Cómo descubrí que soy introvertida

Cómo descubrí que soy introvertida

Hola, me llamo Gemma y soy introvertida. Me encanta pasar tiempo a solas, estar en casa, o simplemente pasarme horas pensando en las mil ideas que siempre tengo en mi cabeza. Por norma general me relaciono (mucho) con un grupo reducido de personas, y procuro huir de las situaciones y escenarios donde hay mucho ruido, mucha gente, o muchos estímulos a la vez. Como he dicho, soy introvertida :)

Así es. Resulta que soy una persona introvertida y lo descubrí hace solo un par de años. Y estoy un poco harta de que cuando digo que soy introvertida la mayoría de gente no tenga ni idea de lo que significa, o peor aún, que me digan que soy solitaria o tímida. O que no me gusta la gente. Porque lo cierto es que un introvertido no es tímido, ni solitario, y aunque debo reconocer que conforme está el mundo cada vez me gustan menos las personas, no odio a la gente en general. “¿Pero por qué eres tan solitaria?” es quizá la pregunta que más detesto que me hagan, sobre todo cuando acabo de explicar que me gusta pasar tiempo a solas leyendo, o tejiendo, o viendo una película (más aún después de haber tenido que relacionarme con muchas personas, que es cuando tengo que recargar pilas).

Las personas introvertidas estamos más centradas en el interior, por así decirlo, somos más conscientes de nosotros mismos y de nuestro mundo interior. Relacionarnos con muchas personas o estar en entornos donde recibimos un exceso de estímulos (ruido, luz, olores, etc) drena nuestra energía hasta tal punto que necesitamos volver a nuestra calma y soledad para volver a sentirnos bien. Somos lo contrario de los extrovertidos, que recargan sus pilas al estar en contacto con otras personas y estímulos.

A los introvertidos nos gusta quedarnos en casa el fin de semana antes que ir a una fiesta donde hay mucha gente que no conocemos, odiamos responder al teléfono (a mí por ejemplo hasta mis amigos me tienen que decir que van a llamarme antes de hacerlo), y normalmente tenemos cuatro o cinco amigos íntimos con los que disfrutamos de nuestro tiempo libre. Nos gustan las conversaciones profundas en vez de la cháchara superficial, y muchas veces se nos da mejor escribir que expresarnos con palabras.

Yo, como introvertida

Cuando era más jovencita creía que era extrovertida. De verdad de la buena. Hacía todo lo que hacen los extrovertidos, sin más. Pero claro, nunca me terminaba de encontrar bien, tenía constantemente la sensación de estar sin energías, sin fuerzas, de llegar exhausta a todo. Y es que el mundo está hecho para los extrovertidos, y a veces es fácil no darse cuenta de que uno no lo es. Piensa por ejemplo en las oficinas donde no hay despachos, donde todo es abierto. Están pensadas para gente extrovertida, mientras que son la pesadilla de un introvertido: cero tranquilidad y silencio, luces fluorescentes, gente moviéndose a tu alrededor constantemente… imposible concentrarse. Y como este ejemplo, mil más. Cuando llegas tú y dices que eres introvertido, es normal que te miren un poco como a un bicho raro, porque te sales de esa norma.

Al principio de sentirme tan baja de energía probé de todo: dormir más, vitaminas, comer mejor… pero nada, tres o cuatro días de vida social muy activa y siempre terminaba hecha un trapo. Entonces empecé a prestar atención a las reacciones de mi cuerpo. ¿Qué cosas exactamente me hacían sentirme así? Y me di cuenta de que siempre se repetía un mismo patrón:

– Lugares donde había mucha gente, sobre todo personas desconocidas o gente de mi entorno pero no considerados amigos cercanos. Fiestas, centros comerciales, discotecas, conciertos en espacios grandes.

– Lugares donde había mucho ruido de fondo: bares con música muy alta, restaurantes ruidosos, sitios en los que se produce algún ruido alto, desagradable o repetitivo.

– Lugares donde hay mucha luz o luces brillantes: fluorescentes (especialmente si parpadean), bares con luces de colores o luces cambiantes.

– Lugares donde los olores son muy fuertes: sitios donde huele muy fuerte a perfume, olores fuertes en general ya sean agradables como desagradables (para mí es igual de horrible una señora que apesta a perfume que alguien que no conoce la ducha y se sienta mi lado en el bus).

Resumiendo: a los introvertidos nos abruman los estímulos exteriores muy intensos. Ya sean personas, sitios concretos, ruidos, olores… Cuando nos vemos sobrepasados, necesitamos tiempo a solas y en calma para volver a tener energía suficiente para estar en el mundo. Simple. Puede ser que nos guste leer, escribir, ver la tele, tejer o simplemente pensar lo que nos ayude a volver a estar al 100%, cada uno es un mundo. Yo descubrí que necesito emplear ese tiempo a solas en cosas que contribuyan a mi creatividad, por eso me encanta pasar tiempo en casa tejiendo o leyendo libros que me transportan a otros mundos. Dibujar, aunque lo haga mal, también me funciona muy bien.

Algunos consejos para introvertidos que buscan más tiempo para ellos

Porque como he dicho, ser introvertido en nuestra cultura es complicado, a veces no está mal saber algún que otro truco para conseguir ese tiempo a solas que tanto necesitamos.

– Di “no” por norma general. En serio, poco se habla de la gran virtud que es saber decir “no”. Sé que es complicado, pero con la práctica se consigue la perfección. Di “no” a casi todo lo que te pidan que hagas (en un contexto de extrovertidos donde sabes que no lo vas a pasar bien), o si no te atreves, di que lo pensarás y que les darás una respuesta en un par de días. Así, te quitas la presión de encima. Primero di no, luego piensa si realmente quieres ir o hacer lo que sea, y entonces decide.

– Habla con tus amigos. Y explícales lo que significa ser extrovertido, la mayoría lo entenderán. Cuando te toque a ti proponer un plan, enséñales que ser introvertido no es igual a ser una persona aburrida ;)

– Haz un horario y planifica con antelación. Procura preguntar y quedar con la gente con antelación, si hace falta, di que es para organizarte. Si tienes en una agenda (o en un bullet journal) apuntados todos los compromisos sociales te será mucho más fácil mentalizarte y crear tiempo después para reponer energías a solas. Dale la misma importancia a las actividades que requieren mucha socialización que a las que implican estar a tu aire.

– Duerme lo suficiente. Dormir las horas necesarias está infravalorado, de verdad. Si estás cansada tu umbral de sensibilidad a los estímulos externos es más bajo, así que todo te afectará más y te sentirás peor mucho más rápido. El cansancio y el sueño actúan como disparador.

Y una cosa mas: si alguien te repite a menudo que eres “solitaria”, o si te dice que “te proteges” o incluso si te dicen que eres antisocial, huye. Esas personas no merecen que tu mente de introvertida pierda el tiempo con ellas. La introversión es un tipo de personalidad, ni mejor ni peor que la extroversión, solo diferente.

¿Alguna introvertida más en la sala?

  • Irene - Presente! No tenía ni idea de como describirme, pero tu me lo has descubierto.
    La gente me llama rara por como soy, pero los que de verdad me quieren, entienden mi forma de ser, la aceptan e incluso me apoyan. Me gusta salir, pero con poca gente y a sitios tranquilos.
    Odio las discotecas y los sitios agobiantes, y por eso siempre me han tachado se aburrida en la adolescencia. He aprendido a decir adiós a aquellas personas que intoxicaban mi vida, y es algo que agradezco un montón.
    Gracias Gemma por ponerle nombre a como soy ResponderCancelar

    • Gemma - ¡Joooo, me alegro mucho! Bueno, no sé si alegrarme porque seas introvertida en este mundo de extrovertidos, jajaja, pero me alegro al menos de que ahora lo sepas :)

      Y sí, la gente que te quiere y que está cerca es justo la única que importa que lo entienda.ResponderCancelar

  • Marta - Hola!! Yo pensé que era una persona altamente sensible, pero esta definición de introvertido, me parece muy acertada.
    Gracias por explicar estas cosas que no comprendemos ni los que somos así de sensibles .ResponderCancelar

    • Gemma - Marta, lo cierto es que ambas cosas comparten rasgos, y que muchos introvertidos son altamente sensibles también. En mi caso sé que no lo soy porque no es algo tan exagerado, sólo me pasa a veces el llegar a esa saturación de estímulos y también depende de la situación etc. Pero vamos, eso, que por lo que he estado investigando se comparten muchos rasgosResponderCancelar

      • Clàudia - Hola, chicas! Yo sigo investigando acerca de las PAS porque, aunque algunas de las características de los introvertidos las puedo aplicar a mi personalidad, creo que me ajusto más a la alta sensibilidad. Marta, si te interesa, estoy leyendo un libro acerca de los rasgos PAS (El don de la sensibilidad, de Elaine Aron) que me está ayudando a identificar mejor mi personalidad y necesidades. Tal vez pueda interesarte ☺️
        Lo que está claro es que nuestra sociedad está organizada por y para los extrovertidos, así que publicaciones y explicaciones como la de Gemma son muy valiosas para hacer visibles y más comprensibles para las mentes cerradas otras formas de sentir, vivir y pensar. Me encanta esta sección de Wasel Wasel.ResponderCancelar

  • Melma - Bueno, pues aquí va otra! jejeje Y me pasa igual, acabo de descubrirlo por ti :)

    Yo siempre me he tenido como el resto por rarita, “búho” (Como me llama mi madre) y antisocial.
    Es difícil que la gente entienda que necesitas, y subrayo necesitas, de verdad estar a solas al menos una hora al día. O que odias ir de compras, que te asfixias cuando tienes que hacer colas, que te da pánico estar en una fiesta donde no conoces a casi nadie… y mil cosas más! Porque ya entrar en tema luces, ruido, olores es dejarte un comentario kilométrico jajaja

    Me ha gustado leerte y no sentirme tan yo :)

    Sé que a menudo casi no se me nota. Sólo los que más me tratan lo saben porque en mi caso he tenido que adaptarme… Trato con mucha gente todos los días y no lo puedo evitar. He aprendido a darme descansos, a pensar en “donuts” como Hommer Simpson si me agobio mucho y a hablar de temas banales hasta por los codos y con quien sea para no sentirme tan distanciada. Eso sí, la ansiedad y el cansancio de después no te la quita nadie!!

    Muchos besos!ResponderCancelar

    • Gemma - Me siento identificadísima con todo lo que has dicho, especialmente con lo de que necesitamos ese espacio, esa soledad. Porque no es por gusto ni afición: es necesidad para poder estar bien.

      Leí hace un par de días que muchos introvertidos somos especialistas en que no se nos note. Que lo escondemos muy bien para poder sentirnos más integrados y “normales” y que existen muchas personas que son introvertidas pero que nadie lo diría. A mí me pasa un poco como a ti, por lo general se me tiene como alguien a quien se le dan bien las personas, jajaja, y me gusta, ¿eh? Media vida laboral la he pasado en trabajos de cara al público, yo, que no puedo ser más introvertida.ResponderCancelar

  • Petite Blasa - Yo también soy introvertida. Todos piensan que eso es sinónimo de timidez y, al menos en mi caso, nada más lejos de la realidad: no tengo problema alguno en hablar con completos desconocidos y tengo bastante poca vergüenza en general.

    Nunca había sabido explicar en qué consiste exactamente ser introvertido, hasta que hace cosa de dos o tres años leí en Internet un artículo que explicaba a la perfección todo lo que yo no había sabido expresar, y que es lo que estás contando tú en este post. Me gusta pasar tiempo con otras personas (personas que sean de mi agrado, claro), pero me agota y, después de hacerlo, necesito un tiempo a solas para recargar pilas.

    Personalmente, me cuesta mucho hacerles entender esto a mis amigos extrovertidos. No es que no me guste hacer planes con ellos, es sólo que entre plan y plan necesito unos días a solas para reponer fuerzas. No soporto estar haciendo cosas con gente varios días seguidos (por ejemplo, cuando estudiaba y en verano parecía obligatorio pasarse el día entero por ahí siendo joven).

    Me ha encantado este post :DResponderCancelar

    • Gemma - A veces timidez e introversión van juntos, ¡pero no siempre! Esa es otra de las cosas que solemos escuchar cuando explicamos nuestra forma de ser… otra lacra más como lo de ser solitarios.

      Ahora hay muchísima información y posts interesantes sobre la introversión, si echas un ojo, alucinas ;)ResponderCancelar

  • Carolina - Y yo denominándome a mí misma hostil durante años… Igual tengo que cambiarlo por un “introvertida” porque me siento más identificada con tu descripción ^^ResponderCancelar

    • Gemma - Jajajaja, que conste que a veces ser hostil es más fácil que tener que lidiar con muchas cosas, porque hay cada uno por ahí… que es para darle de comer aparte XDResponderCancelar

  • Ruth - Yo siempre he sabido que era introvertida pero lo has descrito a la perfección. Antes, al tener otro grupo de amigos, sí que salía más y me agobiaba, siempre he sido de grupos pequeños y sitios tranquilos, pero con el paso del tiempo eso se ha incrementado.
    Mis amigos de verdad se pueden contar con los dedos de la mano, digo que “no” con una facilidad pasmosa a planes que se anteponen a mí y a mis necesidades (esto lo he aprendido con el tiempo y muchas malas experiencias), huyo y no me corto un pelo de la gente negativa para mí, y no tengo ningún pudor en decir que me acuesto a las 22 y poco de la noche porque necesito descansar (levantándome a las 6 de la mañana y llegando más tarde de las 20 es comprensible, jaja). Incluso, cuando mi chico me dice que se ha quedado con sus amigos y va a llegar tarde a casa me da una alegría, a veces necesitamos nuestro espacio y paso unos momentos muy confortables y para mí, enriquecedores. Un post estupendo, enhorabuena!! :*ResponderCancelar

    • Gemma - Aprender a decir “no” es clave. Y es muy, muy difícil también. Como has dicho tú, se aprende con el tiempo y las experiencias, pero creo que sin aprender a decir “no” , la vida del introvertido se hace complicada, por lo menos a la larga.

      ¡Y tener espacio propio también! Así cada uno puede crecer ;)ResponderCancelar

  • Zape - ¡Muy buen post! Es justo como describes, los introvertidos necesitamos ese ratito a solas para volver a cargar la batería, lo que no quiere decir que no adoremos el rato de antes estando con nuestros amigos.

    A mí también me gusta pasar mi rato conmigo estimulando la creatividad, haciendo manualidades o buscando inspiración en las redes :) Tenía mucha confusión con este tema cuando era más pequeña, porque ahí sí que era tímida y juntaba ambos términos. Al crecer y ver que aunque ya no tenga problemas para comunicarme con la gente sigo prefiriendo mi paz interior lo tuve más claro. Encontrar el equilibrio entre la vida social y el propio cuidado es clave.ResponderCancelar

    • Gemma - Siiiiii, a mí me encanta hacer cosas y planes con mis amigos, pero luego necesito pasar tiempo a solas para cargar las pilas y recuperar toda esa energía que requiere la interacción intensa con los demás.ResponderCancelar

  • SraDíaz - ¡Cómo te entiendo!
    Yo era decir no y sentirme culpable… estoy trabajando en ello.ResponderCancelar

    • Gemma - Es que eso es otra, igual que todo está hecho para extrovertidos, lo de decir “no” también está mal visto ¬¬ResponderCancelar

  • BegoÑa - Moi aussie! Toda la vida lo he sido y de pequeña también era tímida. La gente me llama “asocial”. Bah, qué sabrán! Aunque reconozco que me chiflan algunos centros comerciales y me pirra ir a Ikea un domingo aburrido. Soy una ‘introvertida social’. El intimismo de estar sola escribiendo, sin ruidos o con una música suave es el mayor placer que existe (después del arroz con leche, el turrón de Jijona y el chocolate, jajajaja). Me gusta sentarme en el sofá, cuando todos duermen, con una luz suave y pensar, leer, organizar mi vida. Esos momentos de soledad buscada son lo mejor de la vida de los introvertidos. Genial tu post!!ResponderCancelar

    • Gemma - Es que todo tiene su momento, ¿no? Quiero decir, a mí a veces me gusta ir a conciertos y a sitios donde hay gente, pero claro, cuando tengo un motivo o hace tiempo que no lo hago, etc. Vamos, no habitualmente, porque entonces me saturo y lo único que quiero es estar en casa, en paz, como tú has dicho, jajaja.ResponderCancelar

  • Ester - Yoo!! jaja Hola! Es la primera vez que te comento un post, aunque ya hace un tiempo que sigo el blog. La verdad es que la palabra “introvertida” ya hace bastante que formaba parte de mi autoconcepto y es cierto que experimento todo eso que dices, pero no había hecho la conexión de una idea con las otras jeje asique gracias!
    Aprovecho también para comentar que me gusta bastante el tema del minimalismo, sobre todo relacionado con el tema del armario cápsula. Llegué a tu blog de casualidad, buscando cómo simplificar ese aspecto de mi vida y por aquí me sigo pasando a leer cada semana sobre lo que sea. Gracias por tantas aportaciones! :)ResponderCancelar

    • Gemma - ¡Bienvenida! Espero que sigas encontrando contenido que te gusta por aquí :DResponderCancelar

  • Sònia - Pues creo que acabo de descubrir que yo también lo soy.
    Y me gusta mi mundo interior, mi necesidad de estar a solas, mis pocos amigos pero escogidos, mis ganas de aislarme haciendo manualidades,…
    Gracias, Gemma.ResponderCancelar

    • Gemma - Bieeeen, otra introvertida más en el mundo. Ya lo he dicho arriba, pero hay mucha gente que no sabe que lo es, y me parece algo importante. Ojo, que hay que estar segura también, que si te pasan estas cosas de vez en cuando, lo mismo no eres introvertida (yo sigo viéndolo como una desventaja en este mundo, es decir, no es fácil ser introvertido).ResponderCancelar

  • Laura - Me acabas de describir por completo. Y también acabas de conseguir que me entienda un poco más. Gracias!!!
    Ahora me voy a tejer el París toujours un rato en silencio mientras todos duermen la siesta .ResponderCancelar

  • judith - Holaaa. Yo hace años que se que soy introvertida. Suelo caracterizarme como antisocial pero tu descripcion de introvertida me describe totalmente. Participo en un monton de actividades con mucha gente pero acabo tan cansada que me hacen falta un par de dias de soledad para recuperarme porque siempre termino con la sensación de querer matar a mis amigos. Y me chifla estar sola escribiendo, leyendo o ganchilleando des de bien jovencita. Vamos que era el ejemplo de persona rara. Orgullosa que estoy de serlo. Gracias por tu post. Es sensacional saber que no soy la única así de rara. Un abrazo!ResponderCancelar

  • grisel - tambien soy algo asi.de chica era timida,se burlaban por que lleva antejos(ahora no me importa nada .pero hoy en dia ,-siempre ha sido asi -es feo el acoso escolar y mucho niños la pasan mal por que hay un abusivo y los demas que lo siguen).tambien me mantenai apartada de los demas y me aficione a la lectura.tuve problemas en la escuela por que me era dificl matematicas.eso es discalculia.asi como a atarme los cordones y aprender a leer la hora.no tuve dislexia pero si esos problemas.tampoc soporto los olores fuertes-ni perfumes ,aunque no tengo tanto olfato.me gusta el olor de la albahaca pero no soporto esas tiendas donde venden productos de limpieza.(se sinte el fuerte olor).mi madre me huele debajo para saber si he sudado(su olfato es mejor) pue sella dice que como soy joven sudo muy fuerte como los hombresResponderCancelar

  • ana.m.velandia - Yo no lo tengo muy claro aún, pero después de tu post y un video que vi ayer… intuyo que debo ser de alguna manera introvertida. Digo “de alguna manera” porque no me siento identificada al 100% y porque al ser algo en lo que no había reparado inicio un proceso de autoexploración para entenderme un poquito mejor. Gracias por plantearme la duda ;)ResponderCancelar

    • Gemma - ¿Qué vídeo viste, guapi? Que ahora me ha dado curiosidad por si me resulta útil, jajajaResponderCancelar

  • Montse - Hola, pues yo soy Montse y también soy introvertida. Y también estuve mucho tiempo de mi vida sin entender exactamente qué me pasaba, confundiéndolo con timidez, con ser una cascarrabias y hasta con ser una egoísta y una insociable.

    Para mí la clave para aceptar esta parte de mí fue darme cuenta de que sí que me gusta la gente, pero en dosis pequeñas, con descanso entre “sesión social” y “sesión social”. Quizás les doy demasiada importancia a las personas y por eso me agota tanto interactuar.

    ¿Y cómo se lleva eso con ser profesora y estar todos los días con más de 150 personas en grupos de 30? Pues a veces con mucha necesidad de desconectar y de pasar mucho tiempo sola, precisamente renunciando a estar con amigos o familia. Nunca había pensado esto. Cómo me has hecho reflexionar!

    Abrazos.ResponderCancelar

    • Gemma - Es que si nos dejamos “identificar” por personas que no son introvertidas… acabamos con un montón de definiciones sobre nosotros mismos que no son nada realistas. Especialmente en este caso, porque los demás no entienden lo que significa ser así y lo asocian más fácilmente con las palabras que has dicho tú :/

      Jejeje, te entiendo con lo de ser profe. Mira que soy muy introvertida y mis mejores trabajos siempre han sido rodeada de personas, unos cuantos años estuve con muchos niños cada día y era fantástico. Pero luego necesitas tu tiempo para poder volver a “ser tú”ResponderCancelar

  • Ana Casandra - Sabes? Me resulta curiosa la forma en la que lo narras. Soy terapeuta ocupacional y en mi profesión existe un modelo de trabajo que se llama Integración Sensorial. Básicamente consiste en la forma la que nuestro cerebro procesa la información que recibe a través de nuestros sentidos. Hay veces que estímulos “normales” resultan demasiado (o demasiado poco) para nuestro cerebro. Cuando es demasiado para él su salida es desconectar del todo o si somos capaces de controlarlo, nos deja echo polvo, de mal humor… Todos esos puntos que comentas, son muy característicos de respuestas muy altas a los estímulos de diferentes sentidos. Los desórdenes de procesamiento sensorial son un gran desconocido en este país y ya, si hay que hacer entender a la gente que no tienes por qué tener ningún síndrome o enfermedad para ello, apaga y vámonosResponderCancelar

    • Ana Casandra - Por cierto, el perfil sensorial determina la personalidad de la gente y las preferencias y motivaciones en la vida. En tu caso está claro. Eres introvertida;)ResponderCancelar

      • Gemma - La verdad es que yo no lo considero un desorden de nada, me parece solo otra forma de ser, porque no lo veo como algo limitante. Es decir, ser introvertida. Pero claro, entiendo lo que dices :)ResponderCancelar

  • Blanca - A decir verdad, no se lo que soy ya q alguna situación me crea ansiedad y otra no. Pero tú post me va a ayudar a entender mejor a una amiga.
    Besos y graciasResponderCancelar

    • Gemma - Bueno, no tienes que ser una cosa totalmente u otra, solo con el tiempo lo sabrás, conforme te vayas conociendo mejor :DResponderCancelar

  • Alma - Pues contaros que si les digo a los que me conocen que soy introvertida , no se lo creerian. La verdad es que soy extrovertida , me encanta hablar con la gente, conocer a todo el mundo y hacerm de notar…pero tambien me siento muy identificada con todo lo que dices…odio los conciertos, las aglomeraciones, me molesta las luces y todo lo demas que has dicho..intento vivir en sitios con muy poco vecinosm y si puede ser en la planta de arriba…
    y prefiero estar sola que mal acompañada o hacer algo que no me apetece.
    Enronces…que soy?ResponderCancelar

    • Gemma - Jajajaja, justo arriba lo he dicho: no creo que tengas que ser una cosa u otra, imagino que hay gente que tiene ambos rasgos de personalidad, no creo en el blanco o negro ciegamente. Eso sí, si la balanza se inclina hacia un lado u otro en algún momento de tu vida… entonces sí :)

      Sobre lo de las aglomeraciones, ¿soy la única que lo ve como algo MUY peligroso? ¿O es una exageración mía?ResponderCancelar

  • dragonfly - Me siento muy identificado. Los lugares con mucha gente me saturan, los ruidos y las luces fuertes. Los olores no tanto porque en general no huelo un carajo.

    Un abrazo fuerte.ResponderCancelar

    • Gemma - Hoooolaaaaa :D

      Justo vengo de pasarme por tu blog y solo quiero decirte: gracias por comentar. Muy identificada con cómo era yo hace un par de años y todo lo que dices. Mucho ánimoResponderCancelar

  • IsaLot - Pues yo soy exactamente igual, y mi pareja es lo contrario, así que imaginate, con lo bien que estoy yo en casita haciéndome un maratón de Las chicas Gilmore con la mantita y la gata, o escribiendo en mis blogs.ResponderCancelar

    • Gemma - Recientemente he estado pensando en el tema parejas e introvertidos. Y creo (a falta de confirmarlo dentro de un tiempo, jajaja) que es muy importante para un introvertido estar con un extrovertido respetuoso. Es decir, que nos beneficia en muchos aspectos poder ver las cosas de otra manera, pero siempre que nos respeten ese espacio propio y ese tiempo de paz nuestro. Ahora que viene el frío, no veo un plan mejor que el que has propuesto, pero en mi caso con Romeo y Vader :DResponderCancelar

  • Tamknitting - Gracias por tan magnífico post, con el que me identifico totalmente. He de confesar que cuando descubrí que en realidad no era una tía rara, ni solitaria, sino que tenía una personalidad introvertida me sentí muy aliviada. Lo que he llevado siempre peor es pasar mucho tiempo en actividades que requieran mucha interacción social sin pausas o descansos, necesito recargar pilas, aunque sean 10 minutos para resetear mi cabeza y volver a la acción. Cuando descubrí que era algo “normal” por tener una personalidad introvertida, sentí un alivio inmenso.
    Saludos!!ResponderCancelar

    • Gemma - Ayer mismo iba pensando en todas las cosas por las que se nos considera raros, y me sigue pareciendo increíble, pero no es culpa nuestra, es que todo está pensado para ser así. Me imaginaba teniendo que decidir si pasar un fin de semana con gente que no conozco, o quedarme en casa haciendo mis cosas… y no podía llegar a comprender por qué alguien podría preferir lo primero, me parece tan invasivo, jajajajaResponderCancelar

  • Aspiegirl - Describes el perfil de una persona con el Síndrome de Asperger más que el de alguien simplemente introvertido. El aspecto de la sobreestimulación sensorial y el cansancio extenuante que provoca necesitando ‘recagar pilas’ durmiendo o con días en soledad así como la poca interacción social o el hecho de expresarte mejor por escrito que de un modo oral, son rasgos Asperger.

    Las mujeres estamos infradiagnosticadas y nuestro perfil no corresponde con el usual que se suele describir, más cercano a los hombres Asperger. Rudy Simone, explica con detalle cuales son las características de una mujer Asperger: mayor empatía, intereses no tan focalizados, etc.

    Si además presentas una ansiedad alta desde pequeña o algún trastorno relacionado con ésta, tipo TOC, un buen sicólogo te podría sacar de dudas al eespecto.

    Saludos.ResponderCancelar

    • Gemma - Mmmmm no estoy nada de acuerdo con que se corresponda con Asperger, pero gracias por tu opiniónResponderCancelar

  • Aspiegirl - Te entiendo y no pretendo diagnosticar a nadie. Solo creo que muchas mujeres no saben que son Aspies porque existe muchísima desinformación al respecto y la que hay es superficial y estereotipada. No es una enfermedad, no es tener un retraso, ni ser Rayman sino una dificultad de integración social; el cerebro de los Asperger funciona diferente e integra los estímulos también de un modo que resulta agotador la exposición a los mismos
    durante periodos cortos si son demasiados porque no puede seleccionarlos ni aislarse; percibe todo.

    Yo también creía que era solitaria, rara y muy introvertida.

    Hay muchos prejuicios respecto a ser Asperger; es una condición, una forma de vida diferente a la mayoría…ResponderCancelar

    • Gemma - No, si no me importa lo de diagnosticar, lo que pasa es que el Asperger es un trastorno, y ahí radica la principal diferencia con la introversión o la extroversión, que son características de la personalidad, no limitantes. No es lo mismo alguien a quien no le gusta el huevo (personalidad) que un alérgico al huevo (trastorno). Por eso no creo que tenga nada que ver con lo que he escrito en este post. Es como si yo dijera que tener ansiedad o depresión es una característica de la personalidad, no, es una enfermedad, un trastorno.
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  • Beatriz Gm - ¡Otra que se une al club!

    Yo descubrí que era introvertida hace ya bastantes años, en unos tests que hice de personalidad cuando era una adolescente. Y lo recuerdo porque de entre todos los resultados que se extraían del test, éste en particular me molestó. Me daba rabia ser introvertida, lo veía como algo negativo. Pensaba que todo sería más fácil siendo extrovertida y el que no fuera así me costaba aceptarlo.

    Hubo una época en la que además de ser introvertida era tímida, eso sí era un problema: me costaba hablar con desconocidos, me ponía roja como un tomate por todo y lo pasaba mal cuando tenía que hablar en un grupo. En cambio ahora… anda que no he cambiado desde entonces (y cuánto le debo a mis experiencias en el extranjero). Con decirte que la última vez que comenté entre amigos que antes era tímida se rieron de mí, jeje.

    Afortunadamente, dejé de pensar que tenía que cambiar lo de la introversión y simplemente lo acepté. ¡Hasta empecé a sentirme algo orgullosa después de ver en TED la charla de Susan Cain! Y tengo muchas ganas de leerme su libro desde hace tiempo: “El poder de los introvertidos en un mundo incapaz de callarse”. Para mí que te puede gustar, si es que no lo has leído ya ;)ResponderCancelar