Cómo ha cambiado mi bullet journal a lo largo de los años

La evolución de mi bullet journal a lo largo de los años

Hace ya mucho que me pasé al sistema bullet journal para organizarme. Muchas de vosotras recordaréis ese primer post, con toda la ilusión del mundo, que hice sobre el tema. ¡Me parece increíble que hayan pasado tantos años! En estos meses de “crisis” organizativa, he pensado en todos los formatos que he usado, en cómo ha ido cambiando mi manera de estructurarlo por dentro, y también en lo diferente que pienso ahora sobre este sistema. Hasta he sentido nostalgia de aquella chica que trataba de poner en orden todo su mundo en un pedazo de papel. Creo que los cuadernos que escribimos, las tareas que completamos en ellos, son un buen reflejo de cómo evolucionamos personalmente :)

Como estuve pensando tanto en lo que ha supuesto para mí conocer este sistema (y nunca dejaré de recomendar a todo el mundo que al menos lo pruebe), creo que escribir este post puede ser útil para otras personas que se necesiten ese empujoncito para estrenar su cuaderno, o una ayuda para las que han pasado una crisis con su bujo como yo.

Más que un post, es una máquina del tiempo.

Mi primer bullet journal

¡Volvamos a 2015! Una lectora del blog mencionó esta forma de organizarse y cuando busqué más información, decidí darle una oportunidad. No estaba segura de que fuera a funcionarme, y me preocupaba mucho el no poder reordenar la información en un cuaderno convencional, así que pedí una agenda de anillas y preparé las hojas del interior a mi gusto. Qué poco tardé en darme cuenta de que ese formato no era para mí… Muy bonito y muy personalizable, pero escribir con las anillas de por medio, tener que imprimir las hojas y cargar con ese armatoste, un horror. Recuerdo que empecé a mirar las Filofax y las agendas de Kikki K con otros ojos, más como una condena que como una ayuda, jajaja. Se podría decir que me dejé cegar por la belleza :P

Por esa misma época me regalaron mi primera (y última) Leuchtturm 1917, donde empecé a usar realmente el sistema tal y como lo muestra Ryder Carroll en la página oficial. Era con páginas en blanco y la estuve usando durante los últimos meses del año, y ahí nació mi amor por esta forma de organizarse.

De repente todo tenía sentido y con un cuaderno y un boli podía organizarlo todo, ¡era como tener superpoderes!

El cambio hacia un sistema personalizado

Justo a comienzos de 2016 abrí la tienda de Traveler’s Notebook y obviamente mi bullet journal tenía que usar este formato. Había estado investigando en diferentes grupos de Facebook y tenía todo el sentido del mundo separar diferentes aspectos del bullet journal en cuadernos más pequeños, y tenerlos unidos dentro de una funda. Se abría un mundo de posibilidades ante mí, y la estética de los Traveler’s Notebook me parecía preciosa (y me lo sigue pareciendo).

Utilicé cuadernos Cahier de Moleskine y me fue genial para tener todo más organizado, si tienes problemas con tener todo junto y mezclado en tu cuaderno, te recomiendo un Traveler’s Notebook. Es una herramienta eficiente y mucho más personalizable, a la que le puedes sacar todo el partido que necesites simplemente cambiando los recambios de su interior.

A mitad de ese año hice el cambio completo al formato original de Traveler’s Notebook, que es un poquito más estrecho que el tamaño A5 al que estamos acostumbrados. Hablé de ello aquí.

2017: mi año más organizado y productivo

El año pasado acerté de pleno con mi configuración. Creo que ha sido la más completa hasta la fecha (no cuento lo que estoy usando ahora) y además sentía que mi cuaderno era “muy yo”. Descubrí que podía decorar las páginas con estilo propio, de una manera que no perjudicaba la parte más productiva del sistema.

También aprendí que necesito tener una vista semanal para organizarme, y estuve experimentando un montón con las páginas de los recambios de Midori, que son una delicia para las que usamos estilográfica. Hasta hice un resumen de mis primeros seis meses usando esta configuración.

Pero conforme más Traveler’s Notebook en tamaño pequeño hacía para la tienda, más me llamaban la atención. Y mi lado minimalista siempre me decía que quizá podía simplificar más, reducir…

El gran desastre

Nos plantamos en el presente. Año 2018. Súper ilusionada me preparo un Traveler’s Notebook tamaño A6 y de entrada, empiezo mal el año, jajaja. Usé dos cuadernos, pensando en tener la parte “agenda” del sistema en uno, y las colecciones y notas en el otro. Pero los cuadernos que elegí no me gustaban. Era una tortura usar mi bullet journal cada día.

Como la cosa no mejoraba, al mes y poco cambié los cuadernos del interior por otros con algo más de estructura, y durante un tiempo me fue bien. No me imaginaba ni de lejos que esa ligera sensación de descontento iba a desembocar en una crisis grande. En plan que llegué a dejar de usarlo durante semanas, y no precisamente porque no tuviera nada que anotar o hacer.

En serio, sé que cuesta imaginar a alguien angustiado porque no le funciona su agenda. Sobre todo si eres de las personas que no la necesita en su día a día. Pero para mí es como mi cerebro. Todo lo que pienso, las cosas que quiero hacer, los compromisos y citas… están ahí. Supongo que el móvil cumple el mismo papel para muchas personas, pero para mí es el papel. Así que sí, es un drama verte de repente sin los recursos necesarios para sacar todo adelante como sueles hacer. Imagino que es la costumbre tras estos años, ¡no soy nadie sin mi bullet journal!

Y ahora nos plantamos en septiembre, en lo que estoy utilizando actualmente y en cómo he solucionado el problema. Estaba claro que no podía seguir con el mismo formato porque mis necesidades han cambiado. Mi vida no cabe en un A6, es un formato muy mono, pero a mí no me sirve. Llegué a tener un bloqueo importante, hasta el punto de que no sabía si era mejor volver al formato anterior, probar otra cosa… necesitaba empezar de cero, como si no supiera nada de bullet journal. ¡Y eso es lo que hice! Tenía una Moleskine en casa y he vuelto al sistema original, tal cual. Nada impreso, ni siquiera una vista semanal (aunque he hecho mis adaptaciones), nada de decorar y lo más simple posible.

Me gustaría enseñaros cómo está siendo esta nueva etapa en mi cuaderno, y necesitaba hacer un resumen de toda la evolución y cambios que he ido haciendo en mi bullet journal para que se entienda por qué he llegado al punto en el que estoy ahora, espero que os haya gustado :)

¿Alguna vez habéis sentido que no os funcionaba vuestro cuaderno? ¿Cómo lo habéis resuelto? ¿Cuál ha sido el mejor formato/configuración que habéis usado?

Me llamo Gemma y soy una apasionada del craft y de la vida simple. En Wasel Wasel encontrarás inspiración para tus proyectos de punto, organización con el sistema bullet journal y mis aventuras en el mundo del minimalismo.

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