¿Cómo lidiar con la pérdida?

¿Cómo lidiar con la pérdida?

Cuando quiero escribir algo que considero muy personal siempre me pasa igual. Empieza como una idea, un pensamiento vago… y se va intensificando, haciéndose más y más grande hasta que no me deja dormir. Al final tengo que contarlo porque parece la única forma de quedarme en paz conmigo misma. ¿Os pasa?

Soy una persona bastante realista y práctica. Digamos que no me cuesta mucho pasar página y dejar cosas (y personas) atrás. Cuando veo que algo no va conmigo, lo archivo y lo cierro. Así evito cargar con demasiado bagaje emocional. Seguro que ahora mismo pensáis que soy muy fría, pero os aseguro que nada más lejos de la realidad :)

El caso es que me he dado cuenta de que hay algo que me resulta especialmente difícil de superar. Hasta hace poco ni había reparado en ello, pero al repetirse cierta situación, me ha llamado la atención ver cómo mis pensamientos se parecían sospechosamente a los que tuve en un momento similar. Y eso me ha hecho verlo: no sé aceptar la pérdida.

Esto no me ocurre en todos los casos, es sólo cuando sucede algo que no comprendo. Parece que no entender muy bien lo que pasa cuando pierdo algo o a alguien, me resulta traumático. Empiezo a darle vueltas a la situación, intentando entender cómo ha pasado… pero claro, si no tengo datos suficientes, me quedo ahí atascada. Y eso me impide continuar. A lo mejor no estáis entendiendo nada, pero de verdad que no sé explicarlo mejor. Por ejemplo, si alguien está enfermo y fallece, soy capaz de asumirlo (previo duelo, como todo el mundo) porque he visto el proceso de la enfermedad, etc. Pero si de repente muriera alguien de forma inesperada, si Romeo o Vader tuvieran una muerte traumática, uf, no sería capaz de aceptarlo. Tardaría años. Y no exagero, lo digo por experiencia. Hace años estuve con un chico con el que las cosas terminaron de una forma muy rara, que yo no llegué a entender. Como no nos hablábamos, tampoco le podía preguntar nada, así que estuve casi un año y medio “traumatizada”. Ni tan siquiera seguía enamorada de él, pero el no entender lo que había pasado me hacía incluso tener pesadillas.

¿Cómo se puede asumir la pérdida si no se entiende? ¿Cómo lo hace la gente? Porque de verdad que no puedo. Y aunque no marca toda mi vida ni mi día a día, si es verdad que cuando me veo en esas situaciones lo paso muy mal. No sé cómo mejorarlo/cambiarlo para que no me duela tanto. Por más que soy capaz de aceptar casi todo lo que ocurre, esto se me resiste.

Por cierto, un muy buen libro (y gratuito) sobre aceptación que siempre recomiendo es éste.

  • Yoss - Hola Gemma!supongo que es un proceso que la mayoría de las personas vivimos después de determinadas situaciones, especialmente cuando nos hieren directamente.

    Yo siento algo similar, pero a diferencia es que veo un evento sucedido, y pienso en la impotencia de no haber hecho algo mas. . . por ejemplo, si alguien, algo, etc… hubiera… odio esa idea rondando cuando veo algún evento o accidente.. No es tanto justificación, es mas, quizás explicándome a mi misma la importancia de hacer lo mejor que pueda en cada situación que enfrente.

    Me alegra leerte y estar por aquí otra vez, un abrazo grande!ResponderCancelar

    • Gemma - ¡Mi niña! El “y si…” también me persigue muchas veces. Es una mezcla de no saber, de preguntarme qué habría podido hacer. Supongo que debo trabajar más en la aceptación :)

      ¿Has vuelto al blog? ¡Voy a ver!ResponderCancelar

  • Isa - Hola guapa! Es interesante lo que planteas… a mí también me ha pasado, sobre todo en el terreno “amistad”, cuando las cosas acaban mal pero no sabes exactamente en qué momento comenzaron a torcerse. O quizá lo sabes pero no lo quisiste ver… He sufrido mucho por este tema, quizá antes daba demasiado, y en el momento que no podía dar más la demanda por la otra parte seguía siendo demasiado. En ese aspecto he aprendido pero bien, y también he llorado lo indecible precisamente por no entender. Cuando ha sido así, y no he podido aclararlo con la persona, he escrito una carta de despedida en un papel para liberarme.

    En cuanto al tema de muerte repentina de seres queridos… Al habla una chica que perdió a su padre con 17 años, así de repente, en un accidente. Si, algo que no te esperas, que nunca piensas que te va a pasar a tí. Pues pasa. Y el camino es muy complicado, muy duro. No es solo entender, es gestionar todo aquello que tenías por decir, el no poder despedirte, el enterrar todos los planes que tenías junto a esa persona. Muy complicado, de verdad; pero se saca la fuerza de donde sea, y se tira para adelante. Hay dos caminos, o quedarse estancado o tratar de aprovechar la vida al máximo, precisamente porque sabes que para todos, por igual, ¡esto se puede acabar en cualquier momento! :)ResponderCancelar

    • Gemma - Creo que mi problema es que no soy capaz de gestionar toda esa bola que se forma cuando algo que aprecias o quieres desaparece de golpe. Tu idea de escribir una carta de despedida me parece buenísima, seguramente me ayudaría a interiorizar algunas cosas. ¿Qué haces luego con la carta? ¿La guardas o te deshaces de ella?ResponderCancelar

      • Isa - La verdad es que una vez escrita lo que mas me libera es deshacerme de ella. Quemarla y lanzarla al viento o mezclar las cenizas con tierra y sembrar alguna flor suena místico, pero para mi es la forma de darle un buen final al tema. Espero que te sirva!!!ResponderCancelar

  • Melma - Ais Gemma, no sabes cómo te entiendo.
    Yo soy en gran parte una persona muy racional, lógica y matemática, y cuando las situaciones escapan a mi entendimiento el runrun me persigue a todas horas. A mí y a todo el que tenga al lado jajaja A veces soy muy pesada…
    Necesito saber cómo y porqué, analizarlo a fondo, anotar las variables, sopesar las opciones de reacción e identificar los distintos resultados para que cuando llegue ese momento de verlo venir pueda extrapolar y anticiparme… Lo he dicho, soy muy matemática ^^U
    Me gusta arriesgarme lo justo, perder el mínimo tiempo posible preocupándome y los errores justos.
    Aunque claro, luego va mi pequeña parte irracional, emocional y loca de la vida y lo desbarajusta todo y no todos los cálculos me salen tan bien.

    Pero esto quizás no me pasa tanto con el tema de perder a alguien o algo porque hace mucho que acepte que nada es para siempre y que el día menos pensado te puede caer una maceta en la cabeza y ale!
    Aunque la verdad es que lo que más me ha ayudado a aceptar las pérdidas es pensar que “todo está escrito”, que todos y todo tenemos nuestro día y que de nosotros sólo depende el vivir “el durante”… Eso le quita mucho peso a las situaciones y sobretodo elimina los porqués.
    Todo ocurre por un motivo, para aprender de ello, para hacernos más fuertes, para hacernos más flexibles y para que aprendamos a relativizar. Pero el porqué ocurren y cómo teníamos que haberlo evitado es algo que no está bajo nuestro control.
    Lo que hay que preguntarse siempre es ¿Para qué? y mirar hacia delante ;)

    Besitos linda!ResponderCancelar

    • Gemma - Jajajaja, me hace gracia saber que no soy la única a la que el run run la persigue cuando no entiende algo XD En serio, es que es muy difícil explicárselo a quien no le ocurre, yo tengo amigos que no pueden comprender cómo hay cosas que me cuesta tanto asumir cuando en apariencia son bien sencillas. Sé que la mayoría de cosas pasan simplemente porque sí, pero con las relaciones personales… ahí ya no soy tan racional. Y encima es que me choca poder tener una parte tan práctica y minimalista mezclada con otra tan “pocha”.ResponderCancelar

  • Sole Silbando - Me encanta cuando haces post así. Me parece de una valentía genial.
    Yo creo que más que preguntarte cómo, deberías preguntarte por qué. Por qué tienes la necesidad de entender tanto? Por qué te enganchas a esa sensación de pérdida? Qué es lo que te ata?
    A mi me pasa algo muy parecido, no es exactamente igual (como nunca suele ser) pero se le acerca. He tenido que dejar atrás a personas por mi propio bienestar y a pesar de saber que era lo correcto, me costaba años también aceptarlo. Hasta que un día, en terapia claro, entendí que era fiel reflejo de lo que me habían inculcado en casa. En mi familia existe esa necesidad de ser una piña, si alguien se aleja es negativo, hay que solucionarlo, porque TENEMOS QUE SER una piña. Una necesidad imperiosa. Por eso, yo no podía dejar ir a nadie.
    En fin, este es mi caso, pero te lo cuento porque tal vez, te ayude a reflexionar sobre algo parecido que puedas tener grabado a fuego. Alguna creencia que tal vez deberías revisar, porque tal vez, tampoco es tan correcta y necesita ser modificada.
    Uf, qué intensa me he puesto jajajajaja… Por suerte, te has dado cuenta. Hay quien vive una vida de inconsciencia y sufrimiento, eres una afortunada por saber qué es eso que quieres cambiar ;)ResponderCancelar

    • Gemma - ¡Sí! Cuando tengo que dejar atrás a alguien, se me hace muy cuesta arriba (aunque sea mi decisión y sepa que es bueno). Voy a reflexionar a ver qué saco en claro, pero si me pongo a pensar en mi vida y lo que se me ha inculcado, mi caso es completamente contrario al tuyo, digamos que de piña tenemos poco o nada… Pero también podría ser por eso que ahora de adulta me cueste tanto dejar ir y busque un por qué o una forma de racionalizarlo. Mmmmm.ResponderCancelar

  • debocados - Te has explicado perfectamente, o por lo menos yo te he entendido a la primera y mientras te leía me venia una vivencia a la mente. Yo también salí con un chico durante un tiempo y finalmente me dejó. Decía que me seguía queriendo mucho, pero como “a lo mejor” se iba a vivir fuera (estamos hablando de la extensísima distancia Segovia-Madrid) pues que prefería dejarlo porque no iba a llevar bien una relación a distancia.

    No-lo-podía-entender. Me quieres mucho, pero me dejas porque (a lo mejor) te vas a vivir a 45min de distancia???!!! Yo tonta no soy, y sé que esa no fué la razón, obviamente… pero durante mucho tiempo ese chico me seguía escribiendo (de hecho seguimos teniendo relación) y cuando nos veíamos por la calle me recordaba cosas y me decia lo guapa que estaba. Estuve mucho tiempo sin entender nada de nada.

    Yo lo quería y me costaba horrores asumir que ya no estaba conmigo a pesar de que seguía sintiendo algo por mi. Bueno, son cosas que pasan y que finalmente el tiempo va aplacando. Sigo sin saber que demonios pasó y porqué me dejó de esa menara, y lo que me hacía sufrir era no poder entenderlo. No llegar a comprender su decisión. Hubiera preferido que me dijera que ya no sentía nada por mi, eso hubiera sabido manejarlo a pesar del dolor.ResponderCancelar

    • Gemma - Estoy con los ojos como platos, Rebeca. Más o menos lo que me ocurrió a mi con ese chico fue lo mismo. No se iba a mudar, sus “motivos” fueron otros, pero la forma de actuar, IGUALITA. Es que no lo podía comprender. Y mi cabeza necesitaba entenderlo para poder asumirlo y continuar. A día de hoy lo tengo superado, pero si me preguntas, sigo sin entenderlo, jajaja. Estuve casi dos años sin volver a salir con nadie, no porque fuera el amor de mi vida ni nada, simplemente no podía comprenderlo (me siento como una loca diciendo esto).

      El problema es que cosas así pueden pasar en muchos ámbitos de la vida y varias veces, por eso tardar tanto en asumirlo no está nada bien :/ResponderCancelar

  • Patito Guerrillero - A veces encontramos pedruscos en nuestra vida que ni entendemos cómo, cuándo y por qué han llegado a “obstaculizar” nuestro camino.
    Es más, es cuando preguntamos siempre a los científicos ¿qué propósito tiene la gripe (a parte de fastidiarnos)? ¿por qué existe el cáncer? ¿para qué existimos? ¿a dónde vamos al morir? ¿y qué hay después de ahí? Preguntas sin respuesta (…todavía).
    Creo que es tal nuestras ganas de entender y el inconformismo de la situación que nos bloqueamos ante esa “pérdida” como tú la llamas. Yo lo llamo “traición a los sentimientos”. Cuando son personas (rupturas de pareja, amistades) éstas te tratan con mentiras o juegan contigo, mientras que cuando son situaciones (enfermedades fulminantes, accidentes) éstas ocurren en un visto y no visto, como una puñalada que no te permite defender ni actuar para poder cambiar algo.
    De igual modo, opino que toda persona pasa por situaciones similares (algunas más fuertes que otras, pero todas lo pasamos), y supongo que nuestra actitud depende de cómo hayamos “aprendido a actuar” antes y si queremos seguir actuando igual, o bien cambiar. Yo intento estar en este último punto, pero he de admitir que desde hace unos años siempre es el mes de septiembre y la época de navidad donde más cuesta arriba se me hace. Pensándolo ahora, quizás sean las dos grandes representaciones donde más cambios hay…
    Ante el pedrusco que nombré antes, ¿qué harías? ¿la rodeas y sigues? ¿o bien te plantas y te esfuerzas en apartarlo? ¿existe quizás otra solución y aún no lo vemos? Recuerda: es tu camino y tú decides cómo transitar en él.ResponderCancelar

    • Gemma - ¡Muchas gracias por tomarte tu tiempo para escribir este comentario! No podrías haber explicado mejor lo que yo trataba de decir en el post :)

      Ahora mismo no sé cuál es mi solución, pero sí que trabajo en ello, así que creo que estoy en el buen camino o por lo menos intentándolo. Yo de verdad pienso que se puede aprender a gestionar las emociones de forma que sean algo constructivo y que nos ayuden a avanzar en la vida, ¡no me rindo!ResponderCancelar

  • Daniela - Hola Gemma,gracias por compartir en este post, lo difícil que se nos hace asumir una pérdida… estoy en un proceso similar , pero por ahora viviéndolo día a dia ,creo que inteletualizas mucho el proceso y lo creo porque hasta hace un tiempo lo hacía,y confunde más, a mi manera de ver y de vivir no es tan necesario entender todas las cosas,solo aceptarla.
    Muchas veces son las trampas que te pone tu mente, que te pide entender ,comprender, quiere razones, motivos, etc. Si tomas en cuenta la impermanencia de la vida tu corazón solo fluirá , aceptará y viviras.

    Espero ayudarte un poquito.

    Daniela.

    :)ResponderCancelar

  • Sra Díaz - Aceptar una pérdida es muy difícil. A lo mejor ayuda cuando ya no hay marcha atrás, y lo único posible es esperar que el tiempo pase y lo cure.ResponderCancelar

    • Gemma - Siempre he sido de las que dice que el tiempo calma las aguas, pero te aseguro que aunque no haya marcha atrás, hay veces que si no entiendes algo es muy complicado “curarse”. Aunque al final el tiempo, mucho tiempo, pasa y claro que duele menos.ResponderCancelar

  • Amaia - ¡Gemma! ¡Asustada estoy! Algo muy parecido me pasó con un chico con el que salí hace tiempo. Dejamos la relación (por su parte) de la noche a la mañana y yo no entendía nada. Sus motivos no me convencían nada de nada. Pues estuve un año entero sin poder salir con nadie más. Pero no porque estuviera súper enamorada, sino porque no entendía nada y ese no entender me impedía avanzar. Resulta que pasó el año y me llamó y me dijo que justo antes de dejar lo nuestro había conocido a otra chica. Esa llamada fue una catarsis. Ese mismo fin de semana empecé a quedar con chicos. Tal cual. Sabiendo el verdadero motivo pude cerrar el capítulo. No sé por qué somos así, pero es agotador :-(ResponderCancelar

    • Gemma - Jo, lo siento mucho :(

      Es una experiencia horrible, eso de no saber y no poder comprender las cosas. Entiendo lo que dices, porque después de que pasara un año y medio yo también pude cerrar el capítulo (no porque supiera los verdaderos motivos, simplemente porque pasó el tiempo), al final lo único que pude pensar fue que hubiera la razón que hubiera, no tenia sentido seguir dándole vueltas…ResponderCancelar

  • Valentina - Hola Gemma!
    Esto que acabas de contar, me ha hecho reflexionar sobre los mayores sufrimientos de mi vida, y justamente han sido pérdidas que no han tenido ninguna explicación.
    Me ha pasado más con las amistades, y he sufrido muchísimo. Diré que todavía arrastro pesadillas y dolor por una amistad mal acabada hace 6 años…… Es muy fuerte!
    Gracias por esta reflexión!

    Un abrazoResponderCancelar

    • Gemma - Hola guapa, sí, a mi también me ha pasado con muchas amistades y creo que es más doloroso cuanto más cerca te sientes de la persona que te lo hace, ¿verdad?ResponderCancelar

  • Helena - Me gusta ver plasmado en palabras algo que a mí me ha pasado durante mucho tiempo. Lo has explicado tal cual. Como dices… cuando no entiendes por qué han pasado las cosas… cuesta infinito superarlo. A mí me ha pasado con amistades, parejas…

    Sin embargo, hace como un par de años, harta de pasarlo mal, de ver a “ex amig@s” en whatsapp, facebook, caminando por la misma acera que tú… y ver que me hacía mucho daño, decidí que borraría todo (literal y/o metafóricamente) y dejaría de darle vueltas. Simplemente aceptaría que se acabó y que no tenía sentido seguir sufriendo. Y sabes?? no sé cómo, pero me funcionó. A veces la cabeza, sin que una se lo pronponga, hace un “clic” y todo cambia. Y desde entonces, vivo mucho mejor. Más tranquila al menos. :)ResponderCancelar

    • Gemma - Gracias por tu comentario, Helena :D

      Está claro que al final ese “clic” se produce, a veces pasa solo con el tiempo, otras puedes hacer algo de forma activa para que suceda. Y muy cierto que borrar todo literal y metafóricamente es un gran paso para ello, yo tengo costumbre de hacerlo, más que nada porque no me gusta recrearme en el pasado y tener cerca cosas que me hacen daño.ResponderCancelar

  • Arelys - ¡Holis! Esta publicación es definitivamente una coincidencia con mi vida.
    Me afecta perder cosas y dejar inconclusas relaciones. Hace un año perdí un paraguas y me dí cuenta al final del día. Pasé toda la noche sin dormir y pensando en todos los sitios donde podía haberlo dejado. Al amanecer empezó mi peregrinación buscando el paraguas. No lo conseguí, obvio.
    Igual me pasa con las personas que se marchan o con las que se alejan sin motivo claro. Salía con un chico poco expresivo durante dos años. Un buen día se apareció en mi trabajo, morí de amor. Luego de ese día no supe más de él. En pleno siglo XXI no hubo forma de ubicarlo. Comencé a tener pesadillas con él y a no dormir bien. Siete meses más tarde por messenger le dejé un mensaje por su cumpleaños y me respondió. Luego de dos días conversando de boberías me atreví a preguntar por qué había desaparecido y me dió su razón. Después de poner la pieza que faltaba en su sitio mi sueño volvió a ser calmado y tranquilo.
    Bueno, este cuento fue largo.
    Besos :*ResponderCancelar

  • Sara TH - Hay un proverbio que dice “si no puedes hacer nada por ello, ¿para qué te preocupas? y si puedes solucionarlo, ¿para qué te preocupas?”. Con esto, te quiero decir que hay cosas de las que no eres “responsable”, y no debes cargarte la culpa. Entiéndeme, responsable como que no depende de ti, porque no puedes hacer nada (si has perdido algo o alguien …ya no hay vuelta atrás). Entonces mejor cambiar el rumbo, pensar en lo positivo y no martirizarse en el qué podría haber sido, los “y si…” y demás.

    Sé que es complicado, pero con esfuerzo se puede lograr. Yo estoy trabajando en ello también, los “y si…” me matan…

    BesosResponderCancelar

  • Carolina - Hola Gemma. Me ha encantado e impactado tu post a partes iguales. Me ha sacudido por dentro porque me he dado cuenta de que muchas veces sufro por lo mismo; y por lo que veo en los comentarios, es algo que nos pasa a muchos.
    No puedo darte ninguna solución, ni un cómo. Pero sí quería darte las gracias por tu valentía al compartirlo. No me siento tan sola ahora mismo :)ResponderCancelar