estoy recién pisando los 40 y hay cosas que ya llevo a cabo como lo del vaso de agua, incluir comidas saludables.. Lucho por hacer eso de menos tiempo en el ordenador. Y me parece excelente crear un horario de solo en la mañana para la parte manual asignarle la tarde.. Con 2 niños de vacaciones actualmente a veces me cuesta lo de acostarme temprano.. Pero ya en menos de 1,mes podre hacerlo y me he propuesto luego de dejarlos en el cole, caminar pues es algo que me encanta.. Un abrazo! Y gracias por tus excelentes postReplyCancel

    • Gemma - Hola :D

      Lo del ordenador, ¡sí! ¡es una lucha! No creas que ha sido fácil, jajaja, entre los blogs que me gusta leer, el trabajo, Pinterest, etc. Me podría pasar todo el día aquí.

      Muchísimas gracias por leerme.ReplyCancel

  • Vanessa - Buenas Gemma, yo soy muy dada también a acostarme tarde a comer un poco regular y me pasa como a ti, estoy planteandome cambiar cosillas de mi día a día, antes los pedidos de Carambita los hacía a diferentes horas, y ahora intento hacerlos por la mañana, por la tarde trabajo y así puedo descansar por las noches cuando llego. Antes llegaba de trabajar y me ponía en frente de la maquina de coser… y terminada agotada.

    Me ha encantado este post y si es verdad que con poquito podemos hacer mucho.

    Un besito enorme, me he vuelto un poco “Adicta” a leer tus post jejeje.ReplyCancel

    • Gemma - Automatizar las tareas es imprescindible, de verdad. Lo mejor es intentar juntar las tareas similares y hacerlas de una vez, incluso asignar días específicos para cada cosa. Con eso todavía ando peleándome, hacer un horario que funcione no es fácil.ReplyCancel

  • BegoÑa - Geniales tus hábitos, Gemma!
    Yo ando muy “dejada” últimamente…. Soy una persona mucho más activa en los meses fríos… Pero sigo con mi vaso de agua antes de acostarme, no tomo nada de azúcar (y si tengo que añadirlo en algo, siempre azúcar morena integral de caña) y me acuesto temprano.
    Es muy importante tener rutinas en la vida. Ayudan a tener un equilibrio mental saludable.
    Gracias por compartir tus hábitos! Te copiaré algunos…
    ReplyCancel

    • Gemma - Qué bien nos sienta el invierno, ¿verdad Begoña? Jajaja, ya sabes que yo siempre tengo muy en cuenta tus palabras ;)ReplyCancel

  • Petite Blasa - Algo parecido me ha pasado a mí al cumplir los 25; me he dado cuenta de que la vida es ahora, de que ya no soy tan niña y de que debo trabajar día a día en ser la persona que quiero llegar a ser. Tengo pensado hablar de ello en el blog, porque realmente estoy cambiando un montón (para bien), pero se puede resumir en que he puesto en práctica los puntos 7, 8 y 9 de tu lista. He bajado más de 10 Kg en dos o tres meses, y te aseguro que como de todo, pero es que aunque la gente que me rodea no se lo crea: ser feliz adelgaza (o, mejor dicho, ser infeliz puso en mí 25 Kg de los que ahora me estoy deshaciendo). Cuidar de uno mismo, por dentro y por fuera, es SUPER importante :)ReplyCancel

  • Madame Coquine - Me encanta! Llevo mucho tiempo pensando en esto. Me estoy volviendo un poco loca con el tema organización, no tanto de objetos sino de mente… ¿Algún libro/consejo?

    Un beseteReplyCancel

  • Gina W. - Yo he retomado el ejercicio en forma de yoga con los vídeos de Yoga with Adrienne.
    Empecé por los 30 días de yoga por las mañanas (son entre 20′ y 30) ,y a veces por las tardes también para estirar, y ya lo tengo en la rutina.
    Lo recomiendo mucho. Te dejo el enlace. :)
    http://yogawithadriene.com/free-yoga-videos/30-days-of-yoga/ReplyCancel

    • Gemma - ¡Muchas gracias! Hace un par de años practicaba yoga, pero ahora ceñirme a un horario de clases me viene muy mal y por eso lo dejé. La verdad es que siempre ando en busca de vídeos o apps que pueda utilizar en casa :)ReplyCancel

¡Haz tus propios marcapáginas magnéticos!

Una amiga por correspondencia rusa me mandó hace un par de años un marcapáginas magnético y al momento me quedé enamorada. Era algo que nunca había visto y aunque no era de lo más bonito (era de los Juegos Olímpicos de Sochi), me pareció muy original. Era un pequeño trozo de cartón decorado, con imanes en el interior, que al doblarlo por la mitad hacía de marcador.

Ha sido el marcapáginas que he usado desde entonces para el planificador del blog. Y siempre, siempre, andaba sufriendo por si se me rompía o lo perdía… y dándole vueltas a ver cómo podría hacerme uno yo misma. Cuando vi estos imprimibles de frutas en el blog de Design Is Yay se me encendió la bombillita :)

Son tan monos que no lo pude evitar y me puse manos a la obra para hacerme unos marcapáginas magnéticos que voy a usar en la agenda. Hacerlos es muy fácil, y ahora que estamos cerca de la vuelta al cole, también es una manualidad perfecta para hacer con niños.

Materiales para hacer tus marcapáginas

Materiales

Descargable de frutas de Design Is Yay (también puedes usar cualquier otro dibujo que te guste).
– Tijera y regla.
– Pegamento y cinta adhesiva de doble cara.
– Papeles decorados, cartulinas de colores, papeles de scrapbook…
– Imanes planos (los tienen en tiendas de manualidades y también puedes usar un imán de publicidad que ya no quieras).

Paso a paso

¡Frutas listas!

1. Imprime la hoja con las frutas en cartulina blanca, a tamaño 100%. Después recorta las frutas que quieras usar en tu marcapáginas.

Pega las frutas en un papel bonito

2. Elige un papel bonito (yo he usado unos papeles de scrapbook en colores lisos, que son más gruesos que un papel normal) y pega las dos frutas iguales de la forma que ves en la foto. ¡No las pegues muy juntas! El espacio que ves entre ellas servirá para doblar el marcapáginas por la mitad más tarde.

Marcamos

3. Con ayuda de un lápiz y regla, marca una tira que unirá los dos lados del marcapáginas. Esto es lo que verás desde fuera de tu libreta/agenda cuando pongas el marcapáginas.

Recorta con cuidado alrededor

4. Recorta las frutas y la tira por la zona marcada, ¡con cuidado!

Plastifica el marcapáginas para que sea más duradero

5. Este paso es opcional, pero te lo recomiendo. Plastifica los marcapáginas para que sean más duraderos y resistentes. Puedes llevarlos a la papelería para que los pasen por la laminadora si no tienes una o plastificarlos tu misma. Sea cual sea la opción que escojas, recuerda cortar después dejando unos milímetros de plástico en el borde (no sé si se aprecia en la foto superior pero he plastificado los míos).

Es el momento de colocar los imanes

6. Añade cinta adhesiva de doble cara a la parte trasera de tus imanes y únelos por parejas, vamos a colocarlos en los marcapáginas :D

Pegar y listo

7. Quita la tira de papel de la cinta adhesiva y pega el iman en el centro del marcapáginas. ¿Recuerdas que habíamos unido dos imanes? Pues ahora quita la tira de papel del otro imán y cierra el marcapáginas sobre el imán, doblándolo por la mitad.

:DDD
¿Pueden ser más monas?

¡Ya hemos terminado! Ahora puedes separar ambos lados del marcapáginas y tendrás un imán en cada mitad. Sólo falta que lo pongas en tu libro favorito o en tu agenda.

Como veis los dos lados del marcapáginas no son exactamente iguales (porque para eso las frutas tendrían que ser completamente simétricas), pero la diferencia es muy pequeña y una vez que están colocados no se nota. Para que te queden así tienes que buscar diseños con una forma más o menos igual, o utilizar sólo un diseño en la parte frontal del marcador y dejar la parte de atrás sólo con la tira de cartulina.

DIY marcapáginas magnéticos

Lo mejor de estos marcapáginas es que no se pueden caer ni perder. Ya no hay excusa para tener un punto de libro bonito y funcional :)

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  • ana.m.velandia - Me encanta el resultado, yo los conocí en una vacaciones en Canarias y los traje de recuerdo a amigos y familiares porque me parecieron útiles y bonitos… igual me animo a hacer unos personales :)

    Un abrazoReplyCancel

    • Gemma - ¡Gracias Ana! ¿Y los encontraste en una tienda de souvenirs? Por lo que veo deben ser bastante comunes, pero yo no los conocía hasta que mi amiga me mandó el de Sochi.ReplyCancel

  • Gemma - Qué chulada! Me ha encantado Gemma :D
    Saludos!ReplyCancel

  • Alhana - ¡Qué cucos! En cuanto localice imanes me hago unos para mi recién descubierta agenda. :)ReplyCancel

    • Gemma - Pues si no encuentras los imanes, recicla uno viejo. Seguro que tienes alguno por casa o alguien que conozcas tiene. Sólo procura que sea un imán fino, no uno de los redondos, porque entonces abultaría mucho entre las páginas.ReplyCancel

  • Petite Blasa - ¡Me encantan! Tengo marcapáginas de imán desde hace unos meses (aunque no tan bonitos; me los trajeron de Londres, tienen forma de señales de metro) y la verdad es que son comodísimos, sobre todo por eso que dices de que no se caen. Lo único malo que les veo es que, si al quitarlos los arrastras, dejan una manchita gris parecida al lápiz (nada que no se pueda borrar con una goma). Ahora me apetece ponerme a hacer marcapáginas de frutas como una loca; siento que los necesito en mi vida, jajaja.ReplyCancel

    • nuria - ¿y si les pones un trocito de washi en el iman? quizas asi no te manchen y mantengan su magnetismo…ReplyCancel

    • Gemma - Oh, pues el que me regalaron a mi no mancha, qué raro… ¿puede ser por el tipo de imán? Me imagino que has probado a limpiarlo, si no, pásale un paño con alcohol a ver. Y de todas formas, la idea del washi tape que te han dicho me parece estupenda, a mí nunca se me ocurren estas cosas, jajaja.ReplyCancel

  • nuria - jajaja!!! justo tenía yo pendiente hacer unos de esos con los peques!!! los vi en la tienda de Craftedvan y me enamoré perdidamente de ellos!!! te dejo el enlace para que veas que tiernos son… son puro amor!!!
    https://www.etsy.com/es/shop/craftedvanReplyCancel

    • Gemma - Siiiii, el otro día compartí la tienda por FB, jajaja, son súper cuquis, me quedaría todos :PReplyCancel

  • Sra Díaz - Me encanta la idea te copio jejejeReplyCancel

  • Bertorulez - Me encantan muy mucho!! Los.voy a llevar a cabo para ponerlos en mi agenda. Gracias por compartir este diy guapísimaReplyCancel

    • Gemma - Pues para alguien como tú que sabe dibujar… es que hasta te los puedes dibujar tu :DReplyCancel

  • Beatriz - me gusta mucho la idea, es bonita y práctica al mismo tiempo. Y esto se puedo usar como separadores de la agenda ¿no?ReplyCancel

    • Gemma - Son marcapáginas, pero al llevar imán no se caen, así que me imagino que los puedes usar como separador :)ReplyCancel

    • Gina W. - Como separadores funcionará.
      Sin embargo, si pones hojas en exceso por en medio, si quieres “bloquear” una zona de la agenda, los imanes tienen sus limitaciones y puede que no se atraigan a partir de cierto número.ReplyCancel

  • SaraTH - Pues muy buena idea, sencillita y se puede hacer marcapáginas de cualquier diseño, me anoto la idea ;)ReplyCancel