5 cosas que he aprendido desde que trabajo en casa

Las 5 cosas más importantes que he aprendido trabajando desde casa

Me encanta cuando digo que trabajo desde casa y la gente empieza a poner cara rara :) Primero creen que me dedico a algo extraño (o quizás ilegal, quién sabe). Luego me dicen que si se puede ganar dinero trabajando desde casa (dependiendo de lo que sepas hacer, sí) y por último entran en una especie de espiral festiva en la que no dejan de enumerarme las bondades que tiene el estar en casa (cuando ellos trabajan fuera, ejem). Pero trabajar desde casa tiene su lado oscuro. Uno que sólo aprendes cuando lo vives, y que hace que no sea tan maravilloso como parece… dicho así suena a historia de terror, nada más lejos de la realidad, porque también tiene muchas ventajas, no quiero engañar a nadie. Pero hay que saber manejarlo. Así que hoy os cuento las cosas que he aprendido en este año y pico trabajando desde casa, por si tenéis curiosidad o pensáis dar el salto en un futuro próximo. Y seguro que las que trabajan desde casa como yo, van a sentirse identificadas en más de un punto.

Todo lleva más tiempo del que crees

Te sientas por la mañana a organizar tu día y empiezas a llenar tu lista de tareas con un montón de cosas que debes hacer sí o sí. Escribir los posts de la semana, ir a comprar materiales, hacer las fotos de tal proyecto, editarlas… Oh sí, seguro que vas a tener tiempo de sobra para hacer todo. ERROR. ¿Crees que escribir un post te va a llevar media hora? Entonces cuenta más o menos con que será el doble de tiempo. ¿Hacer esas fotos será diez minutos? Cuéntamelo cuando lleves quince minutos sólo para colocar todo para una foto.

Me he dado cuenta de que a la hora de estimar tiempos tendemos a tirar por lo bajo, así que es mejor tenerlo claro desde el principio y asignar a las tareas más tiempo del que aparentemente creemos que nos van a llevar.

Nadie asumirá que estás trabajando

Cuando trabajas en casa todo el mundo cree que estás libre. Si vives con alguien, te interrumpirá varias veces (en ocasiones para contarte cualquier tontería), si te llaman para salir y dices que no puedes, no se lo creerán. Es así. En este país trabajar en casa es raro, por eso conseguir que te tomen en serio y respeten tu tiempo de trabajo es complicado y a la vez esencial. Tus familiares te pedirán que vayas a hacerles recados, porque claro, ellos están en la oficina y tú sin embargo estás en casa.

Como caigas en la trampa de hacerlo una sola vez, estás perdida. Desde el principio aprende a decir no.

Contabilidad en orden, sueño reparador

Nada como saber que tus cuentas están en orden para tener algo de tranquilidad en la vida de autónomo. Cuando pienso que pase lo que pase estoy en paz con las administraciones, uf, me quito un peso de encima. Y lo mejor de todo es pagar a alguien (un contable, un asesor) para que se encargue de ello. Créeme, es el dinero mejor invertido. Te deja tiempo para seguir trabajando y creando, y sabes que no vas a meter la pata con tanto formulario.

Harás jornadas de trabajo maratonianas

Trabajar en casa es un arma de doble filo. Puedes caer en la pereza si te organizas mal, pero lo más posible es que peques de lo contrario y trabajes más de lo que debas. El tener el espacio de trabajo tan cerca te hace pensar que puedes trabajar todo el día y que no pasa nada, así que te encuentras un viernes de madrugada haciendo prototipos de gorros de punto (y lo peor es que lo ves totalmente normal).

Está claro que hay veces en las que no se puede evitar estar todo el día trabajando sin parar, porque cuando tú eres la única empleada, simplemente hay que hacer las cosas. Pero tienes que evitar esto a toda costa o dejarás de disfrutar de lo que era tu trabajo soñado.

Si sabes cómo hacerlo, podrás disfrutar de mucha libertad

Realmente amo la flexibilidad que tiene mi trabajo. No mentiré si digo que organizarse uno mismo es maravilloso. Yo decido las horas que trabajo, los días… todo. Y eso es genial porque te permite hacer cosas que no puedes hacer en un trabajo normal, como por ejemplo, viajar casi siempre que quieres. Además, si un día me levanto y estoy enferma, puedo permitirme pasarlo en el sofá. Nadie me grita, nadie me trata mal o menosprecia mi trabajo, yo soy mi única jefa (aunque eso también hace que la presión sea enorme).

Trabajar desde casa es lo más duro y lo más maravilloso que he hecho nunca. Raro es el día en el que no me siento creativa. Es algo masoquista, porque encuentras muchas dificultades y problemas, pero como estás haciendo algo que amas, no te importa.

¿Qué cosas habéis aprendido las que también trabajáis desde casa? Seguro que podría añadirlas a mi lista, porque ahora que os he contado estas cinco, se me ocurren muchas más :D

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  • Myremiendos - Que envidia sana me da leer tus palabras. Yo sueño con poder trabajar en casa pero no se como hacerlo la verdad. Si pudieras orientarme te lo agradecería.ResponderCancelar

    • Gemma - Uf, yo creo que no hay una fórmula. Sobre todo al principio tienes que tener claro que no vas a tener un sueldo y que vas a ganas poquísimo (y a trabajar todo el día). Después es cuestión de ir intentando abrirse camino, pero vamos, es algo que te puede llevar muchos meses… y claro, también depende del tipo de trabajo que tengas.ResponderCancelar

  • Sandra - Uy Gemma, qué de acuerdo estoy en todo. Lo mejor, la libertad de organizarte tu tiempo, cómo y cuando quieras. Lo peor, en mi caso, la inestabilidad que supone ser autónoma, encontrar ese equilibrio entre los meses que tienes un boom de trabajo y esos otros meses en los que la facturación baja y encontrar también ese equilibrio que mencionas entre familia y trabajo. Pero bueno, ¡seguimos adelante que no es poco!ResponderCancelar

    • Gemma - ¡Ánimo! Es muy difícil, sí, a mí lo de encontrar ese equilibrio todavía me cuesta, jajaja.ResponderCancelar

  • Arantxa - Yo sigo planeando mi proyecto y aún es peor, porque si trabajas desde casa y no ganas dinero, todo es criticable. No entienden que todo lleva un proceso bastante largo, no es “montar” lo que sea y empezar a ganar dinero. Y además hay que invertir tiempo, en materiales, en publicidad… ¡Hay que tener muy claro lo que quieres para trabajar desde casa e intentar obviar las opiniones del resto!ResponderCancelar

    • Gemma - Siiii, totalmente de acuerdo con lo que dices. ¿Y cuando todo el mundo te dice “búscate un trabajo de verdad”? La paciencia es importantísima, casi más otras cosas.ResponderCancelar

  • Alhana - A mí lo que me hace gracia son las miradas de “seguro que no harás nada bueno” llenas de incredulidad y, depende de la persona, desconfianza. Y claro, como no estás “haciendo nada” tienes tiempo para todos los recados, favores y demás… ;-)ResponderCancelar

    • Gemma - Jajajaja, me encanta porque te mandan a todas partes XD En plan: ve a correos a recogerme esto, pídeme cita en tal sitio, compra nosequé…ResponderCancelar

  • Mónica - Hola Gemma! Hace varios meses que descubrí tu blog y pese a que admiro tu trabajo y recibo con satisfacción los mails de tus nuevas publicaciones, aún no te había escrito nunca. Darte las gracias por toda la información que aportas en los temas que tocas y por la sensibilidad e implicación personal que se dejan ven en ellos. Yo sueño con algún día imaginario tener un trabajo como el tuyo, aunque es eso, un sueño para “cuando sea mayor” (soy bastante mayor que tú ;)). Mi trabajo actual no me llena en absoluto, pero el horario y la cercanía a casa me facilitan enormemente la atención a mis peques por las tardes cuando salen del cole y eso ahora no tiene precio. Lo dicho, gracias por tus post, que siempre me aportan mucho.ResponderCancelar

    • Gemma - Mónica, nada es imposible, de verdad. Yo no sé si puedo decir que estoy establecida (no, qué va, ni de lejos lo estoy), pero bueno, he ido siempre poco a poco, despacio y he procurado no perder la paciencia. A veces creo que se disfruta mucho más del camino que del fin :)

      Y por supuesto, yo creo que ahora mismo tu situación es la que tienes que tener, porque cuidar de tus hijos es una experiencia que no deberías perderte por nada del mundo. Ya sabrás que siempre digo que el amor es lo más importante, así que disfútalo mucho. Un abrazo y gracias por tu comentario.ResponderCancelar

  • debocados - Me identifico con muchas no, ¡con todas! Organizarse no es nada fácil… Puedes cometer el error de ponerte a más de una cosa (total estás en casa). Escribes un par de mails, pones una labadora, preparas las fotos para un post y mientras se cargan te das una ducha y haces la cama ¡cuidadito! Esto tiene tantos pros como contras. Sin contar con lo que has dicho antes, la verdad más grande de todas. Terminas currando más de la cuenta. Te sientas frente al ordenador sin ducharte si quiera y cuando te quieres dar cuenta son casi las 15:00 y no has ido a por el pan y tienes la comida sin hacer.
    Mi consejo: levantarte y actuar como si fueras a salir de casa. Te duchas, te vistes con ropa de calle, desayunas y a currar (parece una bobada pero ayuda a sentirse persona y comenzar el día de otra manera) Otra cosa importante que nos ha ayudado a organizarnos mejor. Bourbon. Necesita salir, respetar sus horarios, lo cual hace que no puedas estar pegado al ordenador tantas horas.

    ¿Lo mejor? Lo que has comentado antes, que si un domingo he currado el martes si quiero (y puedo) me subo el monte, que además hay menos gente. O si encuentro un viaje tirado de precio entre semana me puedo permitir el lujo de marcharme.

    Yo tampoco me quejo, estoy muy contenta pero no es fácil y hay que aprender a llevarlo. Besazo!! ^_^ResponderCancelar

    • Gemma - Lo que has dicho ayuda muchísimo, Rebeca. Yo lo hago también porque me he dado cuenta de que es importante para sentirte como si estuvieras trabajando fuera y ser más serio, etc. Desayuno y hago las cosas que haría si tuviera que salir a trabajar, nunca me pongo a currar en pijama, porque si no… se te hace la hora de comer y te entra una sensación raruna, jajaja.

      ¡Y Romeo y Vader también hacen como Bourbon! :DResponderCancelar

  • MariaWolle - Totalmente de acuerdo con todo y añadiría que es importante tener una rutina, hora de levantarse, de comer y de hacer un descanso. Creo que también es muy importante dejarse tiempo libre obligatorio, porque aunque siempre haya mucho que hacer no es bueno estar todo el día trabajando (que aunque nos encante lo que hacemos es trabajo).ResponderCancelar

    • Gemma - Pues sí, se trabaja más que si lo hicieras fuera, porque aquí el trabajo nunca se termina, siempre hay algo que hacer, SIEMPRE. Hay que dejar tiempo para despejarse, y si hace falta como dices, obligatorio.ResponderCancelar

  • Javierh - El que te pidan cada 2×3 hacer la comida, tender… Si son 5 minutos dicen y no tienen en cuenta el rato que pasas después para centrarte en lo que estabas haciendo y más si es un trabajo sesudo.

    Yo creo que el debate no esta en trabajar en casa o fuera, esta en ser tu propio jefe o trabajar para otro. Trabajar para uno mismo tiene una carga añadida pero si disfrutas de tu trabajo es algo impagable, he trabajado como autónomo tanto en casa como en oficina y creo que lo mejor, y si tu trabajo lo permite, es buscar algo intermedio. Ese día que te duele el alma y no te apetece que te de ni un rayo de sol, te quedas en casa, pero salir con cierta frecuencia para que te de el aire, relacionarte con gente del mundillo ( en la vida real®) es muy importante.ResponderCancelar

    • Gemma - Bueno, otro día hablaré de lo que he aprendido trabajando para otros como autónoma, que eso da para otro capítulo, jajaja.ResponderCancelar

  • ana.m.velandia - Ay! cuántas verdades, a mi me saca de quicio la falta de respeto pq no lo ven como trabajo, para mi eso es una batalla perdida con algunas personas… Y respecto al punto uno, además de aprender a ajustar los tiempos, está el hacerlos lo más limitado posible, porque si nos engañamos con que tenemos las 24h del día terminamos por no descansar y como dice maríaWolle es muy importante. También añadiría como dicen Debocados y Javierh en vestirse, ducharse y ayudarnos a hacer más visible a nuestra conciencia que estamos trabajando.ResponderCancelar

    • Gemma - ¡Sí! La verdad es que creo que hay que coger una actitud ante el trabajo en casa, porque si no, además de pasarte el día sin parar, luego te das cuenta de que en realidad no te ha cundido (y eso es lo peor del mundo). También es verdad que se necesita un tiempo para adaptarse porque es una situación casi siempre nueva.

      Me has recordado que mi abuela todas las semanas me pega la bronca porque “estás en casa todo el día sin hacer nada y nunca me llamas, no sé qué es eso tan importante que haces”, ay.ResponderCancelar

      • ana.m.velandia - Ay! no sabes cómo te entiendo justo ayer discutí con mi abuela por lo mismo, porque aún estoy aprendiendo y le sigo el juego y consigue alterarme por un par de días… espero aprender pronto
        Ánimo, y si das con la clave comparte ;)ResponderCancelar

        • Gemma - Jajajaja, no puede ser verdad… es que he leído tu comentario y me he sentido identificadísima XDD A mi hasta conseguía hacerme sentir mal y que llorara, te lo juro (que vale, también es que soy de llanto fácil), pero mi madre y mi tía no hacían más que regañarme diciéndome que no tenía que hacerle caso con ese tema. Al final, tooodo este tiempo después ha dejado de dolerme, aunque no te voy a engañar, ojalá mi abuela estuviera orgullosa de lo que hago. Ánimo guapa :*ResponderCancelar

          • ana.m.velandia - Gracias por los ánimos!! Yo también soy de lágrima fácil y al día siguiente llegó mi madre con la misma cantinela, asi que ommmm y para alante, aunque pienso como tú: ¡ojalá se sintieran orgullosas de lo que hago y sintiera su apoyo! :*

  • Alize - A mí me parece mucho más difícil trabajar en casa que en una oficina. Y lo digo también por propia experiencia… Hay que tener mucha autodisciplina entre otras muchas cosas para ponerse a currar en serio y no distraerse con otras mil cosas… jejeje
    ¡Besotes!ResponderCancelar

    • Gemma - Yo también pienso que lo es, pero no lo digo para que la gente no me odie, jajaja. Menos mal que me encanta lo que hago, porque si no… vamos, nada que ver con cuando salía de trabajar a la 21h y no me tenía que preocupar de nada.ResponderCancelar

  • Zany Bunny - Mucha razón en todo lo que decís. Sobre todo en: “Trabajar desde casa es lo más duro y lo más maravilloso que he hecho nunca”. Soy diseñadora y he trabajado varios años como freelance, cómodamente instalada en mi casa, y año este he vuelto a trabajar en una oficina de 9 a 18, (por razones de fuerza mayor tuve que aceptar un trabajo fijo), y me cuesta mucho volver a adaptarme a este ritmo de rutina cerrada. Por suerte comprobé que no es la forma de trabajo que quiero para mi vida y tengo bien en claro que este trabajo de oficina es sólo circunstancial, ya que el año que viene decidí que voy a volcarme 100% a mi proyecto handmade y volver a trabajar bajo mis propios horarios y condiciones. No hay nada más lindo que eso. =)ResponderCancelar

  • SaraTH - Yo también trabajo desde casa, y me encuentro con casos así continuamente (por suerte, cada vez menos). Además de tener que explicar que trabajar desde casa es posible, y que no significa que sea “ama de casa”. En mi caso, es teletrabajo para una empresa con oficina en Madrid. Y siempre igual, nadie ve los puntos oscuros que tiene (y que conste, que bondades le veo muchas!).

    Gracias a esto, he aprendido a organizarme mejor, puesto que tengo que dividir el tiempo en casa entre trabajo de oficina y luego el blog o encargos (trabajo personal). Hacer cábalas con los horarios, para que tampoco se resienta la casa o la vida social es complicado. Pero claro, estás en casa, y desde fuera sólo saben ver que “tienes todo el tiempo del mundo”. La planificación y las listas de tareas son imprescindibles en mis jornadas. Pero también aceptar que no se puede hacer todo en un día, y no dejarse consumir por el estrés.

    He aprendido la importancia de mantenerse activa (aunque sea salir a caminar) porque tantas horas delante de un ordenador o simplemente sentada, hacen mucho daño, a la larga. Y si te puede la pereza en invierno, peor aún. Una rutina de ejercicio o de paseo es muy beneficiosa.

    También he aprendido lo beneficioso que es el apoyo de familiares y amigos. Es lo que comentas, si ell@s no lo respetan, te interrumpirán a la mínima y no valorarán tu tiempo. Hacérselo entender y que lo respeten, como cualquier otro trabajo, es imprescindible para que salga bien.

    Me ha hecho más consciente de mi dieta y de los gastos, pues cuando trabajaba fuera, casi siempre caía el café, algo para picar o comer fuera. Ahora, a parte de ahorrar esos gastos, al estar en casa, me puedo plantear un tentempié sano y barato.

    Pese a las pegas que tiene, a mi me encanta.ResponderCancelar