Cómo manejar los comentarios y críticas negativas en tu blog

Cómo manejar los comentarios negativos, las críticas y los trolls en tu blog

Este es uno de los aspectos más “sucios” y oscuros del mundo bloguero. Hacía tiempo que tenía pendiente en mi lista de temas escribir sobre los malos comentarios, las críticas negativas y los trolls, pero es algo sobre lo que ni siquiera se debería tener que escribir. En esta entrada me voy a centrar en los comentarios negativos y críticas a nivel personal, es decir, todos aquellos que no tienen que ver con críticas a una empresa o a tu trabajo, si no a una persona (aunque a veces es difícil discernir).

¿Te acuerdas de tu época de colegio? ¿De ese compañero o compañera que le hacía la vida imposible a los demás? O incluso a ti. Pues los trolls son la versión moderna de esos personajes, pero en internet. Las redes nos han traído muchas cosas buenas, pero también algunas no tan buenas. Seguro que has oído miles de veces lo de “no alimentes al troll”, en referencia a que cuando aparece una de estas personas en nuestro radio de acción lo mejor es no hacer caso, no echar más leña al fuego, etc. Pero yo no estoy del todo de acuerdo. Dicen también que si alguien te odia es porque lo estás haciendo bien. Tampoco estoy de acuerdo, aunque matizaré más adelante.

Cuando escribes un blog, normalmente cuando llevas algo de tiempo y tienes unos lectores más o menos consolidados, aparece algún comentario negativo. Puede que creas que ese momento no va a llegar, porque no te ha pasado todavía, pero hay que estar preparada, porque si no, te puede ocurrir como a mí. No recuerdo cuál fue la primera crítica destructiva que me hicieron (debe ser que no fue tan importante como creí en ese momento, o lo recordaría) pero sí recuerdo cómo me sentí. Me dieron ganas de cerrar todo y desaparecer. De seguir haciendo mi vida sin tener que exponerme en absoluto ante personas que no me conocen. Lloré. Hablé con varios amigos sobre el tema y por suerte me quitaron esa idea de desaparecer de la cabeza. Lo peor de todo es que sembró una semilla de inseguridad en mí. Alguien que no te ha visto nunca, que no te conoce, y ya ves, puede tener todo ese poder sobre tu persona.

Desde ese momento hasta ahora ha llovido mucho. Cuando me hacen alguna crítica personal infundada, no me siento tan mal. No negaré que sigue doliendo, pero al final te haces inmune. Por supuesto, todo esto ha sido a base de exponerme a unos cuantos comentarios negativos y a algún que otro troll. Mi opinión sobre este tema es simple: tu blog, tus redes sociales, son como tu casa. Que invites a los demás a venir de visita no significa que tengan permiso para faltarte al respeto. ¿Dejarías entrar en tu casa a alguien que te dice que tu sofá es horrible y que odia cómo cocinas? Pues aquí lo mismo. Tu casa (tu blog), tus reglas.

La libertad del anonimato

Es la realidad. Muchos de los comentarios críticos son propiciados por lo fácil y anónimo que es hacerlos. Es una de las cosas negativas de internet: es rápido y no tiene consecuencias.

La mayoría de las personas que dejan estos comentarios no tendrían valor de decirte las mismas cosas en la vida real, aunque dejen su nombre y no un alias, saben que las posibilidades de que lleguéis a coincidir por la calle son prácticamente nulas. Eso les hace sentir protegidos. De nuevo, ¿tú le dirías a un desconocido por la calle que te parece feo o que combina mal la ropa? Si lo hicieras, automáticamente serías calificado de grosero, tuvieras razón o no.

La delgada línea entre dar tu opinión y criticar negativamente

No estoy en contra de que la gente exprese su opinión, pero si no tienes nada bueno que decir es mucho mejor no decir nada. ¿No te gusta lo que lees? Pues es tan fácil como cerrar el navegador y dedicarte a algo más provechoso. Por desgracia hay quién no lo entiende así, y tienes que pensar en ellos como personas que están descontentas consigo mismas, porque de lo contrario no estarían perdiendo el tiempo contigo, que se supone que no les caes bien.

¿Y cómo diferenciar entre una opinión fuerte y una crítica personal? Lee atentamente el comentario, email, lo que sea. Piensa si hay algo de verdad en él (porque todos cometemos errores), pero piensa sobre todo si hay algo ofensivo en él. Busca referencias hacia tu persona. Hasta las mejores ideas se pueden ver estropeadas por la forma de expresarlas. Si detectas algo de lo anterior, pon ese comentario en cuarentena ya mismo.

Y recuerda siempre: lo que una persona diga de ti, dice más de ella que de ti. No lo olvides.

Cómo actuar a continuación

Siento decirlo, pero si a primera vista un comentario te ha parecido ofensivo o de un troll, seguramente estés en lo cierto. Nuestro cerebro distingue bastante bien entre críticas constructivas y dañinas. Tenemos una especie de alarma, haz caso a tu instinto.

1. Por lo que hemos estado hablando antes de tu blog-tu casa-tus normas, si el comentario es ofensivo, procede a borrarlo. Así, tal cual. Y no te sientas culpable. Si lo dejas como si nada, estás permitiendo que suceda y por tanto dando a entender que este tipo de comportamientos online son tolerables. Y no debería ser así (recuerda, ¿le dirías lo mismo a un desconocido en la calle?).

2. Abstente de responder. Es duro, yo sigo intentándolo a veces, no voy a mentir. Pero no sirve para nada, nunca. Cualquier intento de disculpa o negociación es inútil. Esa persona no tiene ningún interés en llegar a un acuerdo, por así decirlo. ¿Merece la pena malgastar tu tiempo en un asunto así? No le des el protagonismo que quiere.

3. No te quedes atascada. Después de que suceda, lo peor que puedes hacer es darle vueltas al asunto. Te sentirás mal y pensarás que es mejor dedicarte a otra cosa, creerás que lo que haces no vale nada… pero hacer eso sería darles la razón.

Es útil tener una carpeta con emails y comentarios positivos de los lectores, y leer algunos cuando tienes un día malo. También recomiendo contárselo a tus amigos o a alguien de confianza. En mi caso, siempre lo hablo con la misma persona y llego a conclusiones muy positivas para mí. Entre dos las cosas se ven de otra manera y al final te da la risa. Escoge a alguien que te conozca bien, te ayudará mucho :)


Por suerte no tendrás que enfrentarte a esto a menudo, son situaciones muy puntuales. Lo que no quita que sea desagradable. Es un tema del que no se suele hablar, pero creo que es muy necesario hacerlo para que no quede impune, para que dejemos de creer que no pasa nada porque sólo ocurre en internet.

¿Alguna experiencia con trolls y comentarios ofensivos/negativos en vuestro blog? ¿Cómo habéis reaccionado ante ellos?

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  • Julia - A mi me paso con mi primer blog y la verdad es que escuece a mi que era una aficionada y estaba empezando me dolió . Pero elimine dicho comentario y seguí trabajando para hacerlo mejor. Me sirvió como superación. Hoy tengo un blog mucho más elaborado y me siento bien con lo que hago.
    Muchísimas gracias por esta entrada y tomo nota de todo son muy buenos consejos. Gracias.ResponderCancelar

    • Gemma - Pues sí, duele, no debería pasar nunca. Me alegra mucho que te haya servido para continuar más en serio todavía :DResponderCancelar

  • Maria - Me ha encantado el artículo Gemma, muchas gracias! Yo también creo que, siempre que sea destructivo, lo mejor es como has dicho, borrar e ignorar.ResponderCancelar

    • Gemma - Es que alguien que de verdad te quiere ayudar con una crítica te lo hace saber en privado y nunca jamás tirará por el tema personal, es así.ResponderCancelar

  • Sylvia - Yo he tenido algunos últimamente. Al principio intentaba explicar la situación, pero es cierto, no atienden a razones. Sólo quieren soltar su m*erda y que tú la leas. Casualidad que suele pasar cuando ya tienes cierta, digamos, “repercusión”. Si no eres nadie no les molestas. Si empiezas a destacar, te conviertes en blanco de trolls. Creo que en total he recibido 3 comentarios en el blog de ese tipo. Los he borrado, pero vamos, más por ellas que por mí, porque no creo que quieran que la gente piense que son así de bordes y a veces ruines. Yo tengo muy claro quién soy y el valor de mi trabajo. Y a quien no le guste, no tiene por qué quedarse a leer.ResponderCancelar

    • Gemma - Jajajaja, no me extraña que los hayas tenido (no porque te lo merezcas, es que ya sabes, el éxito). Cuanto más intentas razonar con ellos, más se lía la cosa, no llega buen puerto ni de broma. Además, es que tampoco les sirve que digas “perdón” o “lo siento”, porque lo que buscan es bronca.

      Con lo fácil que es dejar de leer lo que no te gusta…ResponderCancelar

  • Nika Vintage - Pues hace poco en mi perfil de Facebook, publiqué el paso a paso en dos post de una restauración de un mueble de imprenta, te podrás imaginar que tras los dos posts había un currazo tremendo. Bueno pues una buena señora con toda su cara, suelta la perla que ese mueble lo había restaurado otra persona, aluciné,le mandé un mensaje privado muy educado y la bloquee, no borré el comentario, es que era una tontería tan evidente, que era hasta gracioso!
    No tenemos que hacer mucho caso, es gente aburrida que quiere tocar las narices y cuanto menos caso les hacemos mejor
    Muchos besos!ResponderCancelar

    • Gemma - ¡Qué dices, Nika! ¿En serio? No me lo puedo creer, jajaja. A mí en ocasiones también me han dejado muy loca con las cosas que me dicen, me sigue pareciendo rarísimo que alguien se tome tantas molestias en canalizar su odio hacia personas que no conoce en realidad, es todo muy absurdo.ResponderCancelar

  • Sonia - Como siempre, tus entradas en el blog son superinteresantes y ya me defino como waseladicta. Yo no tengo blog ni tampoco soy de participar escribiendo en sitios, soy lectora en la sombra, pero muchas veces alucino leyendo comentarios y opiniones que no reconocen todo el trabajazo que hay detrás de tener un blog o cualquier iniciativa blogueriana. Gracias por esta entrada!ResponderCancelar

    • Gemma - ¡Muchas gracias Sonia! :DDDD

      Hace tiempo una persona que era amiga mía me dijo que teníamos que aguantar y tragar con ese tipo de comentarios porque según ella era consecuencia directa por exponernos. Y no estoy de acuerdo para nada. También salgo todos los días a la calle, exponiéndome, porque no soy invisible, y no por ello nadie tiene derecho a decirme nada que me haga sentir incómoda.ResponderCancelar

  • Carolina - Me siguen pareciendo alucinantes los comportamientos así, pero así es; incluso yo me he topado con algún troll no-virtual en el camino. Y lo que he aprendido suscribe totalmente tus palabras: es gente descontenta consigo misma y lo que dicen de los demás es una radiografía de sí mismos.
    Solo espero que no tengas que toparte con más en el camino.
    Un besin! :)ResponderCancelar

    • Gemma - A mí me recuerda mucho al colegio/instituto. Puede que a lo mejor por eso sea algo más sensible con el tema. En mi época del insti sufrí acoso por parte de una compañera y hubo un momento en el que los profesores me tenían que llevar a casa y todo. No sé, para mí esto es lo mismo o parecido, ¡y ojalá no existiera este problema!

      Un besote.ResponderCancelar

  • Raquel - Yo tuve que abrir un blog como parte de un trabajo de la universidad. Con todo mi cariño se lo dediqué a las personas con necesidades educativas. Los comentarios que tenía eran mayormente de compaleros de universidad, pero un día apareció una persona preguntándome que si tenía algún tipo de formación para ir dando lecciones sobre lo que estaba escribiendo (soy maestra de infantil y en ese momento estaba haciendo pedagogía). Empezó a desacreditar todo lo que decía. En su momento me dolió. Se lo comenté a los profesores por si había algo que estuviera mal o si me había aventurado demasiado. Me pusieron un 10, y me animaron a que siguiera publicando aunque ya se hubiera terminado el trabajo. Yo lo dejé… Ahora pienso diferente jaja creo que lo de borrar los comentarios es buena idea, no aportan nada.ResponderCancelar

    • Gemma - Mira, me dejas alucinando. Es que la gente es la leche… eso demuestra que los que dejan esos comentarios en realidad no tienen ni puñetera idea de nada.ResponderCancelar

  • Maria - Hola! No tengo blog ni demasaidas redes sociales, pero me parece muy interesante el post, y muy acertado. Suelo leer tu blog y me gusta, a quien no, que no lo haga, como tú bien dices, jajajaResponderCancelar

  • montse llamas - Pues yo aprovecho la ocasión y el tema para comentarte por primera vez, con mi nombre y apellido, para decirte lo que me gusta todo lo que escribes.

    En estos momentos en que parece que los blogs están en un momento de leve recesión, me ha encantado encontrarte y leer tu punto de vista sobre los temas que tratas. Ah, y me has aficionado al Bullet Journal! :)ResponderCancelar

    • Gemma - Jajajaja, llevo ya tanto escuchando lo de la muerte de los blogs… al final será como todo, habrá quienes de verdad gusten y por eso puedan seguir como hasta ahora, el problema es que últimamente todo el mundo tiene un blog (que yo lo veo muy bien, porque así podemos aprender muchas cosas y ver muchos puntos de vista distintos), y sólo algunos se lo toman en serio ;)

      ¡Y me alegro por lo del bullet journal, es lo mejor del mundo! ¡Un beso!ResponderCancelar

  • Alhana - Unos consejos geniales. Espero que muchas los pongan en práctica porque es liberador. Yo soy de las que borro los comentarios sin miramientos, tal y como dices: mi casa, mis normas. ¡Sin complejos! ;)ResponderCancelar

    • Gemma - Es que no sé en qué momento se nos “enseñó” que borrar algo ofensivo está mal, ¿verdad? ¡Que no vale todo!ResponderCancelar

  • tamknitting - Me ha encantado el post. No lo podría haber expresado mejor. Tienes toda la razón con “mi Blog,mi casa, mis normas ” . Hace tiempo tuve algún comentario en tono desafortunado por llamarlo de alguna manera y desde que dejè de permitir comentarios anónimos no he tenido ningún comentario de ese tipo. Es muy fácil,como dices, hablar desde el anonimato. Y estoy totalmente de acuerdo en que en el fondo traduce un problema de la persona que lo escribe. Gracias por el post.ResponderCancelar

    • Gemma - Primero de todo: me ha encantado la historia de la aguja de crochet de tu familia, ¡qué bonita historia!

      Ay, el anonimato, cuántos dolores de cabeza nos habrá dado, jajaja. Si es que… hay que ser un poco más valiente en la vida y tener la capacidad de asumir las consecuencias de las cosas que decimos.

      Me alegra que ya no hayas vuelto a tener ese problema con los anónimos en tu blog, a seguir haciendo cosas creativas, que eso sí es productivo y no lo de dejar comentarios.ResponderCancelar

  • Myriam - Yo llevo muy poquito con el blog y por suerte no me he topado aún con ninguna crítica destructiva. Y, siendo sincera, jamás entenderé a la gente que las hace: cuando a mí no me gusta un blog, lo cierro directamente. Que a mí no me guste no quiere decir que sea malo, habrá gente a la que le parezca maravilloso. Además, si te parece que a un blog le falla algo, siempre vas a conseguir mucho más mencionándolo de forma educada que criticando a bocajarro.
    Hace un tiempo leía y comentaba regularmente historias originales en una web y pasaba lo mismo, había críticas totalmente destructivas…Si esa gente en lugar de reírse y destruir moralmente a una persona por los errores que su trabajo pueda contener utilizara el mismo tiempo en señalarle cómo podría mejorar, el mundo iría mucho mejor. Pero hay gente que parece necesitar destruir el trabajo de otros para sentirse bien consigo mismos…así que, como muy bien has señalado, es mejor no hacer ni caso.ResponderCancelar

    • Gemma - Espero que no tengas la mala suerte de encontrarte con algún troll en tu blog, porque dicho así parece una tontada, pero te juro que el día en que te ocurre, cambia todo. Es como hacerte mayor de repente :(

      Yo siempre lo digo: las opiniones son como los culos, todo el mundo tiene una y cree que la suya es la mejor.

      Muchas gracias por tu comentario.ResponderCancelar

  • Rous - Recuerdo que eso me pasó en mi primer blog y teóricamente me encendí, le contesté de la misma forma en la que esa persona había escrito y estuve molesta por algún tiempito, pero me dí cuenta que no valía la pena porque en primera era una persona que no mostraba la cara (era anónimo) y en segunda no iba a haber contestación de mi respuesta, así que decidí seguir adelante y si llegaba otro mensaje negativo lo borraba.

    Ahora en mi blog actual tengo la moderación de comentarios y en mi correo puse un filtro para que no me muestre ese tipo de mensajes (además de que estaban dejando mucho spam de páginas pornos en el blog o_O)así que si he recibido algún mensaje negativo ni me he dado cuenta, no les daré el gusto de invertir tiempo de mi vida leyendo su basura.

    Muchas gracias por tus consejos, me encanta tu blog lleno de cosas bonitas :)

    ¡Saludos desde México!ResponderCancelar