Viviendo con ansiedad y depresión, ¡sin medicación!

Antes de nada, quiero dejar bien claro que no estoy en contra del uso de medicamentos para tratar este tipo de enfermedades. Al contrario. Durante estos cinco años desde que me diagnosticaron ansiedad y depresión he tomado medicación de forma continuada hasta hace bien poco, y creo sinceramente que fue lo que me salvó la vida. Sin medicación no hubiera podido empezar a recuperarme, lo tengo claro. Los medicamentos me han ayudado a ser yo misma de nuevo y a recuperar el control de mi vida, así que estoy agradecida.

En mi caso la ansiedad y la depresión no provenían de factores externos. Es decir, que no había nada que lo hubiera desencadenado, no había motivos, no tenía problemas… Fue algo totalmente químico y con un gran componente genético (dos miembros directos de mi familia también las padecen). Porque sí, recientemente se ha demostrado que la depresión y la ansiedad se heredan en la mayoría de los casos. Maravilloso :P

Teniendo esto en cuenta, ¿por qué he querido dejar la medicación? Uno de los propósitos que me hice a principio de este año fue dejar de tomar medicación para la ansiedad y la depresión, y si me seguís en Twitter, os he ido contando un poco el proceso y cómo me ha ido. Mi idea es no tener que depender de una pastilla el resto de mi vida. Quiero poder vivir sin temor a que ocurra algo imprevisto por no tomarla. Quiero tomar la mínima medicación posible (con esto y con el resto de medicamentos). Y sobre todo, tengo mucha curiosidad por saber cómo funciona mi cerebro actualmente y si puede cuidar de sí mismo. Ahora soy bastante veterana en este tema, y conozco cuáles son los mis síntomas si algo empieza a ir mal, así que estaba preparada para intentar dejar la medicación.

Realmente no hay que hacer nada especial para dejarla, pero sí os recomiendo que consultéis con vuestro médico, porque hay mil tipos de medicación y cada una actúa de una forma cuando se retira. En el caso de la mía suele tener síntomas de retirada bastante intensos al principio, cosa que ya sabía, por lo que hay que ir bajando la dosis muy poco a poco.


Durante los dos últimos años he tomado una única pastilla diaria, con la mínima dosis que se comercializa, así que yo ya estaba en una dosis muy baja cuando empecé a dejar la medicación. El último año no he tenido ansiedad ni síntomas de depresión (sin contar casos puntuales de ataques de pánico o ansiedad, quizá uno o dos). Decidí empezar con el comienzo del año y bajé de una pastilla a media.

Las primeras semanas fueron duras. No por mí, si no por los síntomas de retirada. Hubo quince días en los que me encontré bastante mal, con dolores de cabeza, sensación de mareo constante, mucho cansancio… Y también algo de incertidumbre por no saber qué ocurriría. Hay que añadir que aún estábamos en Navidad y a pesar de que es una época que me encanta, me resulta bastante estresante (gente por todas partes, colas, muchos compromisos sociales). ¡Pero fue bien! Evité las situaciones que más me estresan para no saturarme y pasados esos días, la cosa mejoró y volví a encontrarme fuerte.

Mantuve esa media pastilla todo el mes, hasta llegar a Febrero. Decidí que para ese mes tomaría media pastilla en días alternos. Tenía muy claro lo de hacerlo lentamente, después de dos años, no tenía ninguna prisa :)

Y en Febrero pasaron grandes cosas, pese a las que me siguió yendo bien: una ruptura tras dos años de relación, me apunté a la autoescuela para sacarme el carnet de coche y de repente subió el volumen de trabajo. Nada de esto me hizo rendirme, es más, manejé las cosas con bastante soltura, para mi sorpresa. Fue sin duda el mes de los cambios, quién me iba a decir a mí lo del coche… hace un año habría sido impensable. Nada en especial que resaltar, salvo un ataque de ansiedad medianamente manejable mientras esperaba una cola eterna en Correos. Otro mes más tachado del calendario.

Lo cierto es que no tenía claro cuál sería mi plan para los siguientes meses. Mis pastillas se pueden partir por la mitad, pero nada más. Cualquier intento de cortarlas en cuartos está destinado al fracaso, por lo que las opciones no eran muchas. Marzo llegó rápidamente y tuve muchos pensamientos negativos. Más cercanos a lo depresivo que a la ansiedad. Al inicio mantuve lo de la media pastilla en días alternos, pero cuando iba por la mitad del mes empecé a saltarme días, así que podía pasarme tres o cuatro días sin tomar nada, luego tomar media pastilla un día, después no tomarla en dos días, etc. Mi estado de ánimo fue un poco variable a nivel emocional, con períodos algo depresivos. Pero la verdad es que también puedo achacarlo a todos los cambios que estaban sucediendo en mi vida, no sólo a dejar la medicación. De todas formas, no fue a más y empecé a sentirme mejor cuando empezó Abril.

Y ahora, ¿qué es lo que estoy haciendo respecto a la medicación? Mientras escribía esto me he puesto a pensar y me he dado cuenta de que llevo prácticamente todo el mes sin nada de medicación. No ha sido planeado, simplemente se me ha ido olvidando que tenía que tomarme media pastilla de vez en cuando y ahora mismo no puedo ni recordar cuándo fue la última vez que tomé una. Y todo va bien :D


No sé si esta situación durará mucho o poco, si será algo definitivo o tendré que volver tarde o temprano a la medicación. Por ahora no pienso en ello. Me encuentro bien, sigo haciendo vida normal, no noto nada que no debería notar. Quizá esto sólo sea un éxito temporal, pero voy a disfrutarlo. Tengo muy claro que ante el menor síntoma de ansiedad que no sea puntual voy a volver a la medicación, porque la experiencia me dice que una vez que empiezan los síntomas, no se van. Sólo se hacen más fuertes y se repiten con más frecuencia hasta que te dejan completamente anulado. Hay que estar bien atenta para poder cortarlo a tiempo.

¡Estoy contenta! Como dije, la clave de esto ha sido hacerlo poco a poco y sobre todo, sentirme fuerte emocionalmente. No animo a nadie a que deje de tomar medicación, debe ser algo muy meditado y hablado con el médico, algo que quieras hacer realmente. Tomar medicación para la ansiedad o la depresión no es algo vergonzoso.

Si quieres conocer un poco más sobre mi historia con la ansiedad y la depresión, haz clic aquí. Y sobre todo, algo que repito constantemente: si crees que tienes un problema, si estás triste durante mucho tiempo o si crees que algo va mal, ¡pide ayuda! Ve al médico, habla con alguien de confianza, ¡no lo pienses!

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  • B - Gracias.
    Sufro de ambas desde hace 2 años y testimonios como los tuyos me ayudan a seguir hasta dar con la salida del túnel.
    GraciasReplyCancel

    • Gemma - Por supuestísimo que hay salida, te lo prometo. Aunque haya momentos en los que pierdas la esperanza de tener una vida “normal”, no tires la toalla del todo. Es complicado encontrar lo que mejor funciona a cada una, no hay nada que sirva igual a dos personas, pero en cambio sí hay muchos tratamientos, tanto psicológicos como farmacológicos, muchos especialistas con los que probar… siempre hay una oportunidad nueva para poder aprender sobre estas enfermedades y mantenerlas bajo control. No dejes de luchar :)ReplyCancel

  • Malú - Hola Gemma! Te entiendo perfectamente. Yo también he pasado por eso. En mi caso , la sola idea de dejar la.medicación ya me provocaba ansiedad, pero tambien me la provocaba tener que tomar algo para estar bien. La necesitaba, pero no lo entendia porque tenia una vida perfecta y me sentía culpable. Al final lo conseguí, con mucho esfuerzo y asi aprendi a controlarme y como tu muy bien dices a detectar los primeros síntomas. Eso es super importante:si sabes qué te pasa puedes controlarlo. Te felicito, de verdad, es muy dificil dejarlo despues de un tiempo pero mas dificil es contarlo. A mi me ayuda mantenerme ocupada, tejer, estudiar,coser….marcarme pequeñas metas….y me ayudó sobre todo :Sacarme el carnet de conducir!!!!!! Guauuuu, fue lo más…..ver que yo tambien podía y la libertad que eso me daba….asi que enhorabuena por eso!!!!!
    Desde luego que no es vergonzoso tener que tomar algo para salir del agujero, a mi me salvó la vida…. dejemos ya de estigmatizar a las personas que alguna vez lo necesitamos. Estoy segura que todo el mundo en algun momento pasa por eso.
    Muchas gracias y un beso enorme!!!!!ReplyCancel

    • Gemma - Buah, me has recordado a cuando dejé la anterior medicación, es que no podría haberlo contado mejor que tú. Es que era pensar en quedarme sin mi red de seguridad que era la medicación y ponerme a temblar.

      Ahora estoy en lo del carnet, nunca había tenido interés en conducir hasta hace unos meses, no sé por qué. Y por supuesto pensé que no podría sacármelo, que me pasaría cualquier cosa, me daría ansiedad, pánico, me quedaría bloqueada… pero me está yendo genial, cada vez que veo que yo también puedo, y sin que me limite en absoluto la ansiedad, me siento pletórica :DDDDReplyCancel

  • Ruth - Hace años también sufrí de ansiedad y depresión, provocado por un agente externo. No comía, no dormía y pasé sin ninguna duda la peor etapa de mi vida. Fui al psicólogo y me propuso desde un primer momento tomar medicación, y aunque al principio me negué, vi que era para mí lo mejor en ese momento y me fue estupendamente. Cuando noté que ya no me hacía falta y que era capaz de controlar mi vida, la fui quitando poco a poco y hasta hoy! Creo que ir al psicólogo y pedir ayuda no es nada malo ni de gente débil, muy al contrario…igual que vamos al médico por un dolor de tripa, si no nos encontramos bien deberíamos pedir ayudar al psicólogo. Al menos yo lo veo así! Alguna vez que otra tengo una recaída con la ansiedad, pero por causa mía y mis auto-exigencias, pero ya tengo bastantes recursos para poder solucionarlo.
    De todo se sale, poco a poco y con paciencia, pero al menos a mí esto me ha servido para conocerme y quererme mucho más.ReplyCancel

    • Gemma - Claro que no, ojalá la gente lo entendiera y dejara de pensar que es una debilidad o que les tacharán de locos. Me sigue sorprendiendo mucho que nos preocupemos tanto por los dolores y enfermedades físicas, pero tan poco por las que afectan a nuestro órgano más complejo y capaz, el cerebro. Es triste que tampoco se investigue apenas. Además, creo que hay muchas personas con este tipo de enfermedades que van por ahí sin ser diagnosticadas, precisamente por el estigma o la vergüenza asociado a las enfermedades mentales. Y eso es muy peligroso, además de que te arruina la vida, porque no la vives.

      ¡Me alegro muchísimo de que estés bien !ReplyCancel

  • Tania - ¿Qué puedo decir ante este testimonio que nos has dado?
    Que eres muy valiente, por saber admitir tu problema (no todo el mundo lo hace), por luchar para superarlo como lo has hecho, y por conseguir este último éxito de haber dejado la medicación.
    No sé gran cosa sobre estos temas, ya que por suerte no me ha tocado vivirlos en primera persona, pero hace poco tiempo, a un familiar le diagnosticaron TOC, y cuando lo ves más de cerca, realmente te das cuenta de todo el esfuerzo que tiene que hacer la persona que sufre este tipo de trastornos, primero para enfrentarse con el problema en sí, y después para enfrentarse con la gente de alrededor que no es capaz de aceptar su problema.
    Es muy interesante que compartas tu experiencia con todos nosotros para que los que estamos “sanos” podamos saber un poco mejor cómo se siente una persona que lo está pasando mal y qué podemos hacer para ayudarla. Hay muy poca información al respecto y yo en ocasiones me he sentido un poco perdida a la hora de apoyar a mi familiar.
    Espero que de ahora en adelante puedas enfrentar la ansiedad y la depresión sin la necesidad de la medicación, pero como tú dices, sin perder de vista que el hecho de tener que tomar medicación no se puede ver en absoluto como un fracaso, a veces es simplemente necesario. En cualquier caso, muchas felicidades por conseguir lo que estás consiguiendo, es realmente admirable.

    Un fuerte abrazo.ReplyCancel

    • Gemma - Tania, es muy complicado saber ayudar a alguien que padece una enfermedad de este tipo, porque no se informa bien a la población. Es que entran en juego muchos factores como la vergüenza, la falta de información a los familiares y amigos, los propios síntomas de la enfermedad que tampoco te dejan relacionarte bien con tu entorno… Fíjate que en mi familia a pesar de que hay o ha habido dos personas con el mismo problema, nadie sabía muy bien cómo hacerme sentir mejor, con eso te lo digo todo. Cosa que complica mucho más el poder hacer frente a la enfermedad, porque como has dicho, también hay que luchar contra los que no aceptan o no quieren entender lo que te pasa (gente así hay en todos los campos de la vida).

      Muchas gracias por tu comentario, ¡un beso!ReplyCancel

  • Chica de incógnito - Me alegro muchísimo por ti :)
    Ya te comenté hace algún tiempo que yo había pasado una temporada con medicación para la ansiedad, luego una depresión con tres años de medicación… Vamos, una fiesta. Lo dejé y aguanté aproximadamente un año medio bien, pero de golpe (después me he dado cuenta de que no fue de golpe, pero mi cerebro ignoró todas las señales de “peligro, peligro, vas a petar”) tuve una recaída muy muy jodida que me dejó practicamente incapacitada un par de semanas (al nivel de “no me siento ni capaz de llamar al trabajo para decir que estoy de baja”, incluso me tuve que ir unos días a vivir con mis padres!).
    De esto hace casi año y medio, y hace más o menos un mes que creo que puedo decir que me encuentro bastante bien… Eso sí, con mi pasti diaria. He aprendido a no sentirme un fracaso cada mañana cuando me la tomo, y a aceptar que esto “va pa rato”.
    Lo que me alucina es lo muchísimo que estoy aprendiendo sobre mí misma con todo esto, y los cambios que he ido incorporando en mi vida casi sin darme cuenta (por pura supervivencia, tal vez): He simplificado muchísimo mi vida cuando mi cerebro no daba para más (jaja), y ahora que “está bien”, me he dado cuenta de que no necesito esas cosas o hábitos. Me he dado cuenta de las cosas que realmente me hacen sentir bien, y a decir “no” cuando eso es lo que realmente quiero decir. He aprendido a ser un poco egoísta y a pensar más en mi, en lo que quiero y no tanto en lo que debo. Así que creo que, a pesar de todo lo malo que nos traigan estas experiencias (que es mucho), siempre se puede sacar algo bueno.

    En fin, después del tochaco, vuelvo al principio: ¡felicidades!

    PD: Por cierto, en mi familia también hay dos casos más de ansiedad y depresión, es una de las primeras cosas que me preguntó el médico jejeReplyCancel

    • Gemma - Es que no es fácil ver las señales, ¿eh? Que a mí me pasó más o menos lo mismo la primera vez XDDDD Y yo pensando que no era nada, que se pasaría, hasta que un día me vi sin poder poner un pie en la calle, de golpe y porrazo. Y fue cuando tuve una recaída muy gorda, como tú, además con síntomas y fobias nuevas que no había tenido en mi vida.

      ¡Y de sentirse un fracaso ni hablar! Yo siempre lo he llevado con mucho “orgullo” y cuando alguien pone cara rara por lo de la medicación (porque claro, se piensan que alguien con medicación para esto es que debe comportarse anormalmente o tener cara extraña, jajaja, y te ven “normal” y no se lo creen) les digo que me tengo que medicar como un diabético o alguien con la tensión alta, lo mismo una cosa que otra.

      Te doy la razón en lo de que se aprende mucho de uno mismo con estas enfermedades, en parte hasta doy las gracias, porque llevo 5 años en los que he descubierto todo de mí, lo que quiero, decir no… y a eso no llegará mucha gente :DReplyCancel

  • Raquel - ¡Hola!

    Yo pasé una época muy mala durante 2014. Se me juntaron muchas cosas y todo acabó en 2 meses de cama porque el estrés derivó en una ciática horrible y en mis discos lumbares fastidiados… Pero no he pasado de ahí. No sé cómo te puedes sentir, pero si yo me sentí tan mal que acabé enferma… Así que ánimo con todo. No te conozco, pero creo que eres una mujer muy fuerte.

    Muchos besos.ReplyCancel

    • Gemma - Hola Raquel, primero de todo: muchas gracias.

      Más o menos es justo como tú te llegaste a sentir, pero sin dolor. Es como si en realidad estuvieras muerta (o vacía) por dentro, en el caso de la depresión. Te incapacita completamente porque no eres capaz de sentir nada. Primero tristeza intensa y luego nada. Ni con las cosas que te gustan. El estrés es algo muy poderoso, ya lo ves… incluso nos puede poner enfermos físicamente. Ojalá la gente tuviera verdadera conciencia de esto, creo que cambiaríamos muchas cosas en nuestra vida.

      Un abrazo.ReplyCancel

  • Laia - Hola Gemma!
    Sufrí un trastorno de ansiedad hace tres años, en mi caso motivado por la forma de tomarme la vida y una situación muy estresante de forma prolongada. Des de el primer momento supe que yo iba a ganar pero quería evitar a toda costa la medicación de médicos. Fui a mi tienda natural de confianza y las chicas me ayudaron mucho. Junto con un tratamiento psicológico pautado cada semana, poco a poco iba mejor pero no llegaba a estar bien del todo. Finalmente acudí al homeópata que, desde chiquitita, me ha curado todos los males (Sólo he tomado dalsy o similares en caso de fiebre, cuando me dolía algo sin fiebre, siempre tomé homeopatía). Ese hombre fue mi salvación, en seguida empecé a notar mejora y al cabo de un año ya fui yo quien mandaba en mi cuerpo, por más señales que me mandara mi cerebro. Y hasta ahora cualquier intento de palpitaciones u otros síntomas los he podido controlar gracias a la intervención psicológica, que me dio muchas herramientas para luchar contra ellas y ganar.
    Está claro que cada caso es un mundo y a cada una lo que necesite sin dudarlo. Quién sabe si yo no habría tenido que tomar medicamentos tras una temporada de no mejorar…! Nunca se puede decir de este agua no beberé.
    Lo que sí tengo claro es que el camino siempre, siempre, siempre es adelante!
    Un beso!ReplyCancel

    • Gemma - La terapia psicológica es también importante, a mí en un principio me vino muy bien para adquirir ciertas estrategias respecto a la enfermedad, pero claro, es un mundo igual de complicado (o más) que el de la medicación. Yo pasé por varios tipos de profesionales, y me costó muchísimo dar con la psicóloga adecuada. Desgraciadamente, ni todas sus herramientas pueden ser capaces de controlar una enfermedad que en mi caso tiene su origen en la química de mi cerebro :(ReplyCancel

  • Celia - Hola!
    Ni te imaginas lo que he me sentido identificada leyendo tu historia. A mi la ansiedad me vino de la nada y en forma de mareos, por lo cual me era imposible llevar una vida normal y hasta día de hoy es imposible poder controlarlo por mi misma. Así que comencé con medicación la cual fue mano de santo. Llevo cerca 3 años con las pastillas, aunque desde hace varios meses me tomo media de la dosis más pequeña. El simple hecho de pensar en dejarlo ya me pone intranquila pero me has animado a ir alternándola :) ya veremos que pasa. Un beso enorme y muchas gracias por compartir un cachito de tu historia :DReplyCancel

    • Gemma - Celia, tú no tengas prisa por dejarla. De verdad. Yo simplemente he querido probar para ver cuál es la situación actual de mi cabeza tras varios años, pero tengo clarísimo que no merece la pena pasarlo mal sólo por la idea de no tener que tomar una pastilla. Es muy difícil poder llegar a asumir que la enfermedad y uno mismo son cosas independientes, pero al final, se llega.

      Vamos, sé que al primer indicio de ansiedad o depresión, vuelvo con la medicación, la experiencia ya he dicho cuál es: una vez que empieza de nuevo, que tienes una recaída, no para.

      ¡Prueba a ver qué tal te va con media! Si ya no sigues un control médico ni vas al psicólogo o psiquiatra, puedes preguntar a tu médico. En mi caso ya es por libre, al ser considerado como una enfermedad crónica tengo acceso a los medicamentos si lo necesito, así que no hay presión por probar :)ReplyCancel

  • Montse - ¡Valiente, eres una valiente!ReplyCancel

  • Carolina - Ánimo, ojala encuentres herramientas para controlar la ansiedad….no solo por dejar la medicación, si no porque cuantas mas cosas encuentres que te ayuden a controlar va ser mas facil cuando tengas una situación que encienda las alarmas. Yo quizás lo vea de otra manera…la herramienta mas importante que encontrado para mi es asumir (que no es lo mismo que resignarse) que esta ahí y estará siempre, yo tengo desde niña estres por trauma….no es lo mismo…pero tambien va de la mano de la ansiedad.Hoy en día he llegado a la conclusión que lo unico que me funciona es la confrontación de lo que me provoca ansiedad, no evito absolutamente nada,si veo que paso por estres y me sobrepasa y me desploma, se lo digo a las personas que conviven conmigo y delego para coger vacaciones mentales.Nunca he tomado medicación, pero si lo necesitase aunque se que en un principio me resistiria al final la iba a tomar. A día de hoy me va muy bien ignorar las alarmas, aunque suene frívolo cuando salta la larma me paro, pienso en helados, columpios y el mar, respiro hasta que se calma las palpitaciones y la opresión del pecho me rio para mi misma y pienso…me sobran unos kilitos y ansiedad….creo que debo empezar a comer mejor y dormir bien….me doy media vuelta al lugar o la persona que me provocó la crisis y le explico a mi cabeza que es tonta…no hay nada peligroso ahí y punto. Me lo tomo con filosofía…….cuando me desplomo, pinto, dibujo, leo, y sobretodo lloro hasta que no quede ni un poquito de pena y rabia en mi, como os digo ya me acostumbrado a convivir con ella.ReplyCancel

    • Gemma - Uf, Carolina, es que lo tuyo es algo ligeramente distinto. Entiendo lo que me dices y creo que se puede aplicar también a la depresión y la ansiedad por otros motivos, como es mi caso.

      Tienes toda la razón en que hay que experimentar completamente lo que se siente cuando tienes un ataque de ansiedad y aprender a “dejar que suceda” sin resistirte a los síntomas. Cuando llevas un tiempo con ella, dejas de tenerle miedo. A mí no es algo que me asuste, como sí me pasaba al principio, aunque claro, no es agradable y como cualquier otra enfermedad, prefiero no tener que darle espacio de mi vida.ReplyCancel

  • Carolina - Se me olvidó decir que no he tomado medicación pero en sus momentos recibí tratamiento psicológico.ReplyCancel

  • Rocio - Ánimo, valiente! Ya dije en su día que como no he pasado por algo así, no puedo saber al 100% cómo te sientes, pero me alegro mucho de tu decisión y de que lo estés consiguiendo.ReplyCancel

    • Gemma - ¡Muchas gracias! Vamos pasito a pasito, ha sido un proceso largo, seguramente nunca podré decir que no tengo tal o cual cosa, pero casi :DReplyCancel

  • Sole Silbando - ¿Sabes qué? De todo todo todo, lo que he leído, lo que más me ha gustado leer es que te conoces a la perfección. Me parece un salto de gigante y es tu herramienta más potente para estar bien. Bueno, más que estar bien (porque es imposible estar siempre bien, con o sin tus diagnósticos), para tener una vida asentada en la parte psicológica.
    Eres una súper campeona por contarlo. Muchas personas seguro que se sienten reforzadas con tu historia y otras como yo, os entendemos mejor.
    Gracias por tu generosidad!!ReplyCancel

    • Gemma - Ay, Amaia, si esto sirve para que una sola persona se anime a pedir ayuda, o para que alguien deje de verse estigmatizado por esto, a mí me sirve. Al final es como yo digo, no sé si estamos peor los “locos” o los “cuerdos”, porque creo que muchas personas tienen algún problema de este tipo y no saben cómo manejarlo para ponerle remedio, y creen que simplemente son así, que es su personalidad (esto lo he visto mucho con la depresión).

      Un besote.ReplyCancel

  • hache - Curiosamente hace poco que estoy pasando una época en la que me siento triste, desmotivada, y no te lo vas a creer… pero me acorde de ti, de lo valiente que siempre demuestras ser y me estoy planteando pedir ayuda (cosa que antes jamás me había planteado).

    LO dicho, eres una crack!!ReplyCancel

    • Gemma - En serio, no lo pienses: acude a tu médico. Dile lo que piensas que te ocurre (por mi experiencia, si lo piensas, si crees que puedes estar pasando por un episodio depresivo, es por algo). Lo mismo es sólo un susto o algo puntual, pero no lo dejes correr. Que no se para, sigue y sigue hasta que te deja incapaz de seguir haciendo vida normal. Fuerza y si necesitas algo, escribe.ReplyCancel

Coloreando Chicas De Papel de Verónica Maraver

¡Qué ilusión me hace cuando me piden que participe en proyectos bonitos! Y especialmente si has seguido de cerca ese proyecto, como es el caso con Chicas De Papel de Verónica Maraver. Soy muy fan de todo lo que hace Verónica, ya os he hablado en otras ocasiones de su trabajo y sabéis de sobra lo muchísimo que me gusta el buen hacer de esta chica.

Hace un tiempo Verónica me invitó a colaborar en algo muy especial: colorear una de las láminas de Chicas De Papel junto a otras bloggers y crafters. ¿Cómo iba yo a decir que no? Ni me lo pensé, y eso que mis dotes para colorear no son espectaculares, jajaja.

Coloreando Chicas De Papel de Verónica Maraver

La misión era clara y fácil, por lo menos a primera vista: una vez recibido el libro que viajará por toda España, elegiría una de las láminas para colorear. También añadiría algo de color a una lámina que se pintará en conjunto entre todas (me encanta la mezcla de estilos).

Lo que no me esperaba era recibir tal paquetito, en mi caso, venía desde Mallorca. Verónica ha preparado todo para que cada una de las participantes se sienta especial por formar parte de este proyecto, con una carta muy personal, que yo voy a guardar con todo el cariño del mundo :)

Y al abrir el sobre, una frase muy sugerente que podría resumir toda esta aventura:

Coloreando Chicas De Papel de Verónica Maraver

Desde que llegó a casa he estado buscando el momento apropiado para ponerme con mi lámina y empezar a colorear. Porque yo por lo menos no puedo ponerme a lo loco. Las últimas semanas han sido movidas por aquí, cosa que prefería no reflejar en mi lámina, la verdad. Que una cosa es que colorear sea terapéutico y otra plasmar toda mi confusión mental en el papel.

Como siempre, lo que más me costó fue decidir qué lámina sería la elegida, entre tanta belleza…

Coloreando Chicas De Papel de Verónica MaraverColoreando Chicas De Papel de Verónica Maraver

Miré y remiré, varios días, con distintos estados de ánimo. Todas las láminas son preciosas, pero hay algunas que me gustan especialmente, como habéis visto en las fotos de arriba. Dudaba entre escoger una de las Chicas de Papel, o una de las láminas más abstractas. Pero al final me quedé con la que tenía en mente desde un principio, la de una Chica de Papel que siempre con la que siempre he encontrado parecido. ¿Será imaginación mía? ¿Será por el corte de pelo? ¿Por lo que está soñando con los ojos cerrados? Intenté resistirme porque me parecía demasiado obvio elegir esta lámina, pero finalmente me rendí y será mi participación en este proyecto.

Coloreando Chicas De Papel de Verónica Maraver

Y para colorearla escogí los materiales con los que me siento más cómoda: lápices de colores acuarelables y acuarela. No os voy a enseñar el resultado todavía, porque le falta un poquito para estar terminada, pero estad atentas a mi Instagram. Seguro que ahora mismo os la estáis imaginando con el pelo morado :P

¡Tengo tantas ganas de que este libro pase por otras manos que le impriman su personalidad! Espero que Verónica suba fotos cuando esté terminado, porque tengo mucha curiosidad. En la foto siguiente podéis ver un detalle de una de las láminas que ya ha coloreado otra de las participantes, encanta que cada una le vaya a dar su toque.

Coloreando Chicas De Papel de Verónica Maraver

Por supuesto, no será la última vez que escucharéis hablar de este proyecto, pienso estar muy pendiente para enseñároslo en cuanto haya pasado por las manos de todas las demás. Y quiero aprovechar para contaros que Verónica tiene nueva colección: Sempiternas, de la cual estoy enamorada, como no podía ser de otra forma. Se trata de ilustraciones y piezas de joyería combinadas con flores preservadas, increíble. Además, dentro de poco publicará su segundo libro para colorear, seguro que tan bonito como Chicas De Papel.

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  • Ruth - Qué bonitas las laminas! Yo también tengo un libro para colorear, pero el pobre está muerto de risa…Con trabajo y exámenes imposible hacer mucho más :( Tengo una pregunta de novata total: ¿que son los lápices de colores acuarelables? XD
    Ya nos enseñarás como ha quedado tu otra tú!ReplyCancel

    • Gemma - ¡Hola Ruth! Pues son unos lápices de colores normales, pero que después de pintar con ellos puedes convertirlos en acuarela. Pintas en el color que quieres y mojando lo que has coloreado con pincel y agua, se transforman en acuarelas. Son más fáciles de controlar que la pintura en acuarela, porque como primero pintas normal… Pero también se utilizan sin hacer el efecto acuarelable, así que es como tener lápices de colores y acuarelas, en un producto. Yo los tengo desde hace muchos años y son muy prácticos :)ReplyCancel

      • Ruth - Sin palabras me quedo! Cuando acabe exámenes me compraré unos y a ver con qué enredo y practico! Gracias!!! :)ReplyCancel

        • Gemma - Jejeje, molan mucho porque los puedes utilizar para varias cosas y aunque no son como unas acuarelas de verdad, es una buena toma de contacto con ellas :DReplyCancel

  • Ruth - Sin palabras me quedo! Cuando acabe exámenes me compraré unos y a ver con qué enredo y practico! Gracias!!! :)ReplyCancel